13 Junio. Provincia de Saskastchewan
Empezamos viaje de nuevo. Cientos de kilómetros de recta con praderas a los lados, con vacas, perros de la pradera y pozos de petróleo.

Paramos en “Morse” a dormir. El pueblo no tiene nada, son 7 o 8 calles que se cruzan, formando un rectángulo, en total 240 habitantes. No hay nada más en muchos kilómetros.
Peguntamos a un vecino si está permitido aparcar delante del museo y nos invita a entrar en su casa y contarle nuestra historia. Nos dió algo de cena y estuvimos hablando hasta las 12 de la noche cuando nos ofrece quedarnos en su casa! Nos cuenta que a su hijo le ayudaron mucho en su viaje por Sudamérica y esta es su manera de devolverlo al mundo.
Bob, deorigen Ucraniano y casi dos metros de altura, jefe de una empresa de fertilizantes, es un encanto de persona. Su mujer, que está duets cuidando a su madre, llama a casa y nos pide que nos acomodemos.
Después de desayunar, Bob insiste en llenar el depósito del coche y nos da un plato con magdalenas caseras. Más tarde, al abrirlas, descubrimos un billete de $50. Asombrosa su hospitalidad, nos hemos quedado sin palabras. Volveremos a visitarlos a la vuelta hacia el este.
Provincia de Alberta
Todo el día entre estas praderas, nos detenemos en las afueras de una granja y hacemos algo de deporte por las pistas aledañas.
Es un paisaje pintoresco con vacas y los pozos de gas. La ciudad principal aquí se llama “Medicine Hat” y es la “ciudad del gas”, esta todo lleno de pozos de gas y refinerías, parece Texas o el golfo pérsico. A dormir entre estas laderas y unos campos sembrados que parecen infinitos.
Estamos a 15 de Junio y llevamos 4000Km. El objetivo de hoy es llegar a Calgary y volvemos a retomar la carretera pero enseguida nos encontramos con carteles que indican atracciones turísticas. A comienzos del siglo pasado, como en los años 20, empezó una gran actividad minera en la zona, por todo el valle.
Pasamos de una pradera a un valle que fue un glaciar en el pasado y que recuerda la provincia de Almería pero con mucho más verde. Se ven claramente las vetas de carbón, negras, en las laderas. Vemos primero el puente colgante de acceso a la mina “Star” y después nos acercamos a ver una mina que todavía mantiene la estructura de acceso y railes para extraer el carbón. Entre tanto nos encontramos con algo que Sergio estudio en 3º de BUP y que le preguntaron el un examen sobre ciencias, las “chimeneas de hadas”; unas formaciones rocosas que se crean en este terreno por el paso de la erosión del agua (una piedra plana en el suelo, va lloviendo y el suelo se va diluyendo poco a poco, pero justo debajo de la piedra el suelo queda, por lo que en años se forma única columna de tierra con un sombrero de piedra.
La siguiente actividad, el museo “Tiller de Dinosaurios”. Al parecer en esta región “Alberta”, han aparecido muchos fósiles, pues debió ser una zona que gustaba a los dinosaurios (Alberta es como España, Francia y Alemania juntos).
Esta bien este sitio, vemos lo de siempre, fósiles y reproducciones, volcanes, teorías….esta este tema muy trillado. Aun así hemos estado 3 horas dando vueltas por dentro.
Conducimos hasta Calgary para llegar sobre las 19 h y nos damos una vuelta.
Como todas las ciudades esta diseñada para ir en coche. Todo es cuadriculado, la ciudad tuvo los Juegos Olímpicos de 1986 y era prácticamente su primer centenario.
Todas las calles de 4 carriles, en el centro rascacielos (en comparación con el resto de edificios que son casa unifamiliares). La estampa cuando nos aproximamos es muy bonita, luego dentro, nadie por el centro y gran extensión de casa pequeñitas. Cenamos en un restaurante “take away” de comida libanesa. Esta muy elaborada, se nota que son fenicios de verdad.
Vemos la calle de bares y comercios para ir luego al fuerte de la ciudad (nada que mencionar)

Hoy dormimos en un parking detrás del mogote de parque “Nose park”.
En la mañana del 17 de Junio nos despertamos descansados.Aunque han entrado varios coches al parking, se ha dormido bien. También parece que algunos bichitos hurgaban por debajo del coche. El desayuno en el parque, que por cierto es enorme.
Necesitamos hinchar las ruedas y comprar comidita para los días venideros porque en las Rockys no hay mucho.
Montañas Rocosas. Parque Natural de Banff
Ya casi al medio día tenemos todo listo y vamos a Banff, es centro neurálgico de las “Rocky Mountains” en Alberta. Como Viella o Jaca. Es ese estilo pero con más coches y menos vida comercial.
Las olimpiadas fueron en estos pueblos, en Calgary solo las medallas y los saltos de trampolín.
Ya estamos en las montaña, de golpe hay unas crestas altísimas. Por el valle central hay una autopista, la que cruza el país. Todo muy grande, mucha montaña.
Cenamos con Kim y Lisa, dos amigas de Miriam de Londres, compañeras de trabajo.
Dormimos aparcados en una calle tranquila de Banff. Esperemos que no venga muchos por aquí, hoy es viernes noche.
Al días siguiente salimos hacia el Lago Luisa. En esta zona hay muchos lagos con montañas detrás, pero siendo Sábado y Junio esta todo lleno de nuestros amigos los turistas asiáticos. Parece la Plaza de España de Sevilla.
Y subimos al Tea House donde nos encontramos un lago espejo.
Dormimos en un camino secundario en Canmore, junto al centro de esquí de fondo (Nordic Sky de 1988).

Definitivamente tenemos un vecino viviendo en el piso de abajo del coche. Se llama “Luca”. Intentamos que salga poniendo comida debajo del cohe y con el motor listo para salir pitando, pero no funciona.
Pasamos esta mañana en el centro de esquí nórdico, escribiendo blog y comiendo. Es un sitio mu agradable, tiene duchas por un dólar y buenas instalaciones. Hay medallas de olimpiadas y fotos, esquís…..todo muy montañero.
Montañas Rocosas. Parque Nacional de Yoho. Columbia Británica.
Por la tarde nos vamos a “Field”, un pueblito en el parque natural de “Yoho”, ya en la Columbia Britanica. Vamos a ver un puente de roca natural sobre el rio, muy impresionante. Bajamos hasta la intersección de cuatro ríos y vemos el lago Esmeralda (un poco turístico y explotado, hay como 100 apartamentos alrededor).
No hay sitio para aparcar y pasar la noche por lo que subimos al mirador del puente natural. Pasamos la noche fenomenal no vino nadie en toda la noche y además hay baños justo al lado. El sonido de la cascada ayudaba a dormir.
Necesitamos un poco de internet por lo que vamos al Centro de Turismo de Field, aprovechamos para llamar a casa y ver varios asuntos. Tomamos también algo caliente en la gasolinera de al lado y Sergio se compra un gorra (para camuflarse entre los de aquí)
Toca coche, A&W y helado en una “Dutch Holstein”, una granja de vacas que producen su propio helado tradicional.
El paisaje ya cambia, las grandes montañas quedan atrás y con ellas su frío. Tenemos ahora bosque con grandes mogotes y lagos con playas. Es una zona de veraneo de playa-lago.
Paramos en el centro de actividades de “Tapen” un pueblo que corre a lo largo de un lago de varias decenas de kilómetros. Aquí cenamos y dormimos. Ni un ruido en toda la noche, solo el amanecer a las 5:30. Ya hemos cambiado de zona horaria de nuevo, son 9 horas de diferencia con España.
Podemos hacer deporte en el parque de las inmediaciones y desayunar en el merendero. Son casi las 11 de la mañana cuando iniciamos el viaje.
Ahora hemos entrado en el auténtico Oeste. Tomamos la carretera 97, la de los buscadores de oro “gold rush”. Empieza a ser muy árido y con laderas erosionadas por la lluvia. El río, muy caudaloso, pero de color marrón, muy lejos de las aguas cristalinas de los días anteriores.
Probamos vinos en un viñedo, el único de la zona. No merecen la pena, aunque cuestan 20 €. Supongo que son el tuerto en el país de los ciegos.
Lilloet
Nos detenemos en Lilloet, un pueblo de buscadores de oro y que pasaba el ferrocarril. Esto es el premio gordo aquí, todo va por railes. Los primeros pobladores vinieron en 1870 y las casas siguen teniendo ese estilo. No es turístico por lo que podemos aparcar detrás del polideportivo y cenar en el merendero.
Tras ver las opciones para estacionar y pasar la noche, la mejor parece salir un poco del pueblo y quedarnos junto a la entrada del antiguo puente colgante. Como es histórico, está cortado y no hay nadie por allí.
Por la mañana nos despertamos con el amanecer y rápidamente aparecen caminantes por la zona. Subimos hasta el paseo del pueblo y hacemos deporte. Vamos a desayunar frente al centro de información/museo en unas mesas de el jardín. El museo es impresionante por los pequeñas cosas que tiene. El edificio es el de la antigua iglesia (hay otras 5, no creo que la echen de menos) y se ha restaurado.
Hay de todo, de los indios, buscadores de oro, los fundadores, combatientes en la Primera y Segunda Guerra Mundial, las banderas antiguas de canada, cartas, fotos, ropas, útiles de caza, …de todo un poco.
Nos informan de una senda que merece la pena hasta la “Red Rock” y procedemos a subir. Después de hora y media de subida por el bosque llegamos a un mirador hecho de roca roja. Se ve todo el valle, como suele pasar en estos sitios. Es muy bonito, son valles que aún tienen mucha nieve en las cumbres y las laderas son muy escarpadas.
Una vez abajo hemos comido en el “Lilloet Inn Restaurant”, bastante malo. Aunque sólo hacen sándwiches, hamburguesas y pizzas, los cocineros no parece estar muy preparados, lo mismo el servicio y para colmo no es nada barato. Hemos probado 2 veces a comer en un sitio de comida casera y fracaso absoluto en las dos ocasiones. Ya no probarmos otra cosa que las hamburguesas de A&W.
Hoy era el día del Aborigen, aquí hay muchos porque esta era una región poblada por indios. Se les reconoce por el color de la piel y rasgos faciales (bastante jodidos en su mayoría), pero también porque están muy gordos. La mayoría no tienen empleo y no han estudiado, aunque la educación es gratuita y obligatoria. No pagan impuestos de ningún tipo y reciben ayudas del gobierno por lo que no se preocupan y están tocándose las narices y procreando. Apasionante verdad?
Así ha sido en todos los puntos del país en que hemos visto indios. La Reina de Inglaterra los protegío y aquí no los exterminaron como en EEUU, pero su cultura es tan primitiva que pasarón de ser cazadores nómadas a estar en un país desarrollado. Están fuera de la sociedad. Hemos visto una especie de procesión de celebración de su fiesta por las calles del pueblo, después hacen una comida, pero no asisten muchos hombres blancos. En cierto modo parecen a los gitanos en España, viviendo sus tradiciones al margen de la sociedad.
Pemberton
Iniciamos el camino hacia la granja que esta como a unas 2 horas. Vamos por la carretera de las minas que es muy bonita, corre por el fondo del valle, entre árboles y se observa un glaciar enorme al fondo.
Allí esta la granja, en el fondo del valle. Vaya sitio más bonito!!
Una pareja joven con una granja y una casa que usan como “bed & breakfast”
El primer dia en la casa hemos disfrutado mucho. Primero con la vista desde la cama, recolectando fresa -a continuación-, preparando el jardín, viendo una mudanza de una colonia de abejas a otro panal, jugando con los niños e incluso paleando mierda de las vacas y los pollos. El paisaje es tan maravilloso que es el sitio ideal para nosotros. Una joven pareja, él, australiano de Sídney y ella Canadiense de Alberta. Decidieron mudarse aquí a abrir su negocio y vivir en, y de la naturaleza. Es en esencia el proyecto que tenemos nosotros.
Empezamos también el proyecto de una valla perimetral para parte del huerto, para que no entren las gallinas, que están en libertad por la finca.
Hoy hemos ido al lago de los “Mosquitos”, lo cierto es que eran las 6 de la tarde y los canadienses están cenando a esas horas. Es un lago pequeñito y está rodeado de arboles. Nos bañamos solos en un agua muy muy fresquita.
Cuando hemos ido a comprar hemos visto chorizo, salchichón ibérico y muchos vinos españoles. Una sorpresa! Y vaya precio!
Con los críos nos lo pasamos muy bien, el mayor, Xabier es un poco más pesado pero también es majete. Lo que si que nos ha conquistado es el carácter de la pequeña, Juno. Menudo encanto de niña. Se ha hecho a nosotros y nos sigue a todas partes.
Hemos construido un vallado perimetral alrededor de una huerta que tiene la dueña. Todo artesanal, con arboles cortados en el bosque (hasta ahora tengo suerte y no he cortado ninguno vivo). Nos ha llevado 2 días pero ha quedado bastante bien.
Del día 27 de Junio es el cumpleaños de Enrique, el padre de Sergio.
Empezamos otra vez viaje hacia el Oeste. Primero comemos unos helados en una granja cercana y luego seguimos hacia “Wistler”, un pueblo turístico y famoso. Fue sede de las olimpiadas para el esquí, y es que esta rodeado de montañas muy altas. Incluso en estas fechas esta lleno de nieve y los remontes en marcha.
El pueblo, como la mayoría aquí, no tienen nada. Son sólo hoteles y apartamentos esparcidos por el valle. No hay pueblo, no hay vida. Nos vamos a otro sitio.
Vamos por Sea to Sky Highway y las vistas son impresionantes!
Squamish
Llegamos a Squamish (suena a programa de verano en la tele), un pueblo, una zona, una nación india, que han sobrevivido a los blancos. Un pueblo bajo una peña enorme, todo muy moderno y ya en la costa.
Hemos llegado al Oceano Pacífico después de 5800KM!!!!! Oeoeoeo!
Menudo viento hace hoy. Se hace raro ver las montañas nevadas junto al mar, que está lleno de troncos secos flotando o en la orilla.
Por la noche escuchamos de nuevo algo escarbando en el suelo del coche. Ponemos los cepos y ¡otro ratón! Descanse en paz.
Este incidente nos despierta a las 23:30 que son las 8:30 en Huesca, por lo que llamamos a la clínica de fisioterapia a la que vamos en esa ciudad, al nuestro masajista preferido “Jose”, que nos responde con asombro cuando le decimos que somos nosotros y mencionamos que todavía estamos por aquí. Sergio tiene un dolor en la muñeca, parece ser una tendinitis provocada por tanto uso de Motosierra. Lo cierto es que se ha puesto como un toro, pero la motosierritis no le deja girar la muñeca desde hace unos días. Buen diagnóstico y ejercicios para curarla.
Sorprendentemente pasamos el día siguiente en Squamish, paseando por la calle de tienda en tienda. Jabones naturales, ropa de segunda mano (salimos con una chaqueta y una camisa puesta por 7 €). En la playa hay una escuela de Kite Surfing, parece Tarifa con tanto viento.
Cenamos en el parque que esta dedicado al “Boulder” (entrenamiento de escalada), que tiene una piedra gigantesca en el centro para entrenar. Dormimos en el mismo sitio que ayer.
Luces!!!! A las 00:30. Un pick up se para detrás con las luces encendidas. Pues yo no salgo!!. Golpea en la puerta un policía enorme con una linterna, chaleco antibalas, gafas de protección…. Y nos dice que está prohibido dormir en el coche en el pueblo, que podemos ir a otro sitio. Joder!! Es super tarde.
Ayer no nos pilló, pero hoy había otro coche más cerca de la calle principal y lo han visto, a continuación habrán levantado la mirada y allí estábamos nosotros. Que gente menos preparada!! Con lo tácticos que somos nosotros.
Nos vamos al “Wall-Mart”, supermercado que proclama que los viajeros pueden dormir en su parking. Así consiguen clientes matutinos. Dormimos hasta las 8 AM.
Vancouver
De camino para Vancouver, son unos 60 Km, paramos en “Lyon Bay”, un recoveco que tiene unas pocas casa junto a la playa, en el terreno ganado al bosque. La playa de piedras gordas y el agua está fía de narices, pero con el calorcito del sol y el paisaje se esta de maravilla. Nos quedamos a comer aquí con un pequeño pic-nic.
Por la tarde llegamos a la ciudad.
Atasco nada más llegar, el caos circulatorio de todas las ciudades de Canadá. Ni una plaza a aparcamiento gratuita en toda la ciudad, al final encontramos algo asequible que nos permite estar toda la tarde por la calle paseando.
Aquí hay ambiente, no es lo que veníamos viendo. Gente en la calle, caminando, bares y tiendas abiertos hasta las 7 u 8 de la tarde, mucha bicicleta. Un ambiente más europeo en general, bueno, menos americano. Sorprende la diversidad cultural y racial de la ciudad. Hay muchísimo asiático, yo diría que casi la mitad de la población son asiáticos de 1º o 2ª generación. Sobre todo japoneses y coreanos.
Paseamos toda la tarde, hace una temperatura veraniega. Vemos las tiendas, tomamos helado y finalmente vamos a ver el atardecer a “Sunset Beach”, la única playa de la ciudad. Esta enfrente de la entrada al puerto y se ven 20 o 30 barcos enfrente pero a la gente de aquí le da igual. Aquí estamos viendo la puesta de sol detrás de las montañas.
Hoy dormimos en el Wallmart de las afueras.
Apercibimiento del parking. Joder!!! Por lo visto es un Wallmart pero dentro de un ciento comercial y el parking lo gestiona el centro. Esto es un sin vivir.
Vamos a Grandville. La islita que está en el centro y tiene pinta de haber sido un centro industrial, que una vez en desuso se ha reformado y rehabilitado. Quedan algunas fábricas y talleres pero la mayoría son mercados de artesanía y gastronomía. Pasamos la mañana por allí.
En la ciudad, el centro no es muy grande y se llega a todas partes en coche. Está diseñado para eso, pero, para aparcar debe ser en zona de pago. En la pequeña islita no hace falta pagar por lo que te anima a dejar el coche y comprar tranquilamente, aunque hay que tener cuidado donde pisas!!
Vamos al faro. El primero y único de la zona y desde allíi vemos la ciudad desde otra perspectiva. Esta localizado en una zona arbolada bastante bonita.
Pues ya está! Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer en Vancouver.
Nos vamos para Squamish y dormimos en el Wallmart que ya conocemos.


















































