Tour y resto de nuestra estancia en la provincia de Quebec

Semana 3

 

Llueve a mares. Después de dar de comer a los animales vamos a la casa y nos dedicamos a alicatar las paredes de la habitación con madera. Nos trae todo tipo de madera, herramientas y demás , allí aprendemos a al vez que le sacamos el trabajo adelante. 

Por la tarde nos da una vuelta en el 4×4 por su finca, tiene un bosque enorme y tiene, además, un río por el medio que al parecer ha crecido y la impide pasar al otro lado de su propiedad. Resulta increíble que se pueda poseer toda esta riqueza natural.  También vemos como los castores han heho una presa natural. 

Para nosotros es difícil asimilar el sentido de la propiedad que tienen aquí. La tierra es suya y pueden cortar arboles para que pasten los animales o plantar cualquier cosa, de hecho, esto estaba despoblado hace 40 años y había muchas vacas por aquí, hasta que dejaron la tierra abandonada y todo el bosque ha vuelto a salir de nuevo. Increíble.

Otra cosa chocante es que la tierra no se puede partir y vender, ni disociar  ni siquiera por herencia. No quieren trozos pequeños de tierra sueltos.

 

 

Semana 4

 

Estamos a 80 km de Montreal pero con estos límites de velocidad han sido casi dos horas de coche. En autovía 100 km/h y las mayoría de las comarcales son a 70 k/m. El tráfico es un poco mas caótico dentro de la ciudad de lo que pueda ser en España. La señalización no siempre está muy clara: los semáforos están al otro lado del cruce, las señales de stop están en Francés (arret) y además las líneas del suelo se borran en invierno por la sal y la nieve. Un poco caos!

Montreal esta mucho más viva que Toronto. Empezamos nuestra visita en “Mont Royal” , que fue el origen de la ciudad y ahora tiene un mirador.

Bajamos  y nos adentramos entre las calles principales de la ciudad dirigiéndonos hacia el mar donde está la ciudad antigua. Se mezclan los rascacielos de la ciudad financiera y los edificios del siglo XIX. No parece que vivan muchos quebecoises y solo cerca de la catedral de “Notre Dame” encontramos un grupo de turistas, en la “Plaza de Armas”. Este lugar junto con una zona peatonal que da al monumento al Almirante Nelson, es lo mas turístico. En dos horas hemos visto más que suficiente.

Cuando se dice que esto es mas europeo, en cierto modo recuerda al centro de Dublín, pero nada continental, es muy pequeño.

*Asegúrate de seguir este camino si vas de compras!

 

La señora nos alquila su coche por 2000 dólares más 1000$ de depósito y nos ha incluido en el seguro a ambos. Ya tenemos medio de transporte.

El trabajo en el bosque es incesante. Hay que hacer espacio porque de otro modo éste avanza y no hay sitio para el hombre. No estamos cortando árboles vivos, son todos los que están secos, caídos o cortados por los castores.

Esta noche los caballos han encontrado como salir de su vallado y los tenemos a todos en el jardín comiendo hierba fresquita.

 

Hemos vuelto a trabajar en el chalet para terminar de arreglar el paneleado interior y el acceso. El jardín y las escaleras son obra nuestra.

 

El último trabajo en el bosque ha sido la construcción de una pasarela de troncos para cruzar el riachuelo al otro lado de la propiedad de Collette. No está mal, tan solo en cuatro horas y con el material que tenemos a mano.


Semana 5

 

15 de Mayo. Parque Nacional de Mont Tremblant

 

Es nuestro primer día de ocio y nos vamos al parque nacional de Mont Tremblant. Lo bonito de estos parques es que hay muchos lagos y bosques y el contraste es impresionante. Hacemos una de las rutas que nos recomiendan en el punto de información y pasamos la mañana andando dentro del bosque. Una cosa curiosa es que hay que pagar entrada por persona, como unos 10 €. Tienes la opción de pagar a la entrada en una máquina de monedas o dentro del parque, a unos 10 Km de la entrada, donde te acercas a pagar al personal. Nadie lo controla, estamos seguros que esto solo funciona aquí.

Por la tarde visitamos la cascada del diablo  que está a unos 15 min dentro del parque (este parque tiene el tamaño de la provincia de Soria).

Volvemos a casa para descansar y salir frescos hacia “Quebec city”.

 

16 de Mayo. Ruta por Quebec

 

Collette es un poco desastre y nos ha dado mal su número de cuenta corriente. Al parecer le hemos ingresado el dinero del alquiler del coche a su ex-marido. Después de muchas gestiones con “Transfer Wise” conseguimos que nos lo devuelvan y sacamos en un cajero unas 10 veces y todo en billetes de 20$, para poder pagarle.

 

Empezamos nuestro viaje hacia el Este de Quebec, hacia el Atlántico. La capital de la provincia, es la ciudad de Quebec, aunque Montreal tiene casi 5 veces mas población, unos 2,5 Mill.

Hemos hecho 4 horas de viaje para recorrer 2 cm de mapa. La carretera es “autorute” en su mayoría. Podemos decir que los canadienses son peores conductores, mucho mas salvajes y la inmensa mayoría no respetan los límites de velocidad. Nadie va a 100km/h, incluso los camiones de morro alargado van a 120 km/h, cargados hasta arriba. Impresiona.

Paramos a comer en un “Subway” de un pequeño pueblo “Sainte-Anne de la Larade” que tiene una iglesia enorme del 1885. El pueblo en general es bonito, las casa están en la misma calle unas junto a otras, dando aspecto de pueblo, e incluso son bonitas. Es la primera vez que vemos este estilo de pueblo en 2 meses.

 

Ciudad de Quebec

Justo a 5 minutos del alberque se ha roto el freno de coche y esta perdiendo todo el líquido de frenos. Nos da justo para aparcar cerca del Alberque. Menos mal que esta noche no teníamos intención de dormir en el coche. Llamamos a Collette, que solicita una grúa para el día siguiente y salimos a pasear.

 

Ya es tarde noche. Tomamos algo en un café con gatos sueltos por dentro, la misma idea que habíamos visto en Tailandia. A parte después nos acercamos a la estación del tren que fue construida a principios del siglo pasado, igual que la de Atocha o similares, han mantenido la estructura original modernista, muy bonita, aunque los andenes y taquillas están en un edificio paralelo o adjunto. Dentro hay restaurante y tiendas, aunque está desértico, y un salón privado con el mismo sitio que estuvieron las taquillas en su día.

Regresamos al hostel porque estamos cansados. Este alojamiento es cómodo, se ha dormido bien, pero es muy caro para el servicio que da, 65$, nada especial.

 

Por la mañana viene la grúa para remolcarnos hasta el taller (entra dentro del seguro). El taller y tienda “Canadian tire” comenzó vendiendo ruedas y ahora está en todos los pueblos de Canadá. Tiene taller, tienda de repuestos y todo para el coche, jardín y vivienda.

 

Reparan los frenos y luego nos damos cuenta de que también tienen que cambiar el eje, finalmente ven que los frenos traseros no están en buenas condiciones. Collette decide arreglar lo indispensable y dejar los frenos traseros para la vuelta ya que están en garantía.

 

Terminamos sobre las 3:00pm y aún nos da tiempo a dar una vuelta por la ciudad. Vamos a buscar donde aparcar, toda la ciudad está con parquímetro, pero a partir de lar 5 de la tarde ya no se paga. Paseamos por los “Campos de Abraham”. En esta zona es donde desembarcaron las tropas inglesas en 1759 para atacar a los franceses de Quebec. La batalla duro unos 25 minutos y los franceses fueron derrotados ( los hijos de la pérfida Albión eran tropas profesionales traídas de las islas y por el contrario los franceses eran las milicias de la ciudad, cazadores y algún indio con su “tomahawk”). Visitamos la ciudadela que construyeron los ingleses para controlar la ciudad y protegerse en esa época de los EEUU, en proceso de emancipación y que intentaron que Quebec se sumase a su guerra de la independencia contra los británicos.  Seguimos paseando y la ciudad merece la pena, mañana haremos un tour guiado.

Toca conducir hacia las afueras y buscar un sitio donde dormir. Cruzamos el puente que lleva a la “Ille d’Orleans” que esta justo enfrente de la ciudad, en mitad del rio. El puente es de hierro tipo el de San Francisco, de principios del siglo pasado. Es larguísimo porque el Rio San Lorenzo obliga a eso, debe ser 1 Km de ancho en esta zona, que por cierto es la más estrecha.

 

Encontramos una zona de aparcamiento junto a un restaurante  ya allí nos establecemos por esta noche. Hay una cascada al lado y esto da un toque relajante porque se oye su ruido. Aunque estamos fuera del pueblo hay luz suficiente en la carretera y las casa cercanas. A dormir.

 

Vaya tormentón!!

 

Levantamos el campamento con el amanecer. Nuestro dormitorio tiene muchas ventanas y no hay ni una sola persiana. Salimos hacia las cataratas y pasamos en un cafetería local. Entre inglés y francés no preparan algo caliente de comer y beber.

Las cataratas se supone que son más altas que las de Niágara, y lo serán, pero mucho más estrechas. Supongo que ya hemos visto muchos cataratas, lagos, ríos y riachuelos.

Hoy hemos reservado un “free walking tour” por la ciudad de Quebec. El guía es un joven Quebecois y en el grupo no estamos más de 10 personas.

La ciudad de Quebec tiene mucho encanto. El fundador llego aquí hace 400 años y por eso tiene esencia Europea, en ocasiones parece que uno está en un pueblo Francés. Esta llena de contrastes pues los ingleses la conquistaron y paso a ser parte de la Corona Británica, pero, se les permitió seguir con su lengua, el francés; su religión, la católica; y sus leyes, aunque sin depender nunca más de Francia. La bandera es la del Reino de Francia, de Luis XIV.

Tienen conciencia de ser distintos y así actúan. Aunque en la ciudad todos te entienden en Inglés, es importante decir un “Bonjour, ça va” para entrar con buen pie.

Visitamos las calles, iglesias, bibliotecas, el castillo de Montenac (un hotel gigante, en el que se reunieron Churchill, el presidente de EEUU, Truman, para diseñar el desembarco de Normandía) y las calles del pueblo viejo.

Este sitio es el más romántico de norte América, en palabras del guía, porque es la única ciudad amurallada desde México. Todo es patrimonio de la UNESCO, no se puede tocar una piedra sin permiso.

Después de la ruta el guía se viene con nosotros a tomar algo en una cafetería de la “Plaza del Rey”, en el centro del ”pueblo viejo”.

Nos cuenta que es autónomo y que aunque es guía como los demás, él no depende de las empresas que pretenden monopolizar el mercado del turismo. No tiene una tarifa de 25$. Cree que la idea de que el cliente pague lo que crea adecuado funciona mejor para su tipo de clientela.

 

 

Sigue la ruta hacia el Norte.

 

Una vez todo visto nos vamos para el Oeste a Tadoussac, que dicen que hay ballenas. Compramos comida en el supermercado de camino y pa’delante!

El día ha sido super caluroso 33º, pero están apareciendo nubes poco a poco, se espera tormenta par esta noche.

 

Ya ha llegado! Paramos en un área de descanso junto a la carretera y al lado de un lago. Vaya el montón de agua que cae, vaya relámpagos, vaya truenos!!. Aquí nos quedamos, no movemos más el coche por estas carreteras con este tiempo.

 

Por la mañana vemos que el sitio está muy chulo, buen despertar. Ahora seguimos para Taudossac.

 

Para cruzar el río hay que tomar el Ferry y es gratuito ya que es parte de la carretera nacional y no hay puente. Vamos con coche y todo y cruzamos en 20 minutos. 

La carretera sigue la costa y miramos y miramos y miramos pero nada de ver ballenas. En Tadoussac tampoco las vemos, solo un centro de interpretación de ballenas y una cafetería que tenía vinos de la región de Valencia. Nada de ballenas, volvemos para Quebec, hemos pensado en ir al Parque Nacional de “Le Maurice” y para ello nos quedan como 5h en coche.

Edit

La noche de hoy la pasamos en un callejón de una tienda de muebles en el pueblo de Saint Boniface, un pueblito tranquilo.  Ya dormimos en el colchón del coche como si fuese el de nuestra casa.

 

Parque Nacional de “La Maurice”

 

Desayuno en el Albergue de la entrada y caminata toda la mañana por las sendas. Por la tarde vamos en coche atravesando el parque, es más de 1h. Parando en los puntos de observación. 

Toca ducha calentita en las instalaciones del centro de información. De aquí vamos al Sur de Montreal, a la ruta “Chemin du Roy”.

Una vez al sur del rio San Lorenzo, sur de Trois Rivieres, llegamos a un pueblecito que se llama Saint Celestine. Buscamos sitio para dormir y tras preguntar en una empresa a las afueras por si podíamos usar su parking, decidimos ir a la zona de aparcamiento detrás de la iglesia. El pueblo tiene un cruce de calles en el que está la iglesia, una residencia de ancianos, la gasolinera, el supermercado y un restaurante.  Lo demás son casitas esparcidas a lo largo de calles rectas interminables. En el norte de la provincia los pueblos eran más estilo europeo, aquí ya estamos en un estilo más americano de nuevo.


Tenemos tiempo para cenar en las mesas del jardín de la residencia de ancianos y preparar el camastro. Les hemos chafado el plan a un par de adolescentes que iban a magrear por aquí. Ayer se nos hizo tarde pero hoy hemos aprendido la lección. A las 7:30 pm hay que parar en el lugar en que nos encontremos y preparar el chiringuito.

 

 

21 Mayo

 

Hoy es uno de los 4 días en que esta autorizado en Canadá el sacar tus cosas en desuso para venderlas en la calle. En mercados locales o bien en la puerta de tu garaje, esta todo lleno de esto. El merado de segunda mano de Saint Celestine lo montan en el aparcamiento delante de la iglesia. Cuando nos despertamos , tenemos a un montón de paisanos montando sus tableros para poner sus cosas. Somos los primeros cliente, de hecho sorprende bastante que seamos extranjeros. Entre inglés y francés acabamos comprando un traje de esquí para Miriam, algunos Tupperware por 15 céntimos y una maceta de tomillo para Collette.

Después de las compras vamos dirección sur y pasamos por Sherbrook hsta que después de comer entramos en Granby para descansar. Nos encontramos que es un sitio muy bonito, con un lago en el centro del pueblo y un canal y fuerte del siglo XVII, que es patrimonio nacional. 

 

El fuerte que es francés y luego inglés era el puesto fronterizo con los EEUU por mucho tiempo. Hay una exhibición de arcabuceros  soldados de época  dentro del recinto. Es muy interesante, una buena parada. Tenemos el “Discovery Pass” para entrar gratuitamente en todos los parques nacionales o monumentos patrimonio nacional. Este año es el 150 aniversario de la creación del país (no su independencia) y por eso si solicitas el pase te lo dan gratis.

 

Sólo queda regresar hasta Lachute y llegamos a la vez que también llega Collete y sus nietos. Este fin de semana vamos a ser más en casa.

 

Semana 6

 

Vamos a estar unos días en casa de Collete porque el coche hay que llevarlo al mecánico. Mientras trabajaremos en la casa como siempre.

 

Amanece soleado y trabajameos con los niños recogiendo toda la leña que cortamos los días anteriores. También disparamos con la carabina de Arthur el niño mayor, con Leo y amigo, y Alex el pequeño de la familia. Por la tarde toca disfrutar de los animales porque tenemos fresas y uvas del mercado, se lo damos para cenar, menudo festín. Ya nos conocen y comen de nuestra mano.

 Los gatitos siguen creciendo y pronto tendrán nuevos hogares..los echaremos de menos


24 de Mayo. Ha llegado también su ex-marido, que va a estar aquí un tiempo en la casa. Un tipo raro de cojones. Debe pesar unos 200 Kg y dice que esta a dieta.  En realidad es un sujeto bastante desagradable, que trabaja en Tucston, Arizona, en el pueblo de Wiatt Earp y Billy el niño. Es el que recibe a los turistas al expectáculo del oeste allí.

 

Parece mentira que Collete cuando está en presencia de este animal, se desvanece de forma voluntaria y hace por agradarle y contentarle. Se convierte en otra persona, una mujer sirviente de otro época, nada que ver con la mujer fuerte que es cuando está sola. Verlo para creerlo!!


Provincia de Quebec y vivencias en Serenity Ranch

Semana 1

Después de desistir con la compra de coche, o alquiler del mismo, ya que el seguro es desproporcionado, cogemos el trén de Toronto a Montreal  (5horas y 100$ por persona).

Montreal es otra cosa, parece más europeo. Las calles más estrechas, los coches más pequeños, gente andando por las calles y restaurantes y cafés. Llueve a  mares y al meternos al meternos dentro de un edificio encontramos la ciudad subterránea.  Hay decenas de edificios conectados por el subsuelo, galerías de arte, oficinas, centros comerciales, hemos hablado una hora bajo tierra.

*Traducido a francés!

La siguiente granja está en Lachute y la dueña, Collette, de 62 años, viene a buscarnos a la parada del bus. Parece que esta granja tiene vecinos muchos más cerca que la anterior.

Por la mañana salimos a alimentar a los animales: llamas, ovejas, una vaca escocesa, caballos, ponis, gallinas, dos ciervos, dos perros, dos gatos  y una camada de gatitos recién nacidos. Parece que es lo que buscábamos.

Hoy toca ir a buscar paja a una vaquería cercana, recoger una caseta de perro, arreglar la puerta de la camioneta y recoger a un chico alemán que estará también con nosotros dos semanas. Gregor mide dos metros y no ha trabajado en el campo. Me temo que va a ser un espectáculo.

 

Durante el segundo día, pasamos la mañana en el mercado del pueblo, con mogollón de tiendas de segunda mano, subastas y dos restaurantes muy americanos, con música country en francés.


También ayudamos a reformar la otra casa de Collette. Su cuñado es carpintero y necesita ayuda para poner el aislante del tejado y paneles, recoger los escombros, limpiar el jardín y hacer la encimera de la cocina.

Parece que la señora nos tiene cogido el punto y sabe que tareas darnos a cada uno. Lo cierto es que se aprovecha mucho el tiempo.

 

En nuestro primer día libre, vamos a Lachute, que tiene 12.000 habitantes aunque muy esparcidos por los alrededores; es una calle larga con tiendas, bares , la iglesia y la antigua estación de tren; recuerda a los pueblos de las películas del oeste en los que encuentras una calle con saloon, iglesia, almacén y sheriff, y donde los colonos vienen de las granjas al pueblo para comprar y vender mercancías; después vuelven a su casa en las praderas. Así es, no parece que aquí viva nadie, solo vienen a hacer sus cosas y se van. Es sábado, las cinco de la tarde y esta todo cerrado y la calle vacía. Nunca había visto algo así.

 

Comemos carne ahumada y ensaladas en un sitio típico americano por unos 33$, incluido propina e impuestos.

 


Semana 2

“Omega Park”. Hemos ido con Collette y Gregor a un parque en el bosque en donde los animales están separados por zonas y en semi-libertad. La mayoría de los bichos están por las praderas, cerca del camino, mezclados con otras especies,  siendo únicamente los lobos, coyotes y osos, los que están recogidos detrás de las vallas. Tenemos lobos árticos, negros y normales, coyotes, jabalíes, ciervos, osos, gariboos, alces, búfalos, bisontes, cabras montesas, zorros ya algún pájaro. El recorrido se hace en coche por las pistas de tierra y les damos de comer por la ventanilla pero sin salir del coche. Los bichos se acercan, meten la cabeza y se dejan tocar porque saben que se les dá de comer. A la entrada venden zanahorias pero nosotros nos hemos traído unos diez kilos por lo que vamos alimentando a todo bicho viviente que se acerca.

 

Los mas sorprendente para Miriam son los arces y para Sergi los osos, y coincidimos en lo espectacular que resulta ver a un bisonte de 500 kilos y cara de inocente. Hemos estado como 5 horas dando vueltas y hemos disfrutado como enanos.


Durante la segunda semana hemos avanzado mucho en la limpieza de árboles en la zona de los caballos, en invierno no se puede trabajar porque está lleno de nieve, además se caen muchas ramas y todo queda hecho una ruina. Hemos cortado todos los árboles secos, árboles Manitoba (crecen cientos de pequeños árboles, alguno se hace adulto y luego se secan y caen). Al haber tantos arbolillos pequeños, no hay prácticamente arbustos en los bosques, por lo que están muy despejados por abajo, excepto hojas secas y arboles muertos.

Cortando leña hemos conocido a los vecinos. Vaya personajes!

Un leñador de profesión con todos los estereotipos encima; camisa a cuadros, gorro de lana cortito, bigote tipo Dali y pantalones con tirantes. Un tio fuerte que habla un inglés fuerte también. Estamos haciendo odio, pero este individuo es lo máximo. En un momento ha cortado y troceado 5 arboles. El señor que no estuvo mucho en al escuela, esta muy interesado en Europa porque su hijo lleva un año viajando por Francia y Alemania. Realmente gente agradable. Nos ha afilado la motosierra y nos enseña su casa y el jardín. Es costumbre en este país el tener una caravana en el jardín, en donde duermen en verano o simplemente pasan el calor y hacen sus barbacoas.

 

Por fin se esta poniendo orden en los almacenes tiene unos ocho, unos de madera y otros de lona. Hay tajo aquí! Hemos colocado las maderas por orden en los almacenes de lona, quitado los que no sirven y cubierto bien los que están en uso para protegerlos para protegerlos. Que paliza!

Nos encontramos mucho más fuertes y eso se nota.

 

Hemos terminado la semana desmontando un refugio para los caballos en casa del vecino y trasladando a la nuestra. 

Siete horas de trabajo y solucionado.

Los animales ya nos conocen, la vaca escocesa es superbonita y ya viene con nosotros, nos acompaña en el trabajo y se deja acariciar. 

Las ovejas también nos reconocen y se dejan tocar como mascotas, y se quedan mirándonos cuando Sergio les canta.

El ciervo come de nuestra mano igual que los caballos, que además nos dejan acariciarlos. Además de el grano y la paja, la señora consigue restos de frutas y verduras del mercado local y todo lo que no puede aprovechar se lo da a los bichos.

 

Nos aportan y nos relajan tanto que incluso vamos a verles por las tardes cuando nos cansamos de trabajar en el proyecto.

 

Nuestro primer día libre de la semana lo dedicamos  para ir al parque OKA. La señora nos ha dejado su coche para poder ir. Hay parques nacionales, provinciales, regionales y privados, hay bosques por todas partes y así evitan que se construya en estas tierras. Hacía buen tiempo y  había algunos disfrutando de la playa (un lago enorme). 

De vuelta entramos en una tienda de vinos hechos a base de grosella, son muy dulces y mas parecidos a licores que a un vino de mesa.

 

El domingo por la tarde nos han invitado a un cumpleaños en casa de su hermana. Es una casa de piedra, reformada, de unos doscientos años. Nos justamos como unos 15 adultos y 10 niños, casi todos francófonos, y aunque entienden algo de inglés les cuesta mucho hablarlo. De todos modos nos hacemos hueco.

 Los gatitos van creciendo!

 

Cataratas del Niágara

Recogemos y este fin de semana lo pasamos en Toronto y visitamos las cataratas de Niágara con Jamie y Raúl, que hacen escala en la ciudad de camino a Cuba.

Nos alojamos en BnBTo, muy cerca del centro. Quedamos con Kim, una ex compañera de trabajo de Miriam en Londres y nuestros amigos en un bar enorme con un montón de pantallas para ver el beisbol. Kim como buena canadiense coge mesa en la terraza ya que hace sol, y poco a poco, mientras disfrutamos de unas costillas de cerdo ahumadas, nos vamos congelando junto a la orilla del lago Ontario. Este lago es inmenso,  y al otro lado están los Estados unidos. 

Más tarde quedamos con Temi y Juste (los de la boda) para cenar por segunda vez con ellos.

 

Para ir a las cataratas cogemos un bus, que tarda aproximadamente unas 2 horas. Decidimos andar por el lateral del río para llegar a las cataratas. Como todo aquí, es enorme. El cauce es superprofundo y tiene unos barrancos muy altos,  una frontera natural.


Por las cataratas pasa el 20% del agua potable del planeta. Las vemos desde arriba y también entramos a los túneles para verlas desde abajo. Es un espectáculo ver la caída del agua.

La verdad es que esperábamos que fueran mas grandes aunque al estar rodeado de edificios tan altos le quita encanto y espectacularidad. En todo caso, merece la pena verlo.


No hay que pagar para ver las cataratas pero si para bajar a los túneles (17$), coger un barco o cualquier otra actividad.

 

No estaba planeado, pero viendo que tenemos tiempo, cogemos un taxi y nos vamos a ver las bodegas de alrededor de “Niagra on the lake”. Nos habían hablado de ellas pero no sabíamos que hubiese esta cultura del vino por aquí. Están “cerca” en coche, pero andando hay unas cuantas horas. Probamos los vinos en la bodega “Riverside Cellars” y nos sorprende lo buenos que son los vinos blancos, aunque no los tintos.

En la siguente bodega “Caroline Cellar” otra vez los blancos semidulces son muy buenos. Probamos el Icewine, una especie de vino dulce que se da en clima gélido.

 

Hemos pasado un buen finde con los amigos. Toronto es una ciudad moderna, grandes edificios en el distrito financiero y el resto edificios pequeños o casas. No tiene mucha vida, está un poco apagado y hay muchos vagabundos por las calles.