Ontario – Tres primeras semanas

25MAR. Los buses son muy espaciosos, te dejan subir una mochila de mano de hasta 10 kg,  y llevar una maleta de hasta 20Kg. En cosa de hora y media estábamos en Peterborough, en la estación de bus. Aquí no hay nadie!!

Nos vamos a una pizzería a esperar y tomar algo caliente mientras esperamos a Melanie, ya que hace mucho frio.

Melanie es una señora de 69 años, viuda y con 4 hijos. Vive sola y suele tener Woofers en casa para ayudarle a llevar la granja.  Este sitio no parece una granja habitual, ya que es solo una casa en el campo con terreno alrededor (campos, bosques, riachuelos). Llegamos en una media hora a través de pistas rectas interminables, con alguna que otra subida y bajada. Llegamos a un buzón, que pone 1550 Mrs. Robinson y entramos por un camino entre árboles. Al final hay un granero enorme y a la izquierda una casa de madera con porches alrededor. Es la imagen de las películas americanas del sábado por la tarde.

 


Nos tiene preparado un apartamento en lo alto de una colina, como a unos 150 metros de la casa. Era el estudio de pintura de su marido. El sitio es genial, parece que hemos tenido suerte, tenemos privacidad y una estufa de leña.

Una cosa que nos sorprende es que aquí no se cierran las puertas de la calle ni siquiera por la noche.

 

Wwoof, es un intercambio/voluntariado en el que las granjas te acogen a cambio de trabajar unas 5 horas, 5 dias a la semana.

 

Nos despertamos naturalmente con la luz del amanecer ya que hay enormes cristaleras y no hay persianas. La parte este ni si quiera tiene unos visillos. Es espectacular el rango de colores rojos que se pueden ver.

Calentamos y hacemos algo de ejercicio dentro del estudio a las 7:00am, fuera hace demasiado frío.  El desayuno es a las 8 am, en la casa principal. Melanie prepara todos los días algo de fruta, yogurt y avena, todo muy anglosajón. Sobre las 8:30am nos ponemos en marcha y nuestra tarea depende del tiempo que haga.

 

Hemos empezado a partir leña con una máquina hidráulica  y a cortar los brotes de los árboles “Manitoba” ya que al parecer crecen rápidamente y posteriormente se caen cuando ya son grandes, salen a cientos. Esto es un bosque y el hombre se ha hecho hueco desde hace poco, por eso la naturaleza sigue empujando.

 


Melanie nos pregunta si nos gustaría recoger la sabia de los Arces (arboles) y así ver como se hace el sirope de Arce. Es nuestro primer día y nos proponen hacer una de las dos cosas más tradicionales en este país, así que encantados. Vamos a casa de los vecinos y subimos en la parte trasera de una furgoneta Pick-up en la que hay unos bidones y cubos. Para recolectar la salvia, los paisanos hacen unos pequeños taladros en la corteza de los árboles, sin llegar al tronco; introducen unos tubitos de plástico que interceptan el paso de la salvia, que va de las raíces hacia las ramas justo por el hueco entre corteza y madera, y hacen que salga hacia unos cubos que están depositados en el suelo. Este proceso el costoso en tiempo y los cubos permanecen allí por semanas. Por lo visto la época justo antes de la primavera es la mejor para recolectar esta salvia, y mejor aún si por la noche hiela y por el día hace buena temperatura, los árboles son mas productivos.

La salvia tiene un 3% de azucares además de muchos minerales. Parece más bien agua y se recogen por litros, un cubo por árbol y semana.. Posteriormente los litros que se consiguen de sabia se hierve hasta que carameliza cambiando su color y el agua se evapora, consiguiendo un 66% de azúcar. Entonces tenemos un sirope con sabor dulce y color dorado. La hoja que aparece en la bandera es de este árbol.


En días de nieve hemos dedicado el día a limpiar la casa. Con tanta chimenea hay mucho polvo por todas partes.

La comida es abundante y la cena también, esta señora parece buena cocinera. Se preocupa de que no comamos huevos o harina de trigo, a la vez que evita los dulces.

 

La pick up que tiene en propiedad la usa únicamente alrededor de la granja. Es de tracción trasera y es curiosa de conducir, porque cuando va de vacío escarba que es un primor.

 


Las tardes están siendo para  nosotros y sacamos tiempo para trabajar en nuestros proyectos para la vuelta a España. Las baños de la casa no están terminados y por eso bajamos a un Resort a unos diez minutos en coche, donde podemos nadar en la piscina, usar la sauna y el jacuzi. Todo con vistas al “Rice Lake” (lago del arroz), que está aún congelado aunque empieza a derretirse por algunas partes. Los lagos aquí son enormes. Así pasamos una hora entre estar en remojo y usar las pesas del gimnasio. Lo cierto es que no todos los días tenemos ganas de gimnasio pero si de un remojón calentito.

Al final de la tarde acabamos tan cansado que volvemos al estudio a las nueve, leemos un rato y a las diez estamos listos para dormir. No vemos la tele, no tenemos wifi en el estudio y no hay nada en varios kilómetros a la redonda que nos pueda distraer, no hay ruidos ni luces.

 

El pueblo mas grande y más cercano, Peterborough, tiene 81.000 habitantes pero da la sensación de que no tiene mucha actividad. Todo el mundo va en coche, el peatón es un bicho verde y las aceras están desiertas, solamente encontramos algunos mendigos; quizás demasiados para ser un país avanzado.

La moda aquí es, digamos, distinta a la europea. Parecen un poco rurales y no porque vengan del campo de trabajar: camisa a cuadros, gorra de hockey, vaqueros o pantalones con bolsillos y un poco desaliñados en general. Quizás los que van en coche sean un poco distintos. 

Una cosa que lllama la atención es lo extensa que es la ciudad. Hay mucho espacio entre los edificios, las calles muy anchas, las casa son como las de las películas. En resumen, todo esta lejos, muy lejos. El centro no es gran cosa, algunas tiendas y restaurantes pero poco ambiente. La ciudad se fundo hace 150 años y no tiene nada tradicional.

Canadá, confirmamos, no va a ser recordado por sus pueblos o ciudades sino, por el campo, paisajes y la gente que vive aquí.

 

Keene – 2° semana

Hoy es domingo por la tarde y vamos con las bicis a dar una vuelta a lo largo de lo que ahora es un camino habilitado para motos, bicis, motos de nieve, caballos y caminantes; antes eran las vías del tren. Este camino atraviesa toda la provincia y tiene cientos de kilómetros.

Vamos atravesando bosque, llanuras y granjas en paralelo a un lago, todo son muy bonitos y tradicionales. 

Hemos llegado a Hastings, un pequeño pueblecito con nada que ver pero muy norteamericano. Comemos unas ensaladas en un restaurante y compramos verduritas en el supermercado. Todo lo fresco viene de otros países, aquí en invierno no crece nada!

Es el primer día soleado, aunque hace frío y eso que hemos hecho casi 40km, desde las 11:00am hasta las 6:00pm sobre grava, así que cuesta mucho más pedalear. Acabamos derrotados.


Algunas mañanas calentamos y estiramos con Melanie justo antes del desayuno ya que se unió al vernos la primera vez. También le recomendamos que escuche audios de relajación para poder dormir después del accidente que tuvo (aunque no pasó nada, está super nerviosa).


Conocemos ya a los vecinos, amigos que vienen a visitarle asiduamente y además hemos ayudado con la recogida de salvia de arce para el sirope. También hemos tenido ocasión de conocer a otro grupo en casa de David, otro vecino que hizo una hoguera para cocinar el sirope y montó una barbacoa para todos. Una gran hoguera exterior con todos alrededor porque estábamos a bajo cero! Hemos estado comiendo y hablando hasta no sentir los pies.

David, un hombre de sesenta años aunque no los aparenta, se dedica a estar en la naturaleza, cortar leña, arreglar los exteriores, etc y pintar. Tiene cuadros preciosos. Está casado por segunda vez con Steph, una mujer encantadora quien ha potenciado su talento. Esperemos poder colgar uno de sus cuadros en nuestro hogar pronto ya que primero tenemos que ser «ricos» interiormente para que nos mande uno! (Nos lo dijo con mucho cariño, como si este viaje nos fuese a enriquecer muchísimo) 

También nos enseña su Volkswagen California, como nos gustaría tener una!

Hemos encontrado un restaurante, en Peterborough, un vegetariano y está muy bien. Las raciones son muy grandes y sabrosas. Es curioso como todos los empleados son mujeres, la bandera gay que hay encima de la puerta de la cocina. Es la segunda vez que venimos en 2 semanas. La mayoría de los sitios para comer son de comida basura, bacon, patatas, hamburguesa o de otros países turco, serio, italiano coma además sale más fácil y barato comer una pizza que una lechuga. 

También nos hemos abierto una cuenta corriente en TD como un banco canadiense y una tarjeta de móvil. Ya nos movemos con cierta seguridad por aquí.
Hemos ido a ver un coche, un todo terreno, como todos los de aquí. El dueño, un pieza, despechugado con un frío de la leche. Parece que coche es Del 99 y no tiene muchos kilómetros. La cosa es qué los coches deben pasar 2 test, uno de emisiones, y otro de seguridad pero el dueño no tiene ahora mismo el coche asegurado y no lo puede mover. es barato, justo lo que buscamos, pero lo tienen que ver un mecánico para comprobar que funciona en condiciones. Lo vende por unos 1100 $ aproximadamente 800 €. El mayor lío es el seguro, nos piden 600 $ al mes lo que es una barbaridad, poru lo que entra en juego posibilidad de alquilar un coche.

Esta semana también hemos ido con Melanie a embotellar su propio vino en una tienda qué vende vino a granel
Y te lo guarda hasta que decides embotellarlo. Disponen de una embotelladora manual te limpias la botella, la llenas y la encorchas. Vale por unas 3 $ y no 15$ como en las tiendas.

Esta semana también nos han invitado la clase de conversación de español en el Canadian Center, un lugar donde además de ayudar a la gente recién llegada de otros países, se dan clases de varios idiomas.
Esta semana en la granja toca,  además de limpieza de la casa, cortar árboles caídos, empezar con las plantas del jardín y huerto. Melanie y Miriam trabajan por las noches en el plantero ( pequeño invernadero para hacer crecer las semillas). Por otro lado, hay muchos animales que están machacando la hierba del jardín. Parece que hubo un jabalí o un cerdo que levantó una parte del terreno y también otros bichos más pequeños que hacen agujeros más pequeños buscando raíces o semillas. Hay cientos por todo el jardín, parece un campo de fútbol en el que se ha jugado con botas de tacos, da penita verlo. Aquí entra la parte que nos toca, pues la señora pone platos con veneno y Sergio se encarga de poner los cepos y de correr a tiros a los animalillos que vengan. Tiene una carabina del 22 y mucha munición.
Sergio prueba el arma y hace algo de puntería pero no tiene intención de matar ningún bicho en Canadá.  Esperamos que estén quietitos mientras andamos por aquí.

 

A Miriam le sienta bien estar aquí, tiene buen color de cara , tanto que hasta ella misma lo ve cada vez que se mira en el espejo. La comida el agua pura, trabajo físico, el frio en la cara y estar al aire libre pasan factura, aunque nadie pensaría que iba a ser positivamente. Sergio  mucho mejor de todo, nada de problemas en el estómago, de hecho, come cada dos horas como una lima, nada de dolor de espalda, rabadilla, próstata, únicamente algún granito en el cuero cabelludo. Parece que vamos en la buena dirección.

El cambio, la homeopatía, y dejar la harina y el huevo, está funcionando de una manera que hace pensar: por qué se ha perdido el tanto tiempo; cómo se puede star tan fastidiado y no darse cuenta; y por qué hacer lo que todos hacen si no es bueno para mi.

 

Nos han invitado a celebrar la primavera que aquí empieza cuando se hace el sirope de arce, es una pareja de hombres que vive detrás de la propiedad de Melanie. Uno se dedica a enseñar lengua Mohauk, además de tocar el órgano y el otro es un sacerdote de la iglesia anglicana “chaplain o padre” y también capellan cantrense en el ejército de tierra de Canada. Por supuesto se habló del ejército, pero uno de los temas que a Sergio le deslumbró fue que hace unos años, durante el verano, había sido el capellan de la Reina de Inglaterra. En su casa, nos hemos juntado los vecinos de las granjas cercanas para tomar un “ brunch” (desayuno.comida) con tortitas, salchichas, judías, tartas, fruta y todo tipo de bebidas para acompañar, hemos comido hasta reventar. Es curioso como algunos llevan años viviendo en la zona y no se conocen, en realidad viven muy aislados, no solo por las distancias, sino también por su mentalidad y forma de entender la intimidad.

 

Nos sentamos con una pareja muy interesante y espiritual, Arthur y Sekoiaa, él es físico y ella se dedica a aromaterapia y reiki.

 

El domingo es nuestro día libre y tras contactar con la familia nos hemos ido en bicicleta hasta Keene, el pueblo mas cercano. En realidad son 20 casas, iglesia, una tienda y un monumento a los caidos por la libertar en la 1ª y 2ª Guerra Mundial. El único restaurante que hay, es bastante conocido por sus carnes ahumadas hechas a la brasa. Hay muchos moteros comiendo y saben lo que se hacen porque la carne esta buenísima.  En la cola conocemos a una señora que va a ir de vacaciones a Barcelona y le damos indicaciones para su viaje.

 

Esta noche hemos puesto todo tipo de trampas e incluso hemos estado en el puesto de observación con la carabina, pero  a parte de ver pasar un conejo, no hemos visto nada mas. Es increíble que pueden hacer los “skuks” mofeta, esta todo lleno de agujeros, pero a cientos. La carabina por la noche no sirve, incluso de día sería una escopeta porque disparando una sola bala es difícil de acertar si el bicho se mueve.

 

Keene – 3ª Semana

Parece que nuestro tiempo aquí se acaba, ya hemos visto algunas granjas en la provincia de Quebec. Sea como sea hay que seguir moviéndose para poder ver todo este país.

 

Sergio acaba reventado después de 4 horas de motosierra y 10 troncos gigantes. Parece que va a hacer buen tiempo y Melanie quiere aprovechar al máximo que Sergio es capaz de usar la máquina.


Melanie normalmente acoge a wwoofers durante 2 semanas máximo: primero porque así descansa de tener gente en casa, lo segundo es que así no se involucra mucho con ellos y tercero es que parece más moderna y espiritual. Esta tercera semana se esta haciendo un poco más cuesta arriba ya que al fin y al cabo es una señora de 69 años con sus manías y rarezas. Además de esto, dispone de nuestro tiempo un poco a su antojo.

 


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