150 Aniversario, Vuelta hacia el Este y Paso por Jasper

150º Aniversario de Canadá

Podemos hacer deporte y desayunar en el aparcamiento para posteriormente ir al centro cel pueblo. Hoy  hay desfile de banderas ( Canadá, la nueva y la moderna, la del aniversario y la del pueblo..), salen a la calle los veteranos de las guerras, un grupo musical de gaitas escocesas, los “boy scouts”, los policías llevando sus mejores galas, los mas antiguos del pueblo, de las comunidad “Sihk” (indios de la india con turbante), los aborígenes y una asociación infantil de niños en bicicleta.


Se percibe un sentimiento de querer ser Canadiense en esta celebración. Puede ser porque son muy patrióticos o simplemente porque no celebran festividades locales ni territoriales, únicamente celebran la creación del país.  Debemos entender que en España se crearon los pueblos, regiones, comunidades.. hasta el Imperio y luego el País, mientras que aquí se creó el “Dominio de Canadá”, luego el País de Canadá y empezaron a llegar gentes de todas partes a un territorio despoblado, los pueblos no tienen ni 100 años y la gente vive muy desperdigada, no hacen comunidad durante el resto del año. Como ejemplo pondré el 12 de Octubre, que es el día de la Virgen del Pilar, festividad en Zaragoza, en donde hay gran alboroto, pero pocos en España lo celebran como fiesta nacional, todo lo mas como un día de fiesta, que no hay que trabajar. Los sentimientos de pertenencia a la comunidad vienen en direcciones contraria en España o Canadá.

 

En todo caso, aquí acude todo cristo de los alrededores. Hay un mercado con “food trucks”, furgonetas de comida; los indios – hay una gran comunidad y están todos aquí- dan a probar su comida típica, “samosas y curry”, además de las tiendas de las cercanías que montan su chiringuito.


Hemos encontrado al policía que nos despertó la otra madrugada, ahora va uniformado con su casaca roja de “Policía montado del Canadá” –muy guapo-. Ya no lleva la ropa de combate, aunque si que sigue con su arma reglamentaria en el cinturón. Miriam se hace una foto con él, pero me temo que no nos reconoce. Que bueno!!

Por la tarde subimos al “Lago Joffre” y encontramos a todos los españoles del viaje, arriba en el lago y luego en el aparcamiento otro grupo de gente del País Vasco y Navarra, que están trabajando por el mundo en lo que pueden. Hemos hablado un largo rato, siempre apetece hablar en español con gente de tu tierra. Es curioso como aquí no salta ninguna chorrada nacionalista ni política – aunque son unos pintas de narices, que hablan la mitad en vasco-, no hay como estar fuera para darte cuenta de lo iguales que somos todos los Españoles. Echamos de menos la mismas cosas y de la misma manera.

Vamos a despedirnos de la familia en la que estuvimos la semana pasada, que vive por aquí. En realidad vamos a ver al bebe, los padres nos dan un poco igual.

 

Esta noche dormimos en Lilloet, pero se nos ha hecho muy tarde. Por primera vez conducimos de noche, en particular le ha tocado a Miriam. Esta carretera tiene muchas curvas y cuestas por lo que se nos hace bastante largo. Solo falta que hay ciervos por las cunetas que ya han salido a cenar y están pastando. Empezamos a pitar cada 100 metros a ver si se asustan y no saltan a la carretera. Por algún motivo, lo suelen hacer cuando ven las luces. Finalmente dejamos que nos adelante un grupo de 3 todoterrenos y nos colocamos a su cola. Tenemos un parachoques gigante!! Y nos iluminan el trazado perfectamente. Estamos salvados!!!

 

Ya son 6000Km los que llevamos a cuestas. Una vez en el viejo puente “Old Bridge”, podemos disfrutar de una noche fabulosa, hace calorcito pero hay una brisa que refresca y ahuyenta a los bichitos voladores. Nos quedamos viendo el puente, la luna y las estrellas desde dentro de nuestra furgoneta, con las puertas abiertas y tumbados en la camita.  Romántico a la vez que bucólico.

 

Por la mañana nos despierta música de ACDC a tope y que se va aproximando poco a poco. Es un indio, de unos 60 años y lleno de tatuajes que va a ver sus trampas para salmones en el rio. El rio es muy caudaloso y tiene una corriente muy fuerte, arrastra de todo. El indio por su parte, lleva un amplificador con altavoz en un carrito y de allí es de donde sale la música. Al abrir la puerta para ver que era, el indio viene directo a nosotros y nos da la mano mientras todavía estamos metidos en la cama. Surrealista. Allí va el hombre a ver sus salmones a las 6 de la mañana.

 


Como es fiesta nacional hay mucho motero por estas carreteras sinuosas. En el momento que salimos de la carretera  99º y entramos en la 5ª, el paisaje cambia totalmente y también el trazado empieza a ser diferente. Ya no es un sitio árido, ahora es bosque infinito con lagos (como ha sido casi siempre a lo largo del trayecto). Esta carretera lleva por el fondo de un valle hacía “Jasper”, uno de los parques naturales más cotizados. Nos llama la atención porque hay glaciares al alcance del turista.


Hace un día de son increíble, estamos a 38ª C. Nuestra casita móvil es de color negro y no funciona el aire acondicionado. Nos movemos en un horno veloz. 


Paramos en “Clearwater” un pueblo con un laguito y una playita de unos 20 metros en la que los paisanos pasan el rato. Nos refrescamos y disfrutamos de los lagos. Aquí es lo típico porque la playa del Océano está muy lejos. Ya casi estamos a 1000 km del Pacífico.

 

Para cenar y dormir paramos en áreas de servicio. La primera, la de la cena, está muy cerca de un río enorme con mucho caudal. Estamos casi al mismo nivel que el agua y eso a Sergio no le convence. La siguiente es la definitiva, sobre todo porque se hace de noche y no nos gusta movernos con tanto bicho salvaje. También hay un río, pero mas pequeñito (siempre hay un rio y una vía de ferrocarril en las proximidades).

 

La mañana del 3 de Julio, nos levantamos de igual modo que nos acostamos, sin abrir las puertas del coche, saltando de la parte delantera a la trasera por el hueco entre los asientos. Hay un batallón de mosquitos formado fuera del coche y esperando para desayunar. Por la noche abrimos un momento por necesidad y nos encendieron a la vez que 3 o 4 se colaron. Tuvimos que hacer una cacería nocturna dentro de un monovolumen en mitad del bosque, en Canadá.

 

Aproximadamente a las 7 de la mañana nos ponemos en carretera otra vez. Paramos a desayunar como a las 9 en un pueblecito que se llama “Valemount”. En el centro de información Miriam trabaja un poco mientras Sergio se tiene que acostar. Con los bichos no se ha dormido nada bien.


Sobre las 6 de la tarde llegamos a Jasper. Este lugar es precioso, posiblemente lo más bonito del viaje. Las montañas aquí son muy escarpadas y están nevadas en las cumbres, además, de recubiertas por una capa infinita de árboles. El pueblo es pequeño, pero tiene mucha vida. Creemos que es más elegante y atractivo que Banff, posiblemente porque no está tan masificado al estar más alejado de las ciudades.

Por lo que nos cuentan en la oficina de turismo, tenemos tajo para 2 o 3 días. Vamos a dormir en el aparcamiento de acceso de un lago. Un lugar genial, si no fuera que el tren pasa no muy lejos.

El 4 de Julio, el día de la independencia de EEUU, Kim Yon Nun lanza un misil que casi llega a Alaska. Nosotros por nuestra parte visitamos las “Atabasca Waterfalls” en el “Icefield Parkways”, una carretera de que va por el fondo de un valle de 100km flanqueada por glaciares. Esta como a 2000 metros de altitud.


Vamos al “Toe of Columbia Icefield”, se puede llegar hasta unos metros de la pared final del glaciar. Está un poco masificado, pero es normal por ser temporada alta. Se ve claramente como el glaciar retrocede y se derrite con el calentamiento global de la tierra. Aún habrá quien lo niegue.

Seguimos hasta el “Parker Ridge”, una senda que sube por la ladera de una montaña. Después de una hora de ascenso, uno se puede asomar al valle de al lado y ver un glaciar enorme. Al estar nosotros en una posición dominante, nos permite ver la totalidad del monstruo de hielo y con gran nitidez, se puede observar cómo ha retrocedido y por donde ha erosionado la montaña. Éste es mucho más grande que el anterior, pero aquí cuesta llegar. La vista del glaciar y todos los picos de 3000 metros de alrededor es impresionante. Como siempre uno se siente pequeño cuando está en estas situaciones. 

Bajamos al pueblo y vamos a un restaurante japonés. Nos ponemos hasta arriba de sushi.

 

Ha sido un día de caminatas largas, es necesario descansar, nos vamos al mismo sitio que ayer. Nadie nos molestó.


Al despertar el día 5 de Julio, rápidamente vamos a buscar el pase para ir a ver otro de los Glaciares, en este caso el acceso está restringido. La carretera está flanqueada por “Cariboos” (un ciervo) a estas horas de la mañana.


Vamos a “Maligne Canyon” a ver el barranco con el agua, después el “Medicine Lake”- Es una pena porque un incendio forestal ha acabado con todo alrededor y solo se ven palitos negros.

La leche! Que pedazo de oso ha venido hacia nosotros en el aparcamiento del cañón. Miriam iba a preparar algo de comer a la sombra entre los árboles y un bicharraco se ha movido y ha empezado a ir hacia ella. Menos mal que lo ha visto moverse y hemos ido hacia el coche. El bicho ha seguido andando por la senda por la que había otros turistas. No parece que se haya comido a nadie.

 

Para comer hemos estado con unos alemanes y para merendar también con otra pareja de la misma nacionalidad. Les hemos hecho de oficina turística a las dos parejas, se han quedado con los mapas que ya no usamos. Les hemos vendido el spray anti-osos por 18 $, la mitad de lo que nos costó, pero 18 $ mas que si lo tiramos a la basura (no se puede llevar en el avión). Un negocio redondo!

 

El glaciar “Edith Cavin” merece la pena, es el de los pases que regulan el acceso. El mazacote de hielo se queda a unas docenas de metros de ti y se puede contemplar su corte y capas interiores con total claridad.


Por la noche dormimos fuera del parque. El viaje por Jasper ya está hecho. Somos de la opinión de que este sitio es el mejor en todas las Montañas Rocosas.

 

A día 6 de Julio y con 7048 Km a la espalda subimos a un manantial de aguas termales en  “Miette”. Son unas piscinas tipo baño termal con agua fría, en algunas, y caliente en otras. Todo proviene de las montañas.

 

Edmonton

 Vamos por fin camino de Edmonton, que está como a 500 Km al norte de Calgary. Es la capital del estado de Alberta (no es Calgary como podríamos suponer). Apasionante!  No hay nada que ver o hacer en la capital. Kilómetros y kilómetros de casas unifamiliares y el centro con unos cuantos bloques de pisos y tiendas en sus bajos. Ni paramos a pasear por ella. Vaya sitio feo.

 

Hoy nos vamos a buscar un sitio para dormir y para a dormir en “Brookville”, una comunidad esparcida por la llanura y que tiene un edificio común para celebraciones y hace las veces de ayuntamiento. Aquí dormimos.

 

Morse otra vez

Dormimos genial, no nos persiguen los mosquitos. Hacemos deporte y desayunamos en la explanada del centro. Todo muy bien y con un tiempo genial.

A las 9:30 empezamos el camino hacía Morse, a visitar a Bob y Judi, la pareja que nos acogió en el camino de ida. Quedan 730 kilómetros de recta. Bueno, en realidad son 2 rectas, porque en Fort Battleford hay una curvita.

En el camino pasamos por un pueblo histórico Ucraniano que habían convertido en parque temático. Trajeron casa de toda Alberta y las han puesto aquí en mitad de la nada. Si entras te cobran y te explican como vivían los antiguos hace 100 años.

Se ha hecho largo el viaje de hoy y tras varios relevos llegamos a casa de ésta familia, son ya 8400 Km. Están fuera pero nos han dejado la puerta abierta. Cuando llegan nos quedamos hablando con ellos hasta la madrugada.


Por la mañana nos preparan el desayuno y estamos con ellos hasta las 11 AM, hablando en la mesa de la cocina.

 

Camino de Beajour

Iniciamos movimiento! A los 40 Km paramos en “Mourlarch”, en su festival anual de “Saskatoon Berry” que es una mora que sale en los arboles de por aquí. Hay mercadillo, pasteles, todo muy rural y muy de aquí.

 

Hace mucho calor para seguir al sol, por eso, decidimos para en un A&W para comer y estar fresquitos hasta que amaine la solana.

La cena la hacemos en Greenville junto al campo de beisbol, pero no dormimos allí. La noche la pasamos en un terreno en el siguiente pueblo “Brooksville”. Entre el museo del ferrocarril y unos campos de canola. Un sitio súper-tranquilo y desde el que vemos pasar y caer las tormentas de verano que nos vienen siguiendo hace cientos de kilómetros.


Los padres de Lynda, la pirada de la granja de Manitoba nos invitaron a pasar por su casa en nuestro camino de regreso, en eso estamos actualmente. Viven en  “Beaujour”, un pueblo bastante francés por el nombre y porque no está desparramado por la pradera, las casas están juntas y hay calles.

Sobre las 5 de la tarde llegamos, es tarde porque había que cambiar la hora y ya eran la 6. Vaya olvido!

John ha sido mecánico, paleador de carbón en trenes, mecánico de aviones en la armada, profesor de mecánica, policía de Canadá motorizado. Toda una vida con los motores de punta a punta del país. Cuando se retiraron, vendieron todo lo que poseían y se compraron una caravana. Estuvieron 10 años viajando por Canadá y la costa oeste de EEUU. Ahora viven en un pequeño pueblo en una casa nueva, la mar de a gusto. Les hemos traído “Rye Whisky” (de centeno), que es una cosa típica del país y que sabíamos que le gustaba.

Nos invitan a dormir por lo que aceptamos. Dormir en camas ajenas no siempre es más cómodo que nuestro coche, pero la ducha y el aseo son lo que desequilibran la balanza.

 

“Ouimet”

Ha empezado a llover y así nos ponemos en marcha. Por la tarde entramos a ver un cañón, “Ouimet”. Llevamos 9250Km. El lugar está muy adentro en el bosque, tras varios Kilómetros se llega a una explanada con una cabaña de madera. Detrás de eso esta una pequeña senda con el cañón al fondo.

Nunca habíamos visto algo así, es muy bonito. No hay nadie porque es tarde y llueve, pero es de las cosas más bonitas que hemos visto. Hay eco por el corte tan vertical y profundo en la tierra.

Dormimos aquí en la inmensidad del bosque. También eligió este sitio un chico francés que venía a hacer un viaje similar al nuestro y conseguir un trabajo de profesor de esquí en las Montañas Rocosas. Esta noche es nuestro vecino.

Hay que ver, ha entrado un murciélago!! Nuestro coche parece un zoológico.

 

Volvemos para Lachute

Sigue lloviendo al día siguiente y ya paramos en Maratón, un pueblo junto al lago Superior. Tachaaaan! 10.000 Km.

En este pueblo Miriam descubre que hay un  bulto en el neumático y vamos al taller. Bueno, entre verlo, arreglarlo y tal y cual, salimos del pueblo a las 3 de la tarde. Aprovechamos para conectarnos en  wifi y hacer unas gestiones online.


Seguimos para el Este y antes de llegar a “Wawa” encontramos obras en la carretera. Aquí, las obras son un caos y una desesperación. Para arreglar la carretera, levantan todos los carriles y los ponen a la vez, grava, rodillo, motoniveladodra… y asfalto. Si no hay carretera no se puede pasar en ningún sentido. Pues aquí llevamos parados 1 hora. Todos parados una hora en la única carretera que cruza el país. No  hay comparación posible. Que brutos somos!

 

Paramos en “Wawa”, junto a  un lago, como a un metro del agua. Aquí nos aseamos y dormimos, y nos bañamos al amanecer.

 

La siguiente parada es “Sault Sta. Marie”, para comer, después de 200 km de bosques si mas pueblos. Ahora ya parece que entramos en el mundo civilizado otra vez.

La cena en “Blind River”, un pueblito pequeño junto al lago. Cenamos en un parque  y dormimos en el muelle de pesca. Por la noche han salido los barcos, pero no los hemos escuchado. Por la mañana nos podemos bañar en el lago, enfrente de la casa de los vecinos, hay una pequeña playa que no parece que usen mucho.

 

El 16 de Julio dormimos en Matawa, en un área de servicio. Esta es la última noche fuera de la granja de LAchute.

 

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