Nuestros últimos días en granjas y Canadá

Lachute, de nuevo. Quebec.

Llegamos a casa de Colette en Lachute el mismo día 16. Parece que llegamos sanos y salvos de nuevo a la granja en la que mejores ratos hemos pasado, y en donde mejor nos han tratado. Todo sigue igual, pero ahora es verano. Aquí el verano es muy florido y caluroso, ya que no hay primavera. Dicen que el verano son las dos mejores semanas del año. Es un chiste. Todo está super-verde y los animales están radiantes con el sol. Estaremos aquí hasta que nos volvamos a la patria.

 Collete nos ha asignado la parte de la terraza convertida en habitación y es el mejor bungalow que podíamos haber tenido. Acceso directo a la piscina y con vistas al jardín.


El día 23 de Julio Hemos montado un “Garage Sale”, lo que viene a ser un tenderete con  todos los trastos que tiene la señora y que no usa. Se pide permiso al ayuntamiento y previo pago de 25 $, puedes vender lo que te dé la gana en la puerta de tu casa.  Todo un día sacando trastos de los cobertizos. Todo expuesto en el jardín de la entrada. Menudo Tenderete!


En dos días de sol hemos vendido cacharros por el valor de 1000$, y  todavía tiene algunas cosas apalabradas. No salgo de mi asombro. Que de cacharros que compra la gente. Durante este tiempo vamos intercalando las tareas con ratos libres y la atención al público. Los coches entran al jardín –hay espacio para 4 o 5-, la gente se da un paseo y pregunta por los precios, y nosotros nos desenvolvemos como podemos entre inglés, francés, español y moviendo las manos. Siempre con una sonrisa.

Espero venderlo todo porque si no nos tocara recogerlo otra vez.

 

Durante una semana nos quedamos a cargo de la granja, porque la dueña se va a ver a su familia

Lachute, de nuevo. Quebec.

Llegamos a casa de Colette LEblanc a LAchute el mismo día 16. Parece que llegamos sanos y salvos de nuevo a la granja en la que mejores ratos hemos pasado, y en donde mejor nos han tratado. Todo sigue igual, pero ahora es verano. Aquí el verano es muy florido y caluroso, ya que no hay primavera. Dicen que el verano son las dos mejores semanas del año. Es un chiste. Todo está super-verde y los animales están radiantes con el sol. Estaremos aquí hasta que nos volvamos a la patria.

 

El día 23 de Julio Hemos montado un “Garage Sale”, lo que viene a ser un tenderete con  todos los trastos que tiene la señora y que no usa. Se pide permiso al ayuntamiento y previo pago de 25 $, puedes vender lo que te dé la gana en la puerta de tu casa.  Todo un día sacando trastos de los cobertizos. Todo expuesto en el jardín de la entrada. Menudo Tenderete!

En dos días de sol hemos vendido cacharros por el valor de 1000$, y  todavía tiene algunas cosas apalabradas. No salgo de mi asombro. Que de cacharros que compra la gente. Durante este tiempo vamos intercalando las tareas con ratos libres y la atención al público. Los coches entran al jardín –hay espacio para 4 o 5-, la gente se da un paseo y pregunta por los precios, y nosotros nos desenvolvemos como podemos entre inglés, francés, español y moviendo las manos. Siempre con una sonrisa.

Espero venderlo todo porque si no nos tocará recogerlo otra vez.

 

Durante una semana nos quedamos a cargo de la granja, porque la dueña se va a ver a su familia. Llevamos tanto tiempo aquí que la señora se fía de nosotros. Estamos entre amigos, voluntarios y empleados. Hay una fina línea que lo divide. Desde luego aquí es donde hemos pasado los mejores momentos del viaje y los mejores trabajos.

Damos por seguro que lo echaremos de menos, pasara algún tiempo hasta que podamos vivir en la naturaleza como lo hacemos aquí.

 Esperamos, eso si, seguir publicando más experiencias en otros lugares.

Con sentimientos encontrados, con ganas de volver pero con pena de dejar la naturaleza pura.

150 Aniversario, Vuelta hacia el Este y Paso por Jasper

150º Aniversario de Canadá

Podemos hacer deporte y desayunar en el aparcamiento para posteriormente ir al centro cel pueblo. Hoy  hay desfile de banderas ( Canadá, la nueva y la moderna, la del aniversario y la del pueblo..), salen a la calle los veteranos de las guerras, un grupo musical de gaitas escocesas, los “boy scouts”, los policías llevando sus mejores galas, los mas antiguos del pueblo, de las comunidad “Sihk” (indios de la india con turbante), los aborígenes y una asociación infantil de niños en bicicleta.


Se percibe un sentimiento de querer ser Canadiense en esta celebración. Puede ser porque son muy patrióticos o simplemente porque no celebran festividades locales ni territoriales, únicamente celebran la creación del país.  Debemos entender que en España se crearon los pueblos, regiones, comunidades.. hasta el Imperio y luego el País, mientras que aquí se creó el “Dominio de Canadá”, luego el País de Canadá y empezaron a llegar gentes de todas partes a un territorio despoblado, los pueblos no tienen ni 100 años y la gente vive muy desperdigada, no hacen comunidad durante el resto del año. Como ejemplo pondré el 12 de Octubre, que es el día de la Virgen del Pilar, festividad en Zaragoza, en donde hay gran alboroto, pero pocos en España lo celebran como fiesta nacional, todo lo mas como un día de fiesta, que no hay que trabajar. Los sentimientos de pertenencia a la comunidad vienen en direcciones contraria en España o Canadá.

 

En todo caso, aquí acude todo cristo de los alrededores. Hay un mercado con “food trucks”, furgonetas de comida; los indios – hay una gran comunidad y están todos aquí- dan a probar su comida típica, “samosas y curry”, además de las tiendas de las cercanías que montan su chiringuito.


Hemos encontrado al policía que nos despertó la otra madrugada, ahora va uniformado con su casaca roja de “Policía montado del Canadá” –muy guapo-. Ya no lleva la ropa de combate, aunque si que sigue con su arma reglamentaria en el cinturón. Miriam se hace una foto con él, pero me temo que no nos reconoce. Que bueno!!

Por la tarde subimos al “Lago Joffre” y encontramos a todos los españoles del viaje, arriba en el lago y luego en el aparcamiento otro grupo de gente del País Vasco y Navarra, que están trabajando por el mundo en lo que pueden. Hemos hablado un largo rato, siempre apetece hablar en español con gente de tu tierra. Es curioso como aquí no salta ninguna chorrada nacionalista ni política – aunque son unos pintas de narices, que hablan la mitad en vasco-, no hay como estar fuera para darte cuenta de lo iguales que somos todos los Españoles. Echamos de menos la mismas cosas y de la misma manera.

Vamos a despedirnos de la familia en la que estuvimos la semana pasada, que vive por aquí. En realidad vamos a ver al bebe, los padres nos dan un poco igual.

 

Esta noche dormimos en Lilloet, pero se nos ha hecho muy tarde. Por primera vez conducimos de noche, en particular le ha tocado a Miriam. Esta carretera tiene muchas curvas y cuestas por lo que se nos hace bastante largo. Solo falta que hay ciervos por las cunetas que ya han salido a cenar y están pastando. Empezamos a pitar cada 100 metros a ver si se asustan y no saltan a la carretera. Por algún motivo, lo suelen hacer cuando ven las luces. Finalmente dejamos que nos adelante un grupo de 3 todoterrenos y nos colocamos a su cola. Tenemos un parachoques gigante!! Y nos iluminan el trazado perfectamente. Estamos salvados!!!

 

Ya son 6000Km los que llevamos a cuestas. Una vez en el viejo puente “Old Bridge”, podemos disfrutar de una noche fabulosa, hace calorcito pero hay una brisa que refresca y ahuyenta a los bichitos voladores. Nos quedamos viendo el puente, la luna y las estrellas desde dentro de nuestra furgoneta, con las puertas abiertas y tumbados en la camita.  Romántico a la vez que bucólico.

 

Por la mañana nos despierta música de ACDC a tope y que se va aproximando poco a poco. Es un indio, de unos 60 años y lleno de tatuajes que va a ver sus trampas para salmones en el rio. El rio es muy caudaloso y tiene una corriente muy fuerte, arrastra de todo. El indio por su parte, lleva un amplificador con altavoz en un carrito y de allí es de donde sale la música. Al abrir la puerta para ver que era, el indio viene directo a nosotros y nos da la mano mientras todavía estamos metidos en la cama. Surrealista. Allí va el hombre a ver sus salmones a las 6 de la mañana.

 


Como es fiesta nacional hay mucho motero por estas carreteras sinuosas. En el momento que salimos de la carretera  99º y entramos en la 5ª, el paisaje cambia totalmente y también el trazado empieza a ser diferente. Ya no es un sitio árido, ahora es bosque infinito con lagos (como ha sido casi siempre a lo largo del trayecto). Esta carretera lleva por el fondo de un valle hacía “Jasper”, uno de los parques naturales más cotizados. Nos llama la atención porque hay glaciares al alcance del turista.


Hace un día de son increíble, estamos a 38ª C. Nuestra casita móvil es de color negro y no funciona el aire acondicionado. Nos movemos en un horno veloz. 


Paramos en “Clearwater” un pueblo con un laguito y una playita de unos 20 metros en la que los paisanos pasan el rato. Nos refrescamos y disfrutamos de los lagos. Aquí es lo típico porque la playa del Océano está muy lejos. Ya casi estamos a 1000 km del Pacífico.

 

Para cenar y dormir paramos en áreas de servicio. La primera, la de la cena, está muy cerca de un río enorme con mucho caudal. Estamos casi al mismo nivel que el agua y eso a Sergio no le convence. La siguiente es la definitiva, sobre todo porque se hace de noche y no nos gusta movernos con tanto bicho salvaje. También hay un río, pero mas pequeñito (siempre hay un rio y una vía de ferrocarril en las proximidades).

 

La mañana del 3 de Julio, nos levantamos de igual modo que nos acostamos, sin abrir las puertas del coche, saltando de la parte delantera a la trasera por el hueco entre los asientos. Hay un batallón de mosquitos formado fuera del coche y esperando para desayunar. Por la noche abrimos un momento por necesidad y nos encendieron a la vez que 3 o 4 se colaron. Tuvimos que hacer una cacería nocturna dentro de un monovolumen en mitad del bosque, en Canadá.

 

Aproximadamente a las 7 de la mañana nos ponemos en carretera otra vez. Paramos a desayunar como a las 9 en un pueblecito que se llama “Valemount”. En el centro de información Miriam trabaja un poco mientras Sergio se tiene que acostar. Con los bichos no se ha dormido nada bien.


Sobre las 6 de la tarde llegamos a Jasper. Este lugar es precioso, posiblemente lo más bonito del viaje. Las montañas aquí son muy escarpadas y están nevadas en las cumbres, además, de recubiertas por una capa infinita de árboles. El pueblo es pequeño, pero tiene mucha vida. Creemos que es más elegante y atractivo que Banff, posiblemente porque no está tan masificado al estar más alejado de las ciudades.

Por lo que nos cuentan en la oficina de turismo, tenemos tajo para 2 o 3 días. Vamos a dormir en el aparcamiento de acceso de un lago. Un lugar genial, si no fuera que el tren pasa no muy lejos.

El 4 de Julio, el día de la independencia de EEUU, Kim Yon Nun lanza un misil que casi llega a Alaska. Nosotros por nuestra parte visitamos las “Atabasca Waterfalls” en el “Icefield Parkways”, una carretera de que va por el fondo de un valle de 100km flanqueada por glaciares. Esta como a 2000 metros de altitud.


Vamos al “Toe of Columbia Icefield”, se puede llegar hasta unos metros de la pared final del glaciar. Está un poco masificado, pero es normal por ser temporada alta. Se ve claramente como el glaciar retrocede y se derrite con el calentamiento global de la tierra. Aún habrá quien lo niegue.

Seguimos hasta el “Parker Ridge”, una senda que sube por la ladera de una montaña. Después de una hora de ascenso, uno se puede asomar al valle de al lado y ver un glaciar enorme. Al estar nosotros en una posición dominante, nos permite ver la totalidad del monstruo de hielo y con gran nitidez, se puede observar cómo ha retrocedido y por donde ha erosionado la montaña. Éste es mucho más grande que el anterior, pero aquí cuesta llegar. La vista del glaciar y todos los picos de 3000 metros de alrededor es impresionante. Como siempre uno se siente pequeño cuando está en estas situaciones. 

Bajamos al pueblo y vamos a un restaurante japonés. Nos ponemos hasta arriba de sushi.

 

Ha sido un día de caminatas largas, es necesario descansar, nos vamos al mismo sitio que ayer. Nadie nos molestó.


Al despertar el día 5 de Julio, rápidamente vamos a buscar el pase para ir a ver otro de los Glaciares, en este caso el acceso está restringido. La carretera está flanqueada por “Cariboos” (un ciervo) a estas horas de la mañana.


Vamos a “Maligne Canyon” a ver el barranco con el agua, después el “Medicine Lake”- Es una pena porque un incendio forestal ha acabado con todo alrededor y solo se ven palitos negros.

La leche! Que pedazo de oso ha venido hacia nosotros en el aparcamiento del cañón. Miriam iba a preparar algo de comer a la sombra entre los árboles y un bicharraco se ha movido y ha empezado a ir hacia ella. Menos mal que lo ha visto moverse y hemos ido hacia el coche. El bicho ha seguido andando por la senda por la que había otros turistas. No parece que se haya comido a nadie.

 

Para comer hemos estado con unos alemanes y para merendar también con otra pareja de la misma nacionalidad. Les hemos hecho de oficina turística a las dos parejas, se han quedado con los mapas que ya no usamos. Les hemos vendido el spray anti-osos por 18 $, la mitad de lo que nos costó, pero 18 $ mas que si lo tiramos a la basura (no se puede llevar en el avión). Un negocio redondo!

 

El glaciar “Edith Cavin” merece la pena, es el de los pases que regulan el acceso. El mazacote de hielo se queda a unas docenas de metros de ti y se puede contemplar su corte y capas interiores con total claridad.


Por la noche dormimos fuera del parque. El viaje por Jasper ya está hecho. Somos de la opinión de que este sitio es el mejor en todas las Montañas Rocosas.

 

A día 6 de Julio y con 7048 Km a la espalda subimos a un manantial de aguas termales en  “Miette”. Son unas piscinas tipo baño termal con agua fría, en algunas, y caliente en otras. Todo proviene de las montañas.

 

Edmonton

 Vamos por fin camino de Edmonton, que está como a 500 Km al norte de Calgary. Es la capital del estado de Alberta (no es Calgary como podríamos suponer). Apasionante!  No hay nada que ver o hacer en la capital. Kilómetros y kilómetros de casas unifamiliares y el centro con unos cuantos bloques de pisos y tiendas en sus bajos. Ni paramos a pasear por ella. Vaya sitio feo.

 

Hoy nos vamos a buscar un sitio para dormir y para a dormir en “Brookville”, una comunidad esparcida por la llanura y que tiene un edificio común para celebraciones y hace las veces de ayuntamiento. Aquí dormimos.

 

Morse otra vez

Dormimos genial, no nos persiguen los mosquitos. Hacemos deporte y desayunamos en la explanada del centro. Todo muy bien y con un tiempo genial.

A las 9:30 empezamos el camino hacía Morse, a visitar a Bob y Judi, la pareja que nos acogió en el camino de ida. Quedan 730 kilómetros de recta. Bueno, en realidad son 2 rectas, porque en Fort Battleford hay una curvita.

En el camino pasamos por un pueblo histórico Ucraniano que habían convertido en parque temático. Trajeron casa de toda Alberta y las han puesto aquí en mitad de la nada. Si entras te cobran y te explican como vivían los antiguos hace 100 años.

Se ha hecho largo el viaje de hoy y tras varios relevos llegamos a casa de ésta familia, son ya 8400 Km. Están fuera pero nos han dejado la puerta abierta. Cuando llegan nos quedamos hablando con ellos hasta la madrugada.


Por la mañana nos preparan el desayuno y estamos con ellos hasta las 11 AM, hablando en la mesa de la cocina.

 

Camino de Beajour

Iniciamos movimiento! A los 40 Km paramos en “Mourlarch”, en su festival anual de “Saskatoon Berry” que es una mora que sale en los arboles de por aquí. Hay mercadillo, pasteles, todo muy rural y muy de aquí.

 

Hace mucho calor para seguir al sol, por eso, decidimos para en un A&W para comer y estar fresquitos hasta que amaine la solana.

La cena la hacemos en Greenville junto al campo de beisbol, pero no dormimos allí. La noche la pasamos en un terreno en el siguiente pueblo “Brooksville”. Entre el museo del ferrocarril y unos campos de canola. Un sitio súper-tranquilo y desde el que vemos pasar y caer las tormentas de verano que nos vienen siguiendo hace cientos de kilómetros.


Los padres de Lynda, la pirada de la granja de Manitoba nos invitaron a pasar por su casa en nuestro camino de regreso, en eso estamos actualmente. Viven en  “Beaujour”, un pueblo bastante francés por el nombre y porque no está desparramado por la pradera, las casas están juntas y hay calles.

Sobre las 5 de la tarde llegamos, es tarde porque había que cambiar la hora y ya eran la 6. Vaya olvido!

John ha sido mecánico, paleador de carbón en trenes, mecánico de aviones en la armada, profesor de mecánica, policía de Canadá motorizado. Toda una vida con los motores de punta a punta del país. Cuando se retiraron, vendieron todo lo que poseían y se compraron una caravana. Estuvieron 10 años viajando por Canadá y la costa oeste de EEUU. Ahora viven en un pequeño pueblo en una casa nueva, la mar de a gusto. Les hemos traído “Rye Whisky” (de centeno), que es una cosa típica del país y que sabíamos que le gustaba.

Nos invitan a dormir por lo que aceptamos. Dormir en camas ajenas no siempre es más cómodo que nuestro coche, pero la ducha y el aseo son lo que desequilibran la balanza.

 

“Ouimet”

Ha empezado a llover y así nos ponemos en marcha. Por la tarde entramos a ver un cañón, “Ouimet”. Llevamos 9250Km. El lugar está muy adentro en el bosque, tras varios Kilómetros se llega a una explanada con una cabaña de madera. Detrás de eso esta una pequeña senda con el cañón al fondo.

Nunca habíamos visto algo así, es muy bonito. No hay nadie porque es tarde y llueve, pero es de las cosas más bonitas que hemos visto. Hay eco por el corte tan vertical y profundo en la tierra.

Dormimos aquí en la inmensidad del bosque. También eligió este sitio un chico francés que venía a hacer un viaje similar al nuestro y conseguir un trabajo de profesor de esquí en las Montañas Rocosas. Esta noche es nuestro vecino.

Hay que ver, ha entrado un murciélago!! Nuestro coche parece un zoológico.

 

Volvemos para Lachute

Sigue lloviendo al día siguiente y ya paramos en Maratón, un pueblo junto al lago Superior. Tachaaaan! 10.000 Km.

En este pueblo Miriam descubre que hay un  bulto en el neumático y vamos al taller. Bueno, entre verlo, arreglarlo y tal y cual, salimos del pueblo a las 3 de la tarde. Aprovechamos para conectarnos en  wifi y hacer unas gestiones online.


Seguimos para el Este y antes de llegar a “Wawa” encontramos obras en la carretera. Aquí, las obras son un caos y una desesperación. Para arreglar la carretera, levantan todos los carriles y los ponen a la vez, grava, rodillo, motoniveladodra… y asfalto. Si no hay carretera no se puede pasar en ningún sentido. Pues aquí llevamos parados 1 hora. Todos parados una hora en la única carretera que cruza el país. No  hay comparación posible. Que brutos somos!

 

Paramos en “Wawa”, junto a  un lago, como a un metro del agua. Aquí nos aseamos y dormimos, y nos bañamos al amanecer.

 

La siguiente parada es “Sault Sta. Marie”, para comer, después de 200 km de bosques si mas pueblos. Ahora ya parece que entramos en el mundo civilizado otra vez.

La cena en “Blind River”, un pueblito pequeño junto al lago. Cenamos en un parque  y dormimos en el muelle de pesca. Por la noche han salido los barcos, pero no los hemos escuchado. Por la mañana nos podemos bañar en el lago, enfrente de la casa de los vecinos, hay una pequeña playa que no parece que usen mucho.

 

El 16 de Julio dormimos en Matawa, en un área de servicio. Esta es la última noche fuera de la granja de LAchute.

 

Cosas que pasan, o no, en Canadá


No se respetan los límites de velocidad en las carreteras.

No se conducen coches pequeños.

Nadie te molesta por la calle.

Nadie es de aquí, todos son extranjeros.

No se habla de la Queen Isabel o de política canadiense, solo de la de EEUU y Trump.

No se preocupan de la moda.

No se usan litros, kilogramos y la mayoría habla de millas.

Las señales de velocidad están en Km/h. (será por eso que no las entienden)

La gente no anda, solo se mueven en coche

Hay árboles y lagos por todas partes.

Siempre hay un “Truck” o “Supertruck” detrás de ti en la carretera.

Únicamente encuentras hamburgueserías o cafeterías tipo Starbucks, a lo largo de la carretera.

La señalización en la carretera siempre es  confusa.

En los cruces nunca sabes si lo haces bien y sientes que vas a palmar. No hay apenas cedas.

A los osos, alces y ciervos les gusta la carretera.

Siempre hay papel higiénico en los baños públicos.

Los baños siempre están limpios.

Los hombres llevan gorra.

Usan pulgadas, pies y galones.

La temperatura viene en º Fahrenheit

Excepto en Vancouver y Toronto, se viste muy cateto.

Los parques naturales tienen autopistas por en medio.

De cada tres canadienses, uno esta pirado, otro es raro de narices y queda un tercero que es normalito, se le puede sacar de casa en público.

Gusta tener miles de herramientas y cacharros de bricolaje, cortacésped, motosierras, coches….. y si se puede guardar en la parte de atrás de la casa, mejor que mejor .

 

Del centro del país a Vancouver pasando por las Montañas Rocosas

13 Junio. Provincia de Saskastchewan

 Empezamos  viaje de nuevo. Cientos de kilómetros de recta con praderas a los lados, con vacas, perros de la pradera y pozos de petróleo.

Paramos en “Morse” a dormir. El pueblo no tiene nada, son 7 o 8 calles que se cruzan, formando un rectángulo,  en total 240 habitantes. No hay nada más en muchos kilómetros.

Peguntamos a un vecino si está permitido aparcar delante del museo y nos invita a entrar en su casa y contarle nuestra historia. Nos dió algo de cena y estuvimos hablando hasta las 12 de la noche cuando nos ofrece quedarnos en su casa! Nos cuenta que a su hijo le ayudaron mucho en su viaje por Sudamérica y esta es su manera de devolverlo al mundo.

Bob, deorigen Ucraniano y casi dos metros de altura, jefe de una empresa de fertilizantes, es un encanto de persona. Su mujer, que está duets cuidando a su madre, llama a casa y nos pide que nos acomodemos.

Después de desayunar, Bob insiste en llenar el depósito del coche y nos da un plato con magdalenas caseras. Más tarde, al abrirlas, descubrimos un billete de $50. Asombrosa su hospitalidad, nos hemos quedado sin palabras.  Volveremos a visitarlos a la vuelta hacia el este.

 

Provincia de Alberta

Todo el día entre estas praderas, nos detenemos en las afueras de una granja y hacemos algo de deporte por las pistas aledañas. 

Es un paisaje pintoresco con vacas y los pozos de gas. La ciudad principal aquí se llama “Medicine Hat” y es la “ciudad del gas”, esta todo lleno de pozos de gas y refinerías, parece Texas o el golfo pérsico. A dormir entre estas laderas y unos campos sembrados que parecen infinitos.

 

Estamos a 15 de Junio y llevamos 4000Km. El objetivo de hoy es llegar a Calgary y volvemos a retomar la carretera pero enseguida nos encontramos con carteles que indican atracciones turísticas. A comienzos del siglo pasado, como en los años 20, empezó una gran actividad minera en la zona, por todo el valle.


Pasamos de una pradera a un valle que fue un glaciar en el pasado y que recuerda la provincia de Almería pero con mucho más verde. Se ven claramente las vetas de carbón, negras, en las laderas. Vemos primero el puente colgante de acceso a la mina “Star” y después nos acercamos a ver una mina que todavía mantiene la estructura de acceso y railes para extraer el carbón. Entre tanto nos encontramos con algo que Sergio estudio en 3º de BUP y que le preguntaron el un examen sobre ciencias, las “chimeneas de hadas”; unas formaciones rocosas que se crean en este terreno por el paso de la erosión del agua (una piedra plana en el suelo, va lloviendo y el suelo se va diluyendo poco a poco, pero justo debajo de la piedra el suelo queda, por lo que en años se forma única columna de tierra con un sombrero de piedra.

La siguiente actividad, el museo “Tiller de Dinosaurios”. Al parecer en esta región “Alberta”, han aparecido muchos fósiles, pues debió ser una zona que gustaba a los dinosaurios (Alberta es como España, Francia y Alemania juntos).

Esta bien este sitio, vemos lo de siempre, fósiles y reproducciones, volcanes, teorías….esta este tema muy trillado. Aun así hemos estado 3 horas dando vueltas por dentro.


Conducimos hasta Calgary para llegar sobre las 19 h y nos damos una vuelta.

Como todas las ciudades esta diseñada para ir en coche. Todo es cuadriculado, la ciudad tuvo los Juegos Olímpicos de 1986 y era prácticamente su primer centenario.

Todas las calles de 4 carriles, en el centro rascacielos (en comparación con el resto de edificios que son casa unifamiliares). La estampa cuando nos aproximamos es muy bonita, luego dentro, nadie por el centro y gran extensión de casa pequeñitas. Cenamos en un restaurante “take away” de comida libanesa. Esta muy elaborada, se nota que son fenicios de verdad.

Vemos la  calle de bares y comercios para ir luego al fuerte de la ciudad (nada que mencionar)

Hoy dormimos en un parking detrás del mogote de parque “Nose park”.

 

En la mañana del 17 de Junio nos despertamos descansados.Aunque han entrado varios coches al parking, se ha dormido bien. También parece que algunos bichitos hurgaban por debajo del coche. El desayuno en el parque, que por cierto es enorme.

 

Necesitamos hinchar las ruedas y comprar comidita para los días venideros porque en las Rockys no hay mucho.

 

 

Montañas Rocosas. Parque Natural de Banff

Ya casi al medio día tenemos todo listo y vamos a Banff, es centro neurálgico de las “Rocky Mountains”  en Alberta. Como Viella o Jaca. Es ese estilo pero con más coches y menos vida comercial.

Las olimpiadas fueron en estos pueblos, en Calgary solo las medallas y los saltos de trampolín.

 

Ya estamos en las montaña, de golpe hay unas crestas altísimas. Por el valle central hay una autopista, la que cruza el país. Todo muy grande, mucha montaña.

Cenamos con Kim y Lisa, dos amigas de Miriam de Londres, compañeras de trabajo.


Dormimos aparcados en una calle tranquila de Banff. Esperemos que no venga muchos por aquí, hoy es viernes noche.

 

 

Al días siguiente salimos hacia el Lago Luisa. En esta zona hay muchos lagos con montañas detrás, pero siendo Sábado y Junio esta todo lleno de nuestros amigos los turistas asiáticos. Parece la Plaza de España de Sevilla.


Y subimos al Tea House donde nos encontramos un lago espejo.

Dormimos en un camino secundario en Canmore, junto al centro de esquí de fondo (Nordic Sky de 1988).

Definitivamente tenemos un vecino viviendo en el piso de abajo del coche. Se llama “Luca”. Intentamos que salga poniendo comida debajo del cohe y con el motor listo para salir pitando, pero no funciona.

Pasamos esta mañana en el centro de esquí nórdico, escribiendo blog y comiendo. Es un sitio mu agradable, tiene duchas por un dólar y buenas instalaciones. Hay medallas de olimpiadas y fotos, esquís…..todo muy montañero.

 

Montañas Rocosas. Parque Nacional de Yoho. Columbia Británica.

Por la tarde nos vamos a “Field”, un pueblito en el parque natural de “Yoho”, ya en la Columbia Britanica. Vamos a ver un puente de roca natural sobre el rio, muy impresionante. Bajamos hasta la intersección de cuatro ríos y vemos el lago Esmeralda (un poco turístico y explotado, hay como 100 apartamentos alrededor).

 

No hay sitio para aparcar y pasar la noche por lo que subimos al mirador del puente natural. Pasamos la noche fenomenal no vino nadie  en toda la noche y además hay baños justo al lado. El sonido de la cascada ayudaba a dormir.


Necesitamos un poco de internet por lo que vamos al Centro de Turismo de Field, aprovechamos para llamar a casa y ver varios asuntos. Tomamos también algo caliente en la gasolinera de al lado y Sergio se compra un gorra (para camuflarse entre los de aquí)

 

Toca coche, A&W y helado en una “Dutch Holstein”, una granja de vacas que producen su propio helado tradicional.

 

 

El paisaje ya cambia, las grandes montañas quedan atrás y con ellas su frío. Tenemos ahora bosque con grandes mogotes y lagos con playas. Es una zona de veraneo de playa-lago.

 


Paramos en el centro de actividades de “Tapen” un pueblo que corre a lo largo de un lago de varias decenas de kilómetros. Aquí cenamos y dormimos. Ni un ruido en toda la noche, solo el amanecer a las 5:30. Ya hemos cambiado de zona horaria de nuevo, son 9 horas de diferencia con España.


Podemos hacer deporte en el parque de las inmediaciones y desayunar en el merendero. Son casi las 11 de la mañana cuando iniciamos el viaje.

 

Ahora hemos entrado en el auténtico Oeste. Tomamos la carretera 97, la de los buscadores de oro “gold rush”. Empieza a ser muy árido y con laderas erosionadas por la lluvia. El río, muy caudaloso, pero de color marrón, muy lejos de las aguas cristalinas de los días anteriores.


Probamos vinos en un viñedo, el único de la zona. No merecen la pena, aunque cuestan 20 €. Supongo que son el tuerto en el país de los ciegos.

 

 

Lilloet

Nos detenemos en Lilloet, un pueblo de buscadores de oro y que pasaba el ferrocarril. Esto es el premio gordo aquí, todo va por railes. Los primeros pobladores vinieron en 1870 y las casas siguen teniendo ese estilo. No es turístico por lo que podemos aparcar detrás del polideportivo y cenar en el merendero.

 

Tras ver las opciones para estacionar y pasar la noche, la mejor parece salir un poco del pueblo y quedarnos junto a la entrada del antiguo puente colgante. Como es histórico, está cortado y no hay nadie por allí.

 

Por la mañana nos despertamos con el amanecer y rápidamente aparecen caminantes por la zona. Subimos hasta el paseo del pueblo y hacemos deporte. Vamos a desayunar frente al centro de información/museo en unas mesas de el jardín. El museo es impresionante por los pequeñas cosas que tiene. El edificio es el de la antigua iglesia (hay otras 5, no creo que la echen de menos) y se ha restaurado.

 

Hay de todo, de los indios, buscadores de oro, los fundadores, combatientes en la Primera y Segunda Guerra Mundial, las banderas antiguas de canada, cartas, fotos, ropas, útiles de caza, …de todo un poco.

Nos informan de una senda que merece la pena hasta la “Red Rock” y procedemos a subir. Después de hora y media de subida por el bosque llegamos a un mirador hecho de roca roja. Se ve todo el valle, como suele pasar en estos sitios. Es muy bonito, son valles que aún tienen mucha nieve en las cumbres y las laderas son muy escarpadas.

 

Una vez abajo hemos comido en el “Lilloet Inn Restaurant”, bastante malo. Aunque sólo hacen sándwiches, hamburguesas y pizzas, los cocineros no parece estar muy preparados, lo mismo el servicio y para colmo no es nada barato. Hemos probado 2 veces a comer en un sitio de comida casera y fracaso absoluto en las dos ocasiones. Ya no probarmos otra cosa que las hamburguesas de A&W.

 

Hoy era el día del Aborigen, aquí hay muchos porque esta era una región poblada por indios. Se les reconoce por el color de la piel y rasgos faciales (bastante jodidos en su mayoría), pero también porque están muy gordos. La mayoría no tienen empleo y no han estudiado, aunque la educación es gratuita y obligatoria. No pagan impuestos de ningún tipo y reciben ayudas del gobierno por lo que no se preocupan y están tocándose las narices y procreando. Apasionante verdad?

Así ha sido en todos los puntos del país en que hemos visto indios. La Reina de Inglaterra los protegío y aquí no los exterminaron como en EEUU, pero su cultura es tan primitiva que pasarón de ser cazadores nómadas a estar en un país desarrollado. Están fuera de la sociedad. Hemos visto una especie de procesión  de celebración de su fiesta por las calles del pueblo, después hacen una comida, pero no asisten muchos hombres blancos. En cierto modo parecen a los gitanos en España, viviendo sus tradiciones al margen de la sociedad.

 

Pemberton

Iniciamos el camino hacia la granja que esta como a unas 2 horas. Vamos por la carretera de las minas que es muy bonita, corre por el fondo del valle, entre árboles y se observa un glaciar enorme al fondo.

 

Allí esta la granja, en el fondo del valle. Vaya sitio más bonito!!


Una pareja joven con una granja y una casa que usan como “bed & breakfast”

 

El primer dia en la casa hemos disfrutado mucho. Primero con la vista desde la cama, recolectando fresa  -a continuación-, preparando el jardín, viendo una mudanza de una colonia de abejas a otro panal, jugando con los niños e incluso paleando mierda de las vacas y los pollos. El paisaje es tan maravilloso que es el sitio ideal para nosotros. Una joven pareja, él, australiano de Sídney y ella Canadiense de Alberta. Decidieron mudarse aquí a abrir su negocio y vivir en, y de la naturaleza. Es en esencia el proyecto que tenemos nosotros.

Empezamos también el proyecto de una valla perimetral para parte del huerto, para que no entren las gallinas, que están en libertad por la finca.

 

Hoy hemos ido al lago de los “Mosquitos”, lo cierto es que eran las 6 de la tarde y los canadienses están cenando a esas horas. Es un lago pequeñito y está rodeado de arboles. Nos bañamos solos en un agua muy muy fresquita.


Cuando hemos ido a comprar hemos visto chorizo, salchichón ibérico y muchos vinos españoles. Una sorpresa! Y vaya precio!

 

Con los críos nos lo pasamos muy bien, el mayor, Xabier es un poco más pesado pero también es majete. Lo que si que nos ha conquistado es el carácter de la pequeña, Juno. Menudo encanto de niña. Se ha hecho a nosotros y nos sigue a todas partes.


Hemos construido un vallado perimetral alrededor de una huerta que tiene la dueña. Todo artesanal, con arboles cortados en el bosque  (hasta ahora tengo suerte y no he cortado ninguno vivo). Nos ha llevado 2 días pero ha quedado bastante bien.


Del día 27 de Junio es el cumpleaños de Enrique, el padre de Sergio.

Empezamos otra vez viaje hacia el Oeste. Primero comemos unos helados en una granja cercana y luego seguimos hacia “Wistler”, un pueblo turístico y famoso. Fue sede de las olimpiadas para el esquí, y es que esta rodeado de montañas muy altas. Incluso en estas fechas esta lleno de nieve y los remontes en marcha.

 

El pueblo, como la mayoría aquí, no tienen nada. Son sólo hoteles y apartamentos esparcidos por el valle. No hay pueblo, no hay vida. Nos vamos a otro sitio.

 Vamos por Sea to Sky Highway y las vistas son impresionantes!

 


Squamish

Llegamos a Squamish (suena a programa de verano en la tele), un pueblo, una zona, una nación india, que han sobrevivido a los blancos. Un pueblo bajo una peña enorme, todo muy moderno y ya en la costa.

 

Hemos llegado al Oceano Pacífico después de 5800KM!!!!! Oeoeoeo!

Menudo viento hace hoy. Se hace raro ver las montañas nevadas junto al mar, que está lleno de troncos secos flotando o en la orilla.


Por la noche escuchamos de nuevo algo escarbando en el suelo del coche. Ponemos los cepos y  ¡otro ratón! Descanse en paz.


Este incidente nos despierta a las 23:30 que son las 8:30 en Huesca, por lo que llamamos a la clínica de fisioterapia a la que vamos en esa ciudad, al nuestro masajista preferido “Jose”, que nos responde con asombro cuando le decimos que somos nosotros y mencionamos que todavía estamos por aquí. Sergio tiene un dolor en la muñeca, parece ser una tendinitis provocada por tanto uso de Motosierra.  Lo cierto es que se ha puesto como un toro, pero la motosierritis no le deja girar la muñeca desde hace unos días. Buen diagnóstico y ejercicios para curarla.

 

Sorprendentemente pasamos el día siguiente en Squamish, paseando por la calle de tienda en tienda. Jabones naturales, ropa de segunda mano (salimos con una chaqueta y una camisa puesta por 7 €). En la playa hay una escuela de Kite Surfing, parece Tarifa con tanto viento.

 Cenamos en el parque que esta dedicado al “Boulder” (entrenamiento de escalada), que tiene una piedra gigantesca en el centro para entrenar. Dormimos en el mismo sitio que ayer.

 

 

Luces!!!! A las 00:30. Un pick up  se para detrás  con las luces encendidas. Pues yo no salgo!!. Golpea en la puerta un policía enorme con una linterna, chaleco antibalas, gafas de protección…. Y nos dice que está prohibido dormir en el coche en el pueblo, que podemos ir a otro sitio. Joder!! Es super tarde.

Ayer no nos pilló, pero hoy había otro coche más cerca de la calle principal y lo han visto, a continuación habrán levantado la mirada y allí estábamos nosotros. Que gente menos preparada!! Con lo tácticos que somos nosotros.

 

Nos vamos al “Wall-Mart”, supermercado que proclama que los viajeros pueden dormir en su parking. Así consiguen clientes matutinos. Dormimos hasta las 8 AM.

 

 

 

Vancouver

De camino para Vancouver, son unos 60 Km, paramos en “Lyon Bay”, un recoveco que tiene unas pocas casa junto a la playa, en el terreno ganado al bosque. La playa de piedras gordas y el agua está fía de narices, pero con el calorcito del sol y el paisaje se esta de maravilla. Nos quedamos a comer aquí con un pequeño pic-nic.


Por la tarde llegamos a la ciudad. 

Atasco nada más llegar, el caos circulatorio de todas las ciudades de Canadá. Ni una plaza a aparcamiento gratuita en toda la ciudad, al final encontramos algo asequible que nos permite estar toda la tarde por la calle paseando.

Aquí hay ambiente, no es lo que veníamos viendo. Gente en la calle, caminando, bares y tiendas abiertos hasta las 7 u 8 de la tarde, mucha bicicleta. Un ambiente más europeo en general, bueno, menos americano. Sorprende la diversidad cultural y racial de la ciudad. Hay muchísimo asiático, yo diría que casi la mitad de la población son asiáticos de 1º o 2ª generación. Sobre todo japoneses y coreanos.

Paseamos toda la tarde, hace una temperatura veraniega. Vemos las tiendas, tomamos helado y finalmente vamos a ver el atardecer a “Sunset Beach”, la única playa de la ciudad. Esta enfrente de la entrada al puerto y se ven 20 o 30 barcos enfrente pero a la gente de aquí le da igual. Aquí estamos viendo la puesta de sol detrás de las montañas.


Hoy dormimos en el Wallmart de las afueras.


Apercibimiento del parking. Joder!!! Por lo visto es un Wallmart pero dentro de un ciento comercial y el parking lo gestiona el centro. Esto es un sin vivir.

Vamos a Grandville. La islita que está en el centro y tiene pinta de haber sido un centro industrial, que una vez en desuso se ha reformado y rehabilitado. Quedan algunas fábricas y talleres pero la mayoría son mercados de artesanía y gastronomía. Pasamos la mañana por allí.

En la ciudad, el centro no es muy grande y se llega a todas partes en coche. Está diseñado para eso, pero, para aparcar debe ser en zona de pago. En la pequeña islita no hace falta pagar por lo que te anima a dejar el coche y comprar tranquilamente, aunque hay que tener cuidado donde pisas!!


Vamos al faro. El primero y único de la zona y desde allíi vemos la ciudad desde otra perspectiva. Esta localizado en una zona arbolada bastante bonita.


Pues ya está! Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer en Vancouver.

Nos vamos para Squamish y dormimos en el Wallmart que ya conocemos.