Vietnam II (y la increíble Halong Bay)

​22 enero – Hanoi

Hoy hemos quedado con Huong, la chica vietnamita que conocimos en Da Nang camino al aeropuerto. De momento vamos a desayunar al sitio que está en frente del hotel, una sopa Mien, que es de pollo, con noodles vermicelli, que son transparentes.

En la mesa de al lado, se sienta una familia al completo, el padre, la madre y dos niños. Todos hablan inglés y se nota que tienen poder adquisitivo y educación. Lo primero que nos cuentan es que estuvieron por Europa durante un mes y visitaron España (Barcelona), Francia, Alemania e Italia.

Hablamos con ellos durante el desayuno y nos ayudan a explicarle a la chica del puesto lo que queríamos. También nos cuentan que un familiar trabaja para Airbus y ha viajado a Sevilla. Con todo esto, nos despedimos dándoles nuestro email y les ofrecemos recibirles.

No hemos conseguido saber si Huong ha leído nuestro email así que nos vamos al café donde le dijimos que estaríamos.

Nos la encontramos justo en la puerta. Pensábamos que no la reconoceríamos pero creemos que es la única vietnamita que va con una tablet debajo del brazo 🙂

Finalmente vamos a una cafetería, estilo vintage, de moda en la ciudad con varios cafés por todo el país, se llama Cong que significa ‘soldado’

Hemos estado en una terraza en la segunda planta de un edificio colonial francés.

De ahí vamos a una heladería. Es ese tipo de sitios donde no se meten los turistas y hemos probado el helado de matcha.

Vamos caminando hacia el mercado local de fruta, como le hemos pedido a Huong. Hoy si hemos conocido los verdaderos precios, nombre y usos de las frutas. Algunas son sólo para ofrendas o para cocinar, lo que nos parece curioso. Miriam no se resiste y compra fruta pasión. 

Ya es mediodía y Huong nos lleva a un callejón donde una señora lleva más de 30 años Bun Cha, un plato típico vietnamita que consiste en una sopa/salsa con zanahoria y papaya verde laminada, panceta y una masa de carne de cerdo mezclada con distintas hierbas, y se acompaña de hojas variadas y lechuga, noodles finos de arroz y rollitos fritos.

Lo cierto es que comemos muy bien y abundante. 

De camino al hotel, pasamos por la agencia para pagar por los servicios. 

Por último llegamos al hotel y nos despedimos de Huong. Nos faltaba una alegría, la ropa ya estaba en el hotel. Al parecer la dejaron la noche anterior pero no nos la acercaron a la habitación. Parece que ni entre ellos, en el mismo idioma, se entienden.

Huong nos había traído una especie de bloque de arroz y judías pegajoso que va envuelto en hojas de palmera. Lo hemos visto por la calle y creemos que lo probamos en Indonesia. Le damos otra oportunidad pero no nos convence mucho. También nos dió un trozo de oreja de cerdo mezclado con setas y unido por gelatina. Es un tipo de embutido. Está sabroso y es muy saciante. Se supone que se come junto con el arroz pero nosotros lo comimos separado.
Volvemos al hotel y preparamos la mochila que vamos a dejar en el Meliá para no cargar con ella durante la visita a Halong Bay.

Si, Meliá Hanoi, un 5 estrellas. Todavía quedaban los últimos puntos de esas reservas millionarias de Airbus y por las que te daban puntos como agente.
Posteriormente vamos a comprar las entradas al teatro ‘Water Puppet’ o marionetas de agua y después vamos de nuevo al café Giang. Por fin ha cesado el viento y frío de estos días y hace un sol espectacular. 

Paseamos por los alrededores del lago, que es aproximadamente 1 km2 que está muy bonito al atardecer (además cierran la calle al tráfico y se llena de músicos, gente jugando en el suelo o niños a la comba y a saltar tubos de bambú) y parece ser el único punto del centro donde se puede respirar y no llevar las mascarillas. 

El espectáculo de las marionetas de agua: Es recomendable comprar las entradas con antelación ya que asignan butaca y está abarrotado de turistas y sobre todo grupos. Hay sesiones 4 sesiones a partir de las 15:00. Es un teatro cerrado en la acera de en frente del lago. 

Es muy bonito verlo y totalmente tradicional. Aunque las canciones y el narrador hablan en vietnamita, se entiende la historia. Son escenas de la vida cotidiana del pueblo en el pasado. Tocan música en directo y los que manejan las marionetas tienen las piernas metidas en el agua durante toda la sesión (aunque no los ves).

Cenamos frutas y lo que nos ha traído Huong y nos acostamos pronto.
Definitivamente Hanoi nos ha conquistado. Mucho más tradicional, colonial y auténtico en general conparado con Ho Chi Minh.

Gastos del día: 28€

25K Desayuno

30K Helados

20K Agua

110K Comida

200K Teatro

3K Pan

13K Yogurt

401K dong ~ 17€ + 11€ Alojamiento



23 enero – Halong Bay

Es nuestro aniversario. Nos levantamos a las 6:30 para recoger, desayunar en frente del hotel (nos ha gustado mucho la sopa Mien) una sopa caliente revitaliza a esas horas de la mañana. Nos viene a buscar un guía que es el que nos acompanañará durante la excursión.

Nos subimos a un bus en el que somos todos turistas de distintas nacionalidades, hay gente de Chile, Argentina, Irlanda, Alemania y Canadá.  Aunque las calle del Old Quarter parezcan muy estrechas para nosotros y el tráfico muy denso, eso no es nada para nuestro conductor que va de puerta a puerta de hotel. Una hora después, salimos de la ciudad. Los atascos no son sólo por el tráfico si no porque son un poco brutos y no se dan el paso si no que pasan lo más justo posible, los dos vehículos a la vez.

Finalmente subimos al barco donde pasaremos la noche.

Cuando uno llega a la Bahía, hay decenas de barcos iguales y a alguno de ellos se les reconoce cierto lujo, deben ser los 5 estrellas.
Hemos contratado 2 días y 1 noche. El camarote está bien pero la comida es un poco basurilla. Nos tocó en la mesa una pareja canadiense (ella estilista, nos contó que mi decoloración son 300$) y un polaco (un tío de 2 metros que se dedicaba a programación informática).

Esa misma tarde, nos adentramos más en la Bahía hasta la zona de ‘parking’ para barcos y se diseminan sin molestarse unos a otros.

El bote nos lleva a recoger los kayak, una de las actividades incluodas, alrededor de las montañas de Halong Bay. La verdad es que es una experiencia muy inspiradora, estar en esa zona del mundo, poder moverte con libertad y todo ello, en el ocaso. 

Cuando terminamos la actividad de unos 45min, nos acercamos a una Cueva en una de las montañas. Es un estilo a las cuevas de Nerja, en cuanto a que son enormes y han sido descubiertas hace poco. 

Regresamos al barco, cenamos y hay karaoke para aquellos que quieran. Nos explican que los micros de karaoke asiático, producen un eco que transforma la voz y todo el mundo suena bien.
Es impresionante la belleza de este lugar. Supongo que todo el mundo piensa la mismo puesto que está lleno de turistas.

El atardecer tiene encanto especial, los barcos se convierten en luces en la oscuridad y las siluetas resaltan sobre los últimos naranjas, rojos y azules del cielo.

Te transporta y transmite paz.

Equipo España desde Halong Bay x


Gastos del día: 176€

50K Desayuno

4$ Café y leche

170$ Excursión

24 enero – Halong Bay / Hanoi

Nos levantamos a ver el amanecer entre los islotes de Halong Bay pero la niebla impide que sea uno de esos espectaculares. El problema es qus es invierno y trae brumas al amanecer, imposible ver el sol. 

Aprovechamos a estirar como están haciendo los del barco de en frente, que están todos al lío.

Desayunamos a las 7:30. El sabor y calidad, en la misma línea (ni la mermelada convence).

Nos llevan a una ‘Granja de Perlas’ Tenían como 1 millón de ostras diseminadas entre los islotes. Es curioso como se cultivan y como el hombre mete la mano en el proceso. Cuando la ostra no tiene perla dentro que es el 85% de las veces, meten una bolita de la concha que la ostra rodea y con si secrecciones le da el color.

A la vuelta al barco, hemos tenido una clase de cocina que realmente ha sido ver como el guía enrrollaba los ‘spring rolls’ y después probar a hacerlo nosotros.
La comida de hoy ha sido abundante y no estaba del todo mal.

Solo quedaba regresar a la costa y 4h en bus para regresar a Hanoi.
Nota: hay que decir que el tráfico es horrible, porque, entre otras cosas, no hay licencias de conducir, ni normas ni señalización.

La carretera es igual de caótica que las calles, pero a más velocidad y vehículos más grandes. Te pueden adelantar por la izquierda, por la derecha o por los dos lados. Y si el pavimento está mejor en el lado contrario, también se aprovecha. Por el mismo carril van las motos pequeñas y los camiones y lo que hacen es ir serpenteando en los huecos que quedan. Este tipo de conducción dista mucho de los parámetros occidentales. El tráfico de carruajes de los romanos estaba más organizado que esto. Es mejor no mirar lo que pasa alrededor. Por todo esto, 150km lo vamos a hacer en unas 4h.
La agencia con la que hicimos el viaje no nos especificó mucho sobre lo que esperar. Recomendaría coger 4 o 5 estrellas. La verdad que ves lo mismo pero la comida y tripulación supongo que será mucho mejor. El guía del primer día estuvo bien pero el del segundo día no era de los mejores, los conductores malísimos y la tripulación no era nada agradable, ni tenían mucho respeto.
Respecto al grupo, tuvimos suerte, todo el mundo bastante educado por lo que nos entendimos bien, incluso por la noche cuando se animaron con el karaoke y las copas. Era una preocupación que se convirtiera en un ‘party boat’. 
Una vez en Hanoi, vamos directos al Meliá. Cenamos Bun Cha porque a Miriam le encanta y rápido a pegarnos un super baño.

Hoy vamos a hablar con las familias por Skype. Llevamos 14 días sólo via Whatsapp.
Gastos del día: 4€

95K Cena

25 enero – Hanoi / Luang Prabang

El hotel Meliá como siempre poniendo una pica en Flandes, allí donde vamos, es el mismo nivel de servicios. Nos hemos encontrado como en España y ha sido nuestro oasis vietnamita. Lo cierto es que hacia tiempo que no disfrutaba tanto de una habitación de hotel. 

Llegamos como a las 7:00pm de ayer y hemos estado metidos aquí hasta las 2:00pm. Nos hemos levantado temprano para ir al gimnasio y hemos tenido una buena sesión de ejercicios, acabada con 40 burpees. A continuación, desayuno de buffet de 5*. Hay mucha variedad, continental, japonés, koreano, vietnamita y variedad de frutas. Sergio no puede decidirse. Se ha comido hasta reventar y nos llevamos un tentempié para luego.

Después de una buena ducha, pasamos a saludar al director del hotel (todos los directores son españoles y la cadena vende marca España allá por donde va) pero se va ese día de vacaciones a España.

En los países extranjeros Meliá lo escriben con ~ sobre la a ‘Meliã’

Como nos permiten hacer un late check out, tenemos tiempo de volver a la cama y descansar para prepararnos para Laos.
Una vez que salimos del hotel, vamos andando hacia la parada del bus y de camino comemos en el mismo callejón que comimos con Huong (curiosamente hoy que no vamos con ella el precio es 70K en vez de 55K) y tomamos un Egg Green Bean pero en esta ocasión está más aguado y no es tan bueno. Como aparece en Tripadvisor hay mucho extranjero.

Supongo que es el tuerto en el país de los ciegos, tienen WiFi, aseo y los camareros entienden lo justo. 

Vamos en busca del bus, la odisea acaba de empezar. La parada se supone que está cerca del café pero hay tal atasco y aglomeración que no la encontramos. Houng nos ha indicado el local aunque vemos otros buses más nuevos en dirección opuesta que van supuestamente al aeropuerto. No podemos cruzar al otro lado porque estamos en la confluencia de cuatro carreteras aunque hay un puente peatonal. Los carteles no aclaran nada y la gente no tiene ni idea o no habla inglés.

Sabemos el número y la altura de la calle y el lugar de origen y destino. Hemos visto uno pasar pero parece que no para y nos da la impresión que va en dirección contraria, pero cogemos el siguiente siguiendo lo que dijo Huong y que la suerte nos ampare. Esta vez nos ponemos nervisos porque vamos justos justos a coger el vuelo. Son las 16:30, el avión es a las 18:50 y nos dicen que tarda 1h 15min!!
Hemos llegado a la T1 a las 17:50 pero no sabemos llegar a la T2. Nos indica el chico del bus que hay un bus gratuito pero no sabemos donde cogerlo. Vamos dentro y preguntamos a varios hasta que nos señalan un lado y vemos de lejos el cartel. Hay un bus listo así que corremos y lo paramos antes de que coja velocidad.

A las 18:00 estamos en el check-in. Pasamos el control y embarcamos a las 18:20, justo cuando abrían el embarque. Increible pero hemos llegado. Este era el vuelo más caro, 150€ y sólo hay una compañía que opera esta ruta.

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