Recogemos y este fin de semana lo pasamos en Toronto y visitamos las cataratas de Niágara con Jamie y Raúl, que hacen escala en la ciudad de camino a Cuba.
Nos alojamos en BnBTo, muy cerca del centro. Quedamos con Kim, una ex compañera de trabajo de Miriam en Londres y nuestros amigos en un bar enorme con un montón de pantallas para ver el beisbol. Kim como buena canadiense coge mesa en la terraza ya que hace sol, y poco a poco, mientras disfrutamos de unas costillas de cerdo ahumadas, nos vamos congelando junto a la orilla del lago Ontario. Este lago es inmenso, y al otro lado están los Estados unidos.
Más tarde quedamos con Temi y Juste (los de la boda) para cenar por segunda vez con ellos.
Para ir a las cataratas cogemos un bus, que tarda aproximadamente unas 2 horas. Decidimos andar por el lateral del río para llegar a las cataratas. Como todo aquí, es enorme. El cauce es superprofundo y tiene unos barrancos muy altos, una frontera natural.
Por las cataratas pasa el 20% del agua potable del planeta. Las vemos desde arriba y también entramos a los túneles para verlas desde abajo. Es un espectáculo ver la caída del agua.
La verdad es que esperábamos que fueran mas grandes aunque al estar rodeado de edificios tan altos le quita encanto y espectacularidad. En todo caso, merece la pena verlo.
No hay que pagar para ver las cataratas pero si para bajar a los túneles (17$), coger un barco o cualquier otra actividad.
No estaba planeado, pero viendo que tenemos tiempo, cogemos un taxi y nos vamos a ver las bodegas de alrededor de “Niagra on the lake”. Nos habían hablado de ellas pero no sabíamos que hubiese esta cultura del vino por aquí. Están “cerca” en coche, pero andando hay unas cuantas horas. Probamos los vinos en la bodega “Riverside Cellars” y nos sorprende lo buenos que son los vinos blancos, aunque no los tintos.
En la siguente bodega “Caroline Cellar” otra vez los blancos semidulces son muy buenos. Probamos el Icewine, una especie de vino dulce que se da en clima gélido.
Hemos pasado un buen finde con los amigos. Toronto es una ciudad moderna, grandes edificios en el distrito financiero y el resto edificios pequeños o casas. No tiene mucha vida, está un poco apagado y hay muchos vagabundos por las calles.






