Nuestros últimos días en granjas y Canadá

Lachute, de nuevo. Quebec.

Llegamos a casa de Colette en Lachute el mismo día 16. Parece que llegamos sanos y salvos de nuevo a la granja en la que mejores ratos hemos pasado, y en donde mejor nos han tratado. Todo sigue igual, pero ahora es verano. Aquí el verano es muy florido y caluroso, ya que no hay primavera. Dicen que el verano son las dos mejores semanas del año. Es un chiste. Todo está super-verde y los animales están radiantes con el sol. Estaremos aquí hasta que nos volvamos a la patria.

 Collete nos ha asignado la parte de la terraza convertida en habitación y es el mejor bungalow que podíamos haber tenido. Acceso directo a la piscina y con vistas al jardín.


El día 23 de Julio Hemos montado un “Garage Sale”, lo que viene a ser un tenderete con  todos los trastos que tiene la señora y que no usa. Se pide permiso al ayuntamiento y previo pago de 25 $, puedes vender lo que te dé la gana en la puerta de tu casa.  Todo un día sacando trastos de los cobertizos. Todo expuesto en el jardín de la entrada. Menudo Tenderete!


En dos días de sol hemos vendido cacharros por el valor de 1000$, y  todavía tiene algunas cosas apalabradas. No salgo de mi asombro. Que de cacharros que compra la gente. Durante este tiempo vamos intercalando las tareas con ratos libres y la atención al público. Los coches entran al jardín –hay espacio para 4 o 5-, la gente se da un paseo y pregunta por los precios, y nosotros nos desenvolvemos como podemos entre inglés, francés, español y moviendo las manos. Siempre con una sonrisa.

Espero venderlo todo porque si no nos tocara recogerlo otra vez.

 

Durante una semana nos quedamos a cargo de la granja, porque la dueña se va a ver a su familia

Lachute, de nuevo. Quebec.

Llegamos a casa de Colette LEblanc a LAchute el mismo día 16. Parece que llegamos sanos y salvos de nuevo a la granja en la que mejores ratos hemos pasado, y en donde mejor nos han tratado. Todo sigue igual, pero ahora es verano. Aquí el verano es muy florido y caluroso, ya que no hay primavera. Dicen que el verano son las dos mejores semanas del año. Es un chiste. Todo está super-verde y los animales están radiantes con el sol. Estaremos aquí hasta que nos volvamos a la patria.

 

El día 23 de Julio Hemos montado un “Garage Sale”, lo que viene a ser un tenderete con  todos los trastos que tiene la señora y que no usa. Se pide permiso al ayuntamiento y previo pago de 25 $, puedes vender lo que te dé la gana en la puerta de tu casa.  Todo un día sacando trastos de los cobertizos. Todo expuesto en el jardín de la entrada. Menudo Tenderete!

En dos días de sol hemos vendido cacharros por el valor de 1000$, y  todavía tiene algunas cosas apalabradas. No salgo de mi asombro. Que de cacharros que compra la gente. Durante este tiempo vamos intercalando las tareas con ratos libres y la atención al público. Los coches entran al jardín –hay espacio para 4 o 5-, la gente se da un paseo y pregunta por los precios, y nosotros nos desenvolvemos como podemos entre inglés, francés, español y moviendo las manos. Siempre con una sonrisa.

Espero venderlo todo porque si no nos tocará recogerlo otra vez.

 

Durante una semana nos quedamos a cargo de la granja, porque la dueña se va a ver a su familia. Llevamos tanto tiempo aquí que la señora se fía de nosotros. Estamos entre amigos, voluntarios y empleados. Hay una fina línea que lo divide. Desde luego aquí es donde hemos pasado los mejores momentos del viaje y los mejores trabajos.

Damos por seguro que lo echaremos de menos, pasara algún tiempo hasta que podamos vivir en la naturaleza como lo hacemos aquí.

 Esperamos, eso si, seguir publicando más experiencias en otros lugares.

Con sentimientos encontrados, con ganas de volver pero con pena de dejar la naturaleza pura.

150 Aniversario, Vuelta hacia el Este y Paso por Jasper

150º Aniversario de Canadá

Podemos hacer deporte y desayunar en el aparcamiento para posteriormente ir al centro cel pueblo. Hoy  hay desfile de banderas ( Canadá, la nueva y la moderna, la del aniversario y la del pueblo..), salen a la calle los veteranos de las guerras, un grupo musical de gaitas escocesas, los “boy scouts”, los policías llevando sus mejores galas, los mas antiguos del pueblo, de las comunidad “Sihk” (indios de la india con turbante), los aborígenes y una asociación infantil de niños en bicicleta.


Se percibe un sentimiento de querer ser Canadiense en esta celebración. Puede ser porque son muy patrióticos o simplemente porque no celebran festividades locales ni territoriales, únicamente celebran la creación del país.  Debemos entender que en España se crearon los pueblos, regiones, comunidades.. hasta el Imperio y luego el País, mientras que aquí se creó el “Dominio de Canadá”, luego el País de Canadá y empezaron a llegar gentes de todas partes a un territorio despoblado, los pueblos no tienen ni 100 años y la gente vive muy desperdigada, no hacen comunidad durante el resto del año. Como ejemplo pondré el 12 de Octubre, que es el día de la Virgen del Pilar, festividad en Zaragoza, en donde hay gran alboroto, pero pocos en España lo celebran como fiesta nacional, todo lo mas como un día de fiesta, que no hay que trabajar. Los sentimientos de pertenencia a la comunidad vienen en direcciones contraria en España o Canadá.

 

En todo caso, aquí acude todo cristo de los alrededores. Hay un mercado con “food trucks”, furgonetas de comida; los indios – hay una gran comunidad y están todos aquí- dan a probar su comida típica, “samosas y curry”, además de las tiendas de las cercanías que montan su chiringuito.


Hemos encontrado al policía que nos despertó la otra madrugada, ahora va uniformado con su casaca roja de “Policía montado del Canadá” –muy guapo-. Ya no lleva la ropa de combate, aunque si que sigue con su arma reglamentaria en el cinturón. Miriam se hace una foto con él, pero me temo que no nos reconoce. Que bueno!!

Por la tarde subimos al “Lago Joffre” y encontramos a todos los españoles del viaje, arriba en el lago y luego en el aparcamiento otro grupo de gente del País Vasco y Navarra, que están trabajando por el mundo en lo que pueden. Hemos hablado un largo rato, siempre apetece hablar en español con gente de tu tierra. Es curioso como aquí no salta ninguna chorrada nacionalista ni política – aunque son unos pintas de narices, que hablan la mitad en vasco-, no hay como estar fuera para darte cuenta de lo iguales que somos todos los Españoles. Echamos de menos la mismas cosas y de la misma manera.

Vamos a despedirnos de la familia en la que estuvimos la semana pasada, que vive por aquí. En realidad vamos a ver al bebe, los padres nos dan un poco igual.

 

Esta noche dormimos en Lilloet, pero se nos ha hecho muy tarde. Por primera vez conducimos de noche, en particular le ha tocado a Miriam. Esta carretera tiene muchas curvas y cuestas por lo que se nos hace bastante largo. Solo falta que hay ciervos por las cunetas que ya han salido a cenar y están pastando. Empezamos a pitar cada 100 metros a ver si se asustan y no saltan a la carretera. Por algún motivo, lo suelen hacer cuando ven las luces. Finalmente dejamos que nos adelante un grupo de 3 todoterrenos y nos colocamos a su cola. Tenemos un parachoques gigante!! Y nos iluminan el trazado perfectamente. Estamos salvados!!!

 

Ya son 6000Km los que llevamos a cuestas. Una vez en el viejo puente “Old Bridge”, podemos disfrutar de una noche fabulosa, hace calorcito pero hay una brisa que refresca y ahuyenta a los bichitos voladores. Nos quedamos viendo el puente, la luna y las estrellas desde dentro de nuestra furgoneta, con las puertas abiertas y tumbados en la camita.  Romántico a la vez que bucólico.

 

Por la mañana nos despierta música de ACDC a tope y que se va aproximando poco a poco. Es un indio, de unos 60 años y lleno de tatuajes que va a ver sus trampas para salmones en el rio. El rio es muy caudaloso y tiene una corriente muy fuerte, arrastra de todo. El indio por su parte, lleva un amplificador con altavoz en un carrito y de allí es de donde sale la música. Al abrir la puerta para ver que era, el indio viene directo a nosotros y nos da la mano mientras todavía estamos metidos en la cama. Surrealista. Allí va el hombre a ver sus salmones a las 6 de la mañana.

 


Como es fiesta nacional hay mucho motero por estas carreteras sinuosas. En el momento que salimos de la carretera  99º y entramos en la 5ª, el paisaje cambia totalmente y también el trazado empieza a ser diferente. Ya no es un sitio árido, ahora es bosque infinito con lagos (como ha sido casi siempre a lo largo del trayecto). Esta carretera lleva por el fondo de un valle hacía “Jasper”, uno de los parques naturales más cotizados. Nos llama la atención porque hay glaciares al alcance del turista.


Hace un día de son increíble, estamos a 38ª C. Nuestra casita móvil es de color negro y no funciona el aire acondicionado. Nos movemos en un horno veloz. 


Paramos en “Clearwater” un pueblo con un laguito y una playita de unos 20 metros en la que los paisanos pasan el rato. Nos refrescamos y disfrutamos de los lagos. Aquí es lo típico porque la playa del Océano está muy lejos. Ya casi estamos a 1000 km del Pacífico.

 

Para cenar y dormir paramos en áreas de servicio. La primera, la de la cena, está muy cerca de un río enorme con mucho caudal. Estamos casi al mismo nivel que el agua y eso a Sergio no le convence. La siguiente es la definitiva, sobre todo porque se hace de noche y no nos gusta movernos con tanto bicho salvaje. También hay un río, pero mas pequeñito (siempre hay un rio y una vía de ferrocarril en las proximidades).

 

La mañana del 3 de Julio, nos levantamos de igual modo que nos acostamos, sin abrir las puertas del coche, saltando de la parte delantera a la trasera por el hueco entre los asientos. Hay un batallón de mosquitos formado fuera del coche y esperando para desayunar. Por la noche abrimos un momento por necesidad y nos encendieron a la vez que 3 o 4 se colaron. Tuvimos que hacer una cacería nocturna dentro de un monovolumen en mitad del bosque, en Canadá.

 

Aproximadamente a las 7 de la mañana nos ponemos en carretera otra vez. Paramos a desayunar como a las 9 en un pueblecito que se llama “Valemount”. En el centro de información Miriam trabaja un poco mientras Sergio se tiene que acostar. Con los bichos no se ha dormido nada bien.


Sobre las 6 de la tarde llegamos a Jasper. Este lugar es precioso, posiblemente lo más bonito del viaje. Las montañas aquí son muy escarpadas y están nevadas en las cumbres, además, de recubiertas por una capa infinita de árboles. El pueblo es pequeño, pero tiene mucha vida. Creemos que es más elegante y atractivo que Banff, posiblemente porque no está tan masificado al estar más alejado de las ciudades.

Por lo que nos cuentan en la oficina de turismo, tenemos tajo para 2 o 3 días. Vamos a dormir en el aparcamiento de acceso de un lago. Un lugar genial, si no fuera que el tren pasa no muy lejos.

El 4 de Julio, el día de la independencia de EEUU, Kim Yon Nun lanza un misil que casi llega a Alaska. Nosotros por nuestra parte visitamos las “Atabasca Waterfalls” en el “Icefield Parkways”, una carretera de que va por el fondo de un valle de 100km flanqueada por glaciares. Esta como a 2000 metros de altitud.


Vamos al “Toe of Columbia Icefield”, se puede llegar hasta unos metros de la pared final del glaciar. Está un poco masificado, pero es normal por ser temporada alta. Se ve claramente como el glaciar retrocede y se derrite con el calentamiento global de la tierra. Aún habrá quien lo niegue.

Seguimos hasta el “Parker Ridge”, una senda que sube por la ladera de una montaña. Después de una hora de ascenso, uno se puede asomar al valle de al lado y ver un glaciar enorme. Al estar nosotros en una posición dominante, nos permite ver la totalidad del monstruo de hielo y con gran nitidez, se puede observar cómo ha retrocedido y por donde ha erosionado la montaña. Éste es mucho más grande que el anterior, pero aquí cuesta llegar. La vista del glaciar y todos los picos de 3000 metros de alrededor es impresionante. Como siempre uno se siente pequeño cuando está en estas situaciones. 

Bajamos al pueblo y vamos a un restaurante japonés. Nos ponemos hasta arriba de sushi.

 

Ha sido un día de caminatas largas, es necesario descansar, nos vamos al mismo sitio que ayer. Nadie nos molestó.


Al despertar el día 5 de Julio, rápidamente vamos a buscar el pase para ir a ver otro de los Glaciares, en este caso el acceso está restringido. La carretera está flanqueada por “Cariboos” (un ciervo) a estas horas de la mañana.


Vamos a “Maligne Canyon” a ver el barranco con el agua, después el “Medicine Lake”- Es una pena porque un incendio forestal ha acabado con todo alrededor y solo se ven palitos negros.

La leche! Que pedazo de oso ha venido hacia nosotros en el aparcamiento del cañón. Miriam iba a preparar algo de comer a la sombra entre los árboles y un bicharraco se ha movido y ha empezado a ir hacia ella. Menos mal que lo ha visto moverse y hemos ido hacia el coche. El bicho ha seguido andando por la senda por la que había otros turistas. No parece que se haya comido a nadie.

 

Para comer hemos estado con unos alemanes y para merendar también con otra pareja de la misma nacionalidad. Les hemos hecho de oficina turística a las dos parejas, se han quedado con los mapas que ya no usamos. Les hemos vendido el spray anti-osos por 18 $, la mitad de lo que nos costó, pero 18 $ mas que si lo tiramos a la basura (no se puede llevar en el avión). Un negocio redondo!

 

El glaciar “Edith Cavin” merece la pena, es el de los pases que regulan el acceso. El mazacote de hielo se queda a unas docenas de metros de ti y se puede contemplar su corte y capas interiores con total claridad.


Por la noche dormimos fuera del parque. El viaje por Jasper ya está hecho. Somos de la opinión de que este sitio es el mejor en todas las Montañas Rocosas.

 

A día 6 de Julio y con 7048 Km a la espalda subimos a un manantial de aguas termales en  “Miette”. Son unas piscinas tipo baño termal con agua fría, en algunas, y caliente en otras. Todo proviene de las montañas.

 

Edmonton

 Vamos por fin camino de Edmonton, que está como a 500 Km al norte de Calgary. Es la capital del estado de Alberta (no es Calgary como podríamos suponer). Apasionante!  No hay nada que ver o hacer en la capital. Kilómetros y kilómetros de casas unifamiliares y el centro con unos cuantos bloques de pisos y tiendas en sus bajos. Ni paramos a pasear por ella. Vaya sitio feo.

 

Hoy nos vamos a buscar un sitio para dormir y para a dormir en “Brookville”, una comunidad esparcida por la llanura y que tiene un edificio común para celebraciones y hace las veces de ayuntamiento. Aquí dormimos.

 

Morse otra vez

Dormimos genial, no nos persiguen los mosquitos. Hacemos deporte y desayunamos en la explanada del centro. Todo muy bien y con un tiempo genial.

A las 9:30 empezamos el camino hacía Morse, a visitar a Bob y Judi, la pareja que nos acogió en el camino de ida. Quedan 730 kilómetros de recta. Bueno, en realidad son 2 rectas, porque en Fort Battleford hay una curvita.

En el camino pasamos por un pueblo histórico Ucraniano que habían convertido en parque temático. Trajeron casa de toda Alberta y las han puesto aquí en mitad de la nada. Si entras te cobran y te explican como vivían los antiguos hace 100 años.

Se ha hecho largo el viaje de hoy y tras varios relevos llegamos a casa de ésta familia, son ya 8400 Km. Están fuera pero nos han dejado la puerta abierta. Cuando llegan nos quedamos hablando con ellos hasta la madrugada.


Por la mañana nos preparan el desayuno y estamos con ellos hasta las 11 AM, hablando en la mesa de la cocina.

 

Camino de Beajour

Iniciamos movimiento! A los 40 Km paramos en “Mourlarch”, en su festival anual de “Saskatoon Berry” que es una mora que sale en los arboles de por aquí. Hay mercadillo, pasteles, todo muy rural y muy de aquí.

 

Hace mucho calor para seguir al sol, por eso, decidimos para en un A&W para comer y estar fresquitos hasta que amaine la solana.

La cena la hacemos en Greenville junto al campo de beisbol, pero no dormimos allí. La noche la pasamos en un terreno en el siguiente pueblo “Brooksville”. Entre el museo del ferrocarril y unos campos de canola. Un sitio súper-tranquilo y desde el que vemos pasar y caer las tormentas de verano que nos vienen siguiendo hace cientos de kilómetros.


Los padres de Lynda, la pirada de la granja de Manitoba nos invitaron a pasar por su casa en nuestro camino de regreso, en eso estamos actualmente. Viven en  “Beaujour”, un pueblo bastante francés por el nombre y porque no está desparramado por la pradera, las casas están juntas y hay calles.

Sobre las 5 de la tarde llegamos, es tarde porque había que cambiar la hora y ya eran la 6. Vaya olvido!

John ha sido mecánico, paleador de carbón en trenes, mecánico de aviones en la armada, profesor de mecánica, policía de Canadá motorizado. Toda una vida con los motores de punta a punta del país. Cuando se retiraron, vendieron todo lo que poseían y se compraron una caravana. Estuvieron 10 años viajando por Canadá y la costa oeste de EEUU. Ahora viven en un pequeño pueblo en una casa nueva, la mar de a gusto. Les hemos traído “Rye Whisky” (de centeno), que es una cosa típica del país y que sabíamos que le gustaba.

Nos invitan a dormir por lo que aceptamos. Dormir en camas ajenas no siempre es más cómodo que nuestro coche, pero la ducha y el aseo son lo que desequilibran la balanza.

 

“Ouimet”

Ha empezado a llover y así nos ponemos en marcha. Por la tarde entramos a ver un cañón, “Ouimet”. Llevamos 9250Km. El lugar está muy adentro en el bosque, tras varios Kilómetros se llega a una explanada con una cabaña de madera. Detrás de eso esta una pequeña senda con el cañón al fondo.

Nunca habíamos visto algo así, es muy bonito. No hay nadie porque es tarde y llueve, pero es de las cosas más bonitas que hemos visto. Hay eco por el corte tan vertical y profundo en la tierra.

Dormimos aquí en la inmensidad del bosque. También eligió este sitio un chico francés que venía a hacer un viaje similar al nuestro y conseguir un trabajo de profesor de esquí en las Montañas Rocosas. Esta noche es nuestro vecino.

Hay que ver, ha entrado un murciélago!! Nuestro coche parece un zoológico.

 

Volvemos para Lachute

Sigue lloviendo al día siguiente y ya paramos en Maratón, un pueblo junto al lago Superior. Tachaaaan! 10.000 Km.

En este pueblo Miriam descubre que hay un  bulto en el neumático y vamos al taller. Bueno, entre verlo, arreglarlo y tal y cual, salimos del pueblo a las 3 de la tarde. Aprovechamos para conectarnos en  wifi y hacer unas gestiones online.


Seguimos para el Este y antes de llegar a “Wawa” encontramos obras en la carretera. Aquí, las obras son un caos y una desesperación. Para arreglar la carretera, levantan todos los carriles y los ponen a la vez, grava, rodillo, motoniveladodra… y asfalto. Si no hay carretera no se puede pasar en ningún sentido. Pues aquí llevamos parados 1 hora. Todos parados una hora en la única carretera que cruza el país. No  hay comparación posible. Que brutos somos!

 

Paramos en “Wawa”, junto a  un lago, como a un metro del agua. Aquí nos aseamos y dormimos, y nos bañamos al amanecer.

 

La siguiente parada es “Sault Sta. Marie”, para comer, después de 200 km de bosques si mas pueblos. Ahora ya parece que entramos en el mundo civilizado otra vez.

La cena en “Blind River”, un pueblito pequeño junto al lago. Cenamos en un parque  y dormimos en el muelle de pesca. Por la noche han salido los barcos, pero no los hemos escuchado. Por la mañana nos podemos bañar en el lago, enfrente de la casa de los vecinos, hay una pequeña playa que no parece que usen mucho.

 

El 16 de Julio dormimos en Matawa, en un área de servicio. Esta es la última noche fuera de la granja de LAchute.

 

Cosas que pasan, o no, en Canadá


No se respetan los límites de velocidad en las carreteras.

No se conducen coches pequeños.

Nadie te molesta por la calle.

Nadie es de aquí, todos son extranjeros.

No se habla de la Queen Isabel o de política canadiense, solo de la de EEUU y Trump.

No se preocupan de la moda.

No se usan litros, kilogramos y la mayoría habla de millas.

Las señales de velocidad están en Km/h. (será por eso que no las entienden)

La gente no anda, solo se mueven en coche

Hay árboles y lagos por todas partes.

Siempre hay un “Truck” o “Supertruck” detrás de ti en la carretera.

Únicamente encuentras hamburgueserías o cafeterías tipo Starbucks, a lo largo de la carretera.

La señalización en la carretera siempre es  confusa.

En los cruces nunca sabes si lo haces bien y sientes que vas a palmar. No hay apenas cedas.

A los osos, alces y ciervos les gusta la carretera.

Siempre hay papel higiénico en los baños públicos.

Los baños siempre están limpios.

Los hombres llevan gorra.

Usan pulgadas, pies y galones.

La temperatura viene en º Fahrenheit

Excepto en Vancouver y Toronto, se viste muy cateto.

Los parques naturales tienen autopistas por en medio.

De cada tres canadienses, uno esta pirado, otro es raro de narices y queda un tercero que es normalito, se le puede sacar de casa en público.

Gusta tener miles de herramientas y cacharros de bricolaje, cortacésped, motosierras, coches….. y si se puede guardar en la parte de atrás de la casa, mejor que mejor .

 

Del centro del país a Vancouver pasando por las Montañas Rocosas

13 Junio. Provincia de Saskastchewan

 Empezamos  viaje de nuevo. Cientos de kilómetros de recta con praderas a los lados, con vacas, perros de la pradera y pozos de petróleo.

Paramos en “Morse” a dormir. El pueblo no tiene nada, son 7 o 8 calles que se cruzan, formando un rectángulo,  en total 240 habitantes. No hay nada más en muchos kilómetros.

Peguntamos a un vecino si está permitido aparcar delante del museo y nos invita a entrar en su casa y contarle nuestra historia. Nos dió algo de cena y estuvimos hablando hasta las 12 de la noche cuando nos ofrece quedarnos en su casa! Nos cuenta que a su hijo le ayudaron mucho en su viaje por Sudamérica y esta es su manera de devolverlo al mundo.

Bob, deorigen Ucraniano y casi dos metros de altura, jefe de una empresa de fertilizantes, es un encanto de persona. Su mujer, que está duets cuidando a su madre, llama a casa y nos pide que nos acomodemos.

Después de desayunar, Bob insiste en llenar el depósito del coche y nos da un plato con magdalenas caseras. Más tarde, al abrirlas, descubrimos un billete de $50. Asombrosa su hospitalidad, nos hemos quedado sin palabras.  Volveremos a visitarlos a la vuelta hacia el este.

 

Provincia de Alberta

Todo el día entre estas praderas, nos detenemos en las afueras de una granja y hacemos algo de deporte por las pistas aledañas. 

Es un paisaje pintoresco con vacas y los pozos de gas. La ciudad principal aquí se llama “Medicine Hat” y es la “ciudad del gas”, esta todo lleno de pozos de gas y refinerías, parece Texas o el golfo pérsico. A dormir entre estas laderas y unos campos sembrados que parecen infinitos.

 

Estamos a 15 de Junio y llevamos 4000Km. El objetivo de hoy es llegar a Calgary y volvemos a retomar la carretera pero enseguida nos encontramos con carteles que indican atracciones turísticas. A comienzos del siglo pasado, como en los años 20, empezó una gran actividad minera en la zona, por todo el valle.


Pasamos de una pradera a un valle que fue un glaciar en el pasado y que recuerda la provincia de Almería pero con mucho más verde. Se ven claramente las vetas de carbón, negras, en las laderas. Vemos primero el puente colgante de acceso a la mina “Star” y después nos acercamos a ver una mina que todavía mantiene la estructura de acceso y railes para extraer el carbón. Entre tanto nos encontramos con algo que Sergio estudio en 3º de BUP y que le preguntaron el un examen sobre ciencias, las “chimeneas de hadas”; unas formaciones rocosas que se crean en este terreno por el paso de la erosión del agua (una piedra plana en el suelo, va lloviendo y el suelo se va diluyendo poco a poco, pero justo debajo de la piedra el suelo queda, por lo que en años se forma única columna de tierra con un sombrero de piedra.

La siguiente actividad, el museo “Tiller de Dinosaurios”. Al parecer en esta región “Alberta”, han aparecido muchos fósiles, pues debió ser una zona que gustaba a los dinosaurios (Alberta es como España, Francia y Alemania juntos).

Esta bien este sitio, vemos lo de siempre, fósiles y reproducciones, volcanes, teorías….esta este tema muy trillado. Aun así hemos estado 3 horas dando vueltas por dentro.


Conducimos hasta Calgary para llegar sobre las 19 h y nos damos una vuelta.

Como todas las ciudades esta diseñada para ir en coche. Todo es cuadriculado, la ciudad tuvo los Juegos Olímpicos de 1986 y era prácticamente su primer centenario.

Todas las calles de 4 carriles, en el centro rascacielos (en comparación con el resto de edificios que son casa unifamiliares). La estampa cuando nos aproximamos es muy bonita, luego dentro, nadie por el centro y gran extensión de casa pequeñitas. Cenamos en un restaurante “take away” de comida libanesa. Esta muy elaborada, se nota que son fenicios de verdad.

Vemos la  calle de bares y comercios para ir luego al fuerte de la ciudad (nada que mencionar)

Hoy dormimos en un parking detrás del mogote de parque “Nose park”.

 

En la mañana del 17 de Junio nos despertamos descansados.Aunque han entrado varios coches al parking, se ha dormido bien. También parece que algunos bichitos hurgaban por debajo del coche. El desayuno en el parque, que por cierto es enorme.

 

Necesitamos hinchar las ruedas y comprar comidita para los días venideros porque en las Rockys no hay mucho.

 

 

Montañas Rocosas. Parque Natural de Banff

Ya casi al medio día tenemos todo listo y vamos a Banff, es centro neurálgico de las “Rocky Mountains”  en Alberta. Como Viella o Jaca. Es ese estilo pero con más coches y menos vida comercial.

Las olimpiadas fueron en estos pueblos, en Calgary solo las medallas y los saltos de trampolín.

 

Ya estamos en las montaña, de golpe hay unas crestas altísimas. Por el valle central hay una autopista, la que cruza el país. Todo muy grande, mucha montaña.

Cenamos con Kim y Lisa, dos amigas de Miriam de Londres, compañeras de trabajo.


Dormimos aparcados en una calle tranquila de Banff. Esperemos que no venga muchos por aquí, hoy es viernes noche.

 

 

Al días siguiente salimos hacia el Lago Luisa. En esta zona hay muchos lagos con montañas detrás, pero siendo Sábado y Junio esta todo lleno de nuestros amigos los turistas asiáticos. Parece la Plaza de España de Sevilla.


Y subimos al Tea House donde nos encontramos un lago espejo.

Dormimos en un camino secundario en Canmore, junto al centro de esquí de fondo (Nordic Sky de 1988).

Definitivamente tenemos un vecino viviendo en el piso de abajo del coche. Se llama “Luca”. Intentamos que salga poniendo comida debajo del cohe y con el motor listo para salir pitando, pero no funciona.

Pasamos esta mañana en el centro de esquí nórdico, escribiendo blog y comiendo. Es un sitio mu agradable, tiene duchas por un dólar y buenas instalaciones. Hay medallas de olimpiadas y fotos, esquís…..todo muy montañero.

 

Montañas Rocosas. Parque Nacional de Yoho. Columbia Británica.

Por la tarde nos vamos a “Field”, un pueblito en el parque natural de “Yoho”, ya en la Columbia Britanica. Vamos a ver un puente de roca natural sobre el rio, muy impresionante. Bajamos hasta la intersección de cuatro ríos y vemos el lago Esmeralda (un poco turístico y explotado, hay como 100 apartamentos alrededor).

 

No hay sitio para aparcar y pasar la noche por lo que subimos al mirador del puente natural. Pasamos la noche fenomenal no vino nadie  en toda la noche y además hay baños justo al lado. El sonido de la cascada ayudaba a dormir.


Necesitamos un poco de internet por lo que vamos al Centro de Turismo de Field, aprovechamos para llamar a casa y ver varios asuntos. Tomamos también algo caliente en la gasolinera de al lado y Sergio se compra un gorra (para camuflarse entre los de aquí)

 

Toca coche, A&W y helado en una “Dutch Holstein”, una granja de vacas que producen su propio helado tradicional.

 

 

El paisaje ya cambia, las grandes montañas quedan atrás y con ellas su frío. Tenemos ahora bosque con grandes mogotes y lagos con playas. Es una zona de veraneo de playa-lago.

 


Paramos en el centro de actividades de “Tapen” un pueblo que corre a lo largo de un lago de varias decenas de kilómetros. Aquí cenamos y dormimos. Ni un ruido en toda la noche, solo el amanecer a las 5:30. Ya hemos cambiado de zona horaria de nuevo, son 9 horas de diferencia con España.


Podemos hacer deporte en el parque de las inmediaciones y desayunar en el merendero. Son casi las 11 de la mañana cuando iniciamos el viaje.

 

Ahora hemos entrado en el auténtico Oeste. Tomamos la carretera 97, la de los buscadores de oro “gold rush”. Empieza a ser muy árido y con laderas erosionadas por la lluvia. El río, muy caudaloso, pero de color marrón, muy lejos de las aguas cristalinas de los días anteriores.


Probamos vinos en un viñedo, el único de la zona. No merecen la pena, aunque cuestan 20 €. Supongo que son el tuerto en el país de los ciegos.

 

 

Lilloet

Nos detenemos en Lilloet, un pueblo de buscadores de oro y que pasaba el ferrocarril. Esto es el premio gordo aquí, todo va por railes. Los primeros pobladores vinieron en 1870 y las casas siguen teniendo ese estilo. No es turístico por lo que podemos aparcar detrás del polideportivo y cenar en el merendero.

 

Tras ver las opciones para estacionar y pasar la noche, la mejor parece salir un poco del pueblo y quedarnos junto a la entrada del antiguo puente colgante. Como es histórico, está cortado y no hay nadie por allí.

 

Por la mañana nos despertamos con el amanecer y rápidamente aparecen caminantes por la zona. Subimos hasta el paseo del pueblo y hacemos deporte. Vamos a desayunar frente al centro de información/museo en unas mesas de el jardín. El museo es impresionante por los pequeñas cosas que tiene. El edificio es el de la antigua iglesia (hay otras 5, no creo que la echen de menos) y se ha restaurado.

 

Hay de todo, de los indios, buscadores de oro, los fundadores, combatientes en la Primera y Segunda Guerra Mundial, las banderas antiguas de canada, cartas, fotos, ropas, útiles de caza, …de todo un poco.

Nos informan de una senda que merece la pena hasta la “Red Rock” y procedemos a subir. Después de hora y media de subida por el bosque llegamos a un mirador hecho de roca roja. Se ve todo el valle, como suele pasar en estos sitios. Es muy bonito, son valles que aún tienen mucha nieve en las cumbres y las laderas son muy escarpadas.

 

Una vez abajo hemos comido en el “Lilloet Inn Restaurant”, bastante malo. Aunque sólo hacen sándwiches, hamburguesas y pizzas, los cocineros no parece estar muy preparados, lo mismo el servicio y para colmo no es nada barato. Hemos probado 2 veces a comer en un sitio de comida casera y fracaso absoluto en las dos ocasiones. Ya no probarmos otra cosa que las hamburguesas de A&W.

 

Hoy era el día del Aborigen, aquí hay muchos porque esta era una región poblada por indios. Se les reconoce por el color de la piel y rasgos faciales (bastante jodidos en su mayoría), pero también porque están muy gordos. La mayoría no tienen empleo y no han estudiado, aunque la educación es gratuita y obligatoria. No pagan impuestos de ningún tipo y reciben ayudas del gobierno por lo que no se preocupan y están tocándose las narices y procreando. Apasionante verdad?

Así ha sido en todos los puntos del país en que hemos visto indios. La Reina de Inglaterra los protegío y aquí no los exterminaron como en EEUU, pero su cultura es tan primitiva que pasarón de ser cazadores nómadas a estar en un país desarrollado. Están fuera de la sociedad. Hemos visto una especie de procesión  de celebración de su fiesta por las calles del pueblo, después hacen una comida, pero no asisten muchos hombres blancos. En cierto modo parecen a los gitanos en España, viviendo sus tradiciones al margen de la sociedad.

 

Pemberton

Iniciamos el camino hacia la granja que esta como a unas 2 horas. Vamos por la carretera de las minas que es muy bonita, corre por el fondo del valle, entre árboles y se observa un glaciar enorme al fondo.

 

Allí esta la granja, en el fondo del valle. Vaya sitio más bonito!!


Una pareja joven con una granja y una casa que usan como “bed & breakfast”

 

El primer dia en la casa hemos disfrutado mucho. Primero con la vista desde la cama, recolectando fresa  -a continuación-, preparando el jardín, viendo una mudanza de una colonia de abejas a otro panal, jugando con los niños e incluso paleando mierda de las vacas y los pollos. El paisaje es tan maravilloso que es el sitio ideal para nosotros. Una joven pareja, él, australiano de Sídney y ella Canadiense de Alberta. Decidieron mudarse aquí a abrir su negocio y vivir en, y de la naturaleza. Es en esencia el proyecto que tenemos nosotros.

Empezamos también el proyecto de una valla perimetral para parte del huerto, para que no entren las gallinas, que están en libertad por la finca.

 

Hoy hemos ido al lago de los “Mosquitos”, lo cierto es que eran las 6 de la tarde y los canadienses están cenando a esas horas. Es un lago pequeñito y está rodeado de arboles. Nos bañamos solos en un agua muy muy fresquita.


Cuando hemos ido a comprar hemos visto chorizo, salchichón ibérico y muchos vinos españoles. Una sorpresa! Y vaya precio!

 

Con los críos nos lo pasamos muy bien, el mayor, Xabier es un poco más pesado pero también es majete. Lo que si que nos ha conquistado es el carácter de la pequeña, Juno. Menudo encanto de niña. Se ha hecho a nosotros y nos sigue a todas partes.


Hemos construido un vallado perimetral alrededor de una huerta que tiene la dueña. Todo artesanal, con arboles cortados en el bosque  (hasta ahora tengo suerte y no he cortado ninguno vivo). Nos ha llevado 2 días pero ha quedado bastante bien.


Del día 27 de Junio es el cumpleaños de Enrique, el padre de Sergio.

Empezamos otra vez viaje hacia el Oeste. Primero comemos unos helados en una granja cercana y luego seguimos hacia “Wistler”, un pueblo turístico y famoso. Fue sede de las olimpiadas para el esquí, y es que esta rodeado de montañas muy altas. Incluso en estas fechas esta lleno de nieve y los remontes en marcha.

 

El pueblo, como la mayoría aquí, no tienen nada. Son sólo hoteles y apartamentos esparcidos por el valle. No hay pueblo, no hay vida. Nos vamos a otro sitio.

 Vamos por Sea to Sky Highway y las vistas son impresionantes!

 


Squamish

Llegamos a Squamish (suena a programa de verano en la tele), un pueblo, una zona, una nación india, que han sobrevivido a los blancos. Un pueblo bajo una peña enorme, todo muy moderno y ya en la costa.

 

Hemos llegado al Oceano Pacífico después de 5800KM!!!!! Oeoeoeo!

Menudo viento hace hoy. Se hace raro ver las montañas nevadas junto al mar, que está lleno de troncos secos flotando o en la orilla.


Por la noche escuchamos de nuevo algo escarbando en el suelo del coche. Ponemos los cepos y  ¡otro ratón! Descanse en paz.


Este incidente nos despierta a las 23:30 que son las 8:30 en Huesca, por lo que llamamos a la clínica de fisioterapia a la que vamos en esa ciudad, al nuestro masajista preferido “Jose”, que nos responde con asombro cuando le decimos que somos nosotros y mencionamos que todavía estamos por aquí. Sergio tiene un dolor en la muñeca, parece ser una tendinitis provocada por tanto uso de Motosierra.  Lo cierto es que se ha puesto como un toro, pero la motosierritis no le deja girar la muñeca desde hace unos días. Buen diagnóstico y ejercicios para curarla.

 

Sorprendentemente pasamos el día siguiente en Squamish, paseando por la calle de tienda en tienda. Jabones naturales, ropa de segunda mano (salimos con una chaqueta y una camisa puesta por 7 €). En la playa hay una escuela de Kite Surfing, parece Tarifa con tanto viento.

 Cenamos en el parque que esta dedicado al “Boulder” (entrenamiento de escalada), que tiene una piedra gigantesca en el centro para entrenar. Dormimos en el mismo sitio que ayer.

 

 

Luces!!!! A las 00:30. Un pick up  se para detrás  con las luces encendidas. Pues yo no salgo!!. Golpea en la puerta un policía enorme con una linterna, chaleco antibalas, gafas de protección…. Y nos dice que está prohibido dormir en el coche en el pueblo, que podemos ir a otro sitio. Joder!! Es super tarde.

Ayer no nos pilló, pero hoy había otro coche más cerca de la calle principal y lo han visto, a continuación habrán levantado la mirada y allí estábamos nosotros. Que gente menos preparada!! Con lo tácticos que somos nosotros.

 

Nos vamos al “Wall-Mart”, supermercado que proclama que los viajeros pueden dormir en su parking. Así consiguen clientes matutinos. Dormimos hasta las 8 AM.

 

 

 

Vancouver

De camino para Vancouver, son unos 60 Km, paramos en “Lyon Bay”, un recoveco que tiene unas pocas casa junto a la playa, en el terreno ganado al bosque. La playa de piedras gordas y el agua está fía de narices, pero con el calorcito del sol y el paisaje se esta de maravilla. Nos quedamos a comer aquí con un pequeño pic-nic.


Por la tarde llegamos a la ciudad. 

Atasco nada más llegar, el caos circulatorio de todas las ciudades de Canadá. Ni una plaza a aparcamiento gratuita en toda la ciudad, al final encontramos algo asequible que nos permite estar toda la tarde por la calle paseando.

Aquí hay ambiente, no es lo que veníamos viendo. Gente en la calle, caminando, bares y tiendas abiertos hasta las 7 u 8 de la tarde, mucha bicicleta. Un ambiente más europeo en general, bueno, menos americano. Sorprende la diversidad cultural y racial de la ciudad. Hay muchísimo asiático, yo diría que casi la mitad de la población son asiáticos de 1º o 2ª generación. Sobre todo japoneses y coreanos.

Paseamos toda la tarde, hace una temperatura veraniega. Vemos las tiendas, tomamos helado y finalmente vamos a ver el atardecer a “Sunset Beach”, la única playa de la ciudad. Esta enfrente de la entrada al puerto y se ven 20 o 30 barcos enfrente pero a la gente de aquí le da igual. Aquí estamos viendo la puesta de sol detrás de las montañas.


Hoy dormimos en el Wallmart de las afueras.


Apercibimiento del parking. Joder!!! Por lo visto es un Wallmart pero dentro de un ciento comercial y el parking lo gestiona el centro. Esto es un sin vivir.

Vamos a Grandville. La islita que está en el centro y tiene pinta de haber sido un centro industrial, que una vez en desuso se ha reformado y rehabilitado. Quedan algunas fábricas y talleres pero la mayoría son mercados de artesanía y gastronomía. Pasamos la mañana por allí.

En la ciudad, el centro no es muy grande y se llega a todas partes en coche. Está diseñado para eso, pero, para aparcar debe ser en zona de pago. En la pequeña islita no hace falta pagar por lo que te anima a dejar el coche y comprar tranquilamente, aunque hay que tener cuidado donde pisas!!


Vamos al faro. El primero y único de la zona y desde allíi vemos la ciudad desde otra perspectiva. Esta localizado en una zona arbolada bastante bonita.


Pues ya está! Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer en Vancouver.

Nos vamos para Squamish y dormimos en el Wallmart que ya conocemos.

La conquista del Oeste. GO WEST!!

29 de Mayo. Partimos de nuevo, esta vez con el Mazda 5, monovolumen. Lo equipamos igual y sin más, vamos hacia el Oeste “Go West”, como la canción de “Pet Shop Boys”, pero por el país del norte.

 

Líneas rectas interminables de 100Km, bosque, bosque, un lago y dos casas, y así todo el día. Por lo menos el coche tiene regulador de velocidad y ayuda a descansar las piernas. Con un depósito de combustible podemos hacer unos 700 km y nos cuesta unos 55$, son unos 40€.

Dormimos en Mattawa, un pueblo pequeñito junto al rio Ottawa y con un “waterfront” bonito. Un poco de deporte y a seguir por la mañana.


Seguimos y seguimos, cientos de kilómetros entre lagos y bosque. Nunca imaginamos nada así, esta inmensidad, este bosque infinito (porque además hacia el norte esta todo así por miles de Km). Es la única carretera, la 17, la estatal, no es  más que una nacional  española. Esta es la línea de comunicación que vertebra el país y en muchos casos va paralela a la línea de ferrocarril. Hacia el norte no hay nada más.

 

Los pueblos son 9-10 casas, en ocasiones hay gasolineras y restaurantes de carretera. Estos restaurantes son de comida rápida; grandes marcas con KFC, Mc Donals, Tim Hortons (una especie de Starbucks pero canadiense)… Todo lo mismo se van alternando pueblos o áreas de servicio. 

Hemos probado también algún restaurante familiar o negocio pequeño, pero sólo cocinan sándwiches, hamburguesas y patatas fritas. Esta es la comida que la gente toma aquí, no es basura, es la única.

 

Encuentras docenas de jubilados en estos sitios comiendo o tomando café, no hay nada más, son el centro de reunión. Imagínate a tu abuela con sus amigos comiendo hamburguesas en un Mac Donalds y  pasando la tarde allí 🙂

Así están todos de gordos o envejecidos.


Hemos pasado una granja “Amish”, los que viven igual que en el siglo XIX, que emigraron de Alemania y se asentaron en esta planicie americana. Visten como entonces y llevan carruajes. Como en la película “Testigo Protegido” de Harrison Ford.


31 de Mayo. 

La noche detrás de un camino en el bosque ha sido super tranquila, ni una luz ni un ruido. Hoy no hay deporte porque esta lloviendo a mares. Conducimos, hace frío, 6Cº y llueve. Comemos hamburguesa, para variar, y por la tarde paramos en el WalMart, un supermercado tipo Mercadona que encuentras en todas partes, en la ciudad de Thunder Bay. Buscamos un sitio para dormir unos kilómetros más al norte, en Kaminisliguia, en la oficina/centro cultural del pueblo. Hemos hecho 700 km en un día y estamos arrugados, necesitamos algo de deporte, en la explanada de enfrente. 

Después a dormir.


1 de Junio. 

Estamos a 5Cº, esto está jodidillo.

En este coche se duerme muy bien. Llevamos ya 1648 Km en 3 días, yendo a 90-100 km/h máximo. Cuando nos despertamos ya había 3 o 4 “trucks” (los pick up enormes) en el centro social por lo que salimos pitando para desayunar más adelante en un sitio con más intimidad y calentito.


Hoy comemos en un A&W, la hamburguesería favorita. La carne está bien, limpio y tiene wifi. Hemos ido parando en todas las que vimos en el camino. Sólo hay este tipo de sitio, este es mas de nuestro gusto. El menú siempres es igual , 1 o 2 hamburguesas dobles sin pan y envueltas en hojas de lechuga iceberg (hace de pan para poder cogerla). Por 10$ comemos carne y la acompañamos con lechuga que llevamos nosotros . Un buen menú.

 

Aquí hay  mucho gordo, pero gordos de verdad. Si sólo comen carne de caza en casa y huevos con panceta para desayunar, es lógico. Además todo son bebidas azucaradas y no camina ni cristo. Es un problema gordo, tanto como ellos, y evidentemente no lo ven porque como todo anglosajón no tienen cultura culinaria, sólo lo que las grandes multinacionales les dan para comer.

 

Por nuestra parte, y como siempre, ponemos una pica en Flandes, parando en los supermercados “Wallmart” o “Maxi” para comprar verde. Lechugas enteras, cortadas en cajas, latas de menestra, guisantes, maíz, cereales, leche de almendra y azúcar de caña, todo lo que nos gusta y que es lo opuesto a los bárbaros rubitos estos.


Truck, pantalones vaqueros, gorra de caza, vaso extragrande de coca-cola y mal aliñado, eso es un canadiense, o digamos la mayoría. El otro día me enteré que este país esta en el G-8 ( los países mas industrializados del mundo), casi me da algo. Este sitio está muchísimo por detrás de cualquiera de los países europeos. Culturalmente están con el contador a Cero y la industria es básicamente lo relacionado con la explotación de recursos minerales:  madera, petróleo, minas, agricultura y poco más. En el campo se explota y en las ciudades se comercia con esos recursos. Solo es porque hay una gran extensión de terreno y  la han repartido entre los que fueron llegando hasta hace unos años (ahora ya no).

Viendo las vías de comunicación, en ocasiones ni se sabe si estamos en Canadá o en Vietnam. El país tiene un solo eje de comunicación, la autopista “Transcanada”  que es estatal pero cada provincia se encarga del mantenimiento de una forma desigual. No siempre son dos carriles en cada dirección, por miles de kilómetros no es mas que una carretera nacional. A su lado corre la vía del tren, siempre, es inseparable. Todo esto es en la parte más al sur del país, todo lo que hay al norte está totalmente en desuso, es “terra incognita”, no hay mucha población, más tribus indias y los osos.

 

A 2300 km, llegamos a Sainte Anne, una colonia francesa en medio de Winnipeg. Por el camino hemos cambiado de provincia y después de pasado por una zona que se llama los 1000 lagos, que probablemente los tenga. La vegetación cambia, ya no vemos esos bosques frondosos de pinos y abetos atlánticos, ahora es mas continental, pinos mas parecidos a los mediterráneos y chopos. También hay mas espacio abierto, aquí empieza la llanura americana, la de los bisontes. En el sur los EEUU aniquilaron a los bisontes para acabar con los indios, aquí asimilaron a las tribus indígenas y no acabaron con los animales. Es como pasar por Ciudad Real, rectas infinitas, llanura con campos y algún árbol perdido.

*También hay camiones rosas!!


Además de cambiar de provincia hemos cambiado también de uso horario, ya no son 6 horas menos, ahora son 7.

 

Hoy hemos gestionado muchas cosas por el móvil sobre la web, empleados y otras cosas. Esto ha pasado factura, estamos reventados.

 

A las 19h hemos parado en este pueblo que al ser de origen franés htiene estructura de pueblo Europeo: iglesia, edificios municipales en el centro y después barrios por el campo. Hay un parque en el que esta el cementerio y zona de juegos. Hay además baños públicos y aparcamiento. No se hable más!! Nos quedamos.

 

 

 

Por la mañana, tenemos baños, merendero…. Podemos hacer deporte, asearnos y desayunar en un parque precioso y tranquilo.


Empezamos el viaje y vemos lo plano que es el paisaje. Horas y horas de línea recta en una llanura infinita. Después de la comida llegamos a una granja, que esta a 4 h de Winnipeg, usando una pista de tierra. Ahora si que estamos lejos de todo.


*Parada de aseo


En esta granja encontramos a Martin y Linda con su perros Bailey y Buddy.

La granja son 166 acres (1/2 milla cuadrada), cultivan una planta medicinal para compañías farmacéuticas, la Rodiola, todo de forma orgánica. La casa es pequeñita y tiene un jardín con su huerta.

Aquí nos dedicamos a preparar las tierras de forma natural, con fertilizantes naturales (concentrado de pescado) y preparar la huerta. Tranquilamente.

De momento se come bien y la pareja parece muy agradable.

 

Anteriormente los dos trabajaban en la ciudad, con mucho estrés, pero ganando mucho dinero, el de naturopata y ella en banco. A el le dio un infarto y todo cambió, decidieron ir al campo. No son granjeros de oficio, pero tienen ilusión.

 

La tierra es muy parecida a la nuestra, como el valle del Ebro. Mismos árboles, llanuras, campos, el mimos tiempo soleado y con mucho viento. Son todo granjas, no hay una ciudad en cientos de kilómetros.

 

Bueno, después de una semana ya estamos seguros de que estas dos personas son un coñazo. Todo son reglas, las señora es superestirada y no es nada divertida. El señor quiere ser más agradable pero es difícil con su mujer al lado. No estamos a gusto y nos vamos en un par de días, en total estaremos 10 jornadas. La comida es una lucha continua, la señora nos controla todo lo que comemos.

El trabajo es un poco rutinario pero llevadero, básicamente es quitar las malas hierbas que salen entre las filas de plantas. Lo hacemos a conciencia y muy bien según nos dicen. No hay mucho misterio, la verdad. También estamos fertilizando con una cuba y un tractor.

Por lo que vemos, han decidido ser granjero a la vejez, sin tener ni idea y claro, no les va muy bien. No conocen lo tradicional, no conocen nuevas tendencias y están muy cascados para poder trabajar ellos solos. La gente que contratan para recolectar y quitar hierbas son indios “Cree”, los nativos americanos de la zona. Estos no están adaptados a esta cultura occidental y viven como los gitanos en España, en sus poblados, con drogas, alcohol, no trabajan….un cuadro.

Pasan limpiando las filas y después, si las miras, no se ve diferencia entre las limpias y las no tocadas. 

Por primera vez veo un sitio con una plaga de garrapatas. Continuamente te encuentras estos bichos por tu cuerpo y hay que vigilar. Menos mal que no hay animales. Son los puñeteros perros que no los tienen tratados y los dejan entrar en casa.

 

Por esta zona también hay un parque natural. Hemos ido pero no hay nada distinto. Bonito, pero hay miles de Km2 asi en otras provincias.


Mientras todo esto ocurre, tenemos un pie en España preparando el Logo para la empresa y la Web.

 

Miriam va a ser tía!! nos lo cuenta Rubén por Skype.

Rossburn no tiene nada que ofrecer. El pueblo no es un pueblo, es más bien un cruce de carreteras y una calle con 1 tienda, farmacia, gasolinera y colegio. Sábado a las 19h y no hay nadie en la calle. Me pego un tiro! Así han sido todos los pueblos.

Supongo que si las ciudades son aburridas y los pueblos lo son más, es por que la gente de Canadá lo es también. Son aburridos. Dicen que son amistosos y buena gente, yo digo que son aburridos.

 

Han venido los padres de ella, unos abueletes de 80 años que se mueven por el país en coche. Son mucho más agradables que su hija. Nos invitan a su casa en Manitoba  a la vuelta de nuestro viaje.

 

La última noche organizan un fuego (algo que les gusta mucho en este sitio) y estamos bebiendo whisky de centeno hasta las 23h. Es sorprendente porque ahora dicen que lo hemos hecho muy bien y que, por favor, nos quedemos más. Creo que es tarde.

 

Hemos aprendido sobre los tipos de sangre y los alimentos que mejor funcionan con ellos; sobre la construcción de la nueva casa con chapa galvanizada. De todo se saca provecho en esta vida.

*Tipo 0

Tour y resto de nuestra estancia en la provincia de Quebec

Semana 3

 

Llueve a mares. Después de dar de comer a los animales vamos a la casa y nos dedicamos a alicatar las paredes de la habitación con madera. Nos trae todo tipo de madera, herramientas y demás , allí aprendemos a al vez que le sacamos el trabajo adelante. 

Por la tarde nos da una vuelta en el 4×4 por su finca, tiene un bosque enorme y tiene, además, un río por el medio que al parecer ha crecido y la impide pasar al otro lado de su propiedad. Resulta increíble que se pueda poseer toda esta riqueza natural.  También vemos como los castores han heho una presa natural. 

Para nosotros es difícil asimilar el sentido de la propiedad que tienen aquí. La tierra es suya y pueden cortar arboles para que pasten los animales o plantar cualquier cosa, de hecho, esto estaba despoblado hace 40 años y había muchas vacas por aquí, hasta que dejaron la tierra abandonada y todo el bosque ha vuelto a salir de nuevo. Increíble.

Otra cosa chocante es que la tierra no se puede partir y vender, ni disociar  ni siquiera por herencia. No quieren trozos pequeños de tierra sueltos.

 

 

Semana 4

 

Estamos a 80 km de Montreal pero con estos límites de velocidad han sido casi dos horas de coche. En autovía 100 km/h y las mayoría de las comarcales son a 70 k/m. El tráfico es un poco mas caótico dentro de la ciudad de lo que pueda ser en España. La señalización no siempre está muy clara: los semáforos están al otro lado del cruce, las señales de stop están en Francés (arret) y además las líneas del suelo se borran en invierno por la sal y la nieve. Un poco caos!

Montreal esta mucho más viva que Toronto. Empezamos nuestra visita en “Mont Royal” , que fue el origen de la ciudad y ahora tiene un mirador.

Bajamos  y nos adentramos entre las calles principales de la ciudad dirigiéndonos hacia el mar donde está la ciudad antigua. Se mezclan los rascacielos de la ciudad financiera y los edificios del siglo XIX. No parece que vivan muchos quebecoises y solo cerca de la catedral de “Notre Dame” encontramos un grupo de turistas, en la “Plaza de Armas”. Este lugar junto con una zona peatonal que da al monumento al Almirante Nelson, es lo mas turístico. En dos horas hemos visto más que suficiente.

Cuando se dice que esto es mas europeo, en cierto modo recuerda al centro de Dublín, pero nada continental, es muy pequeño.

*Asegúrate de seguir este camino si vas de compras!

 

La señora nos alquila su coche por 2000 dólares más 1000$ de depósito y nos ha incluido en el seguro a ambos. Ya tenemos medio de transporte.

El trabajo en el bosque es incesante. Hay que hacer espacio porque de otro modo éste avanza y no hay sitio para el hombre. No estamos cortando árboles vivos, son todos los que están secos, caídos o cortados por los castores.

Esta noche los caballos han encontrado como salir de su vallado y los tenemos a todos en el jardín comiendo hierba fresquita.

 

Hemos vuelto a trabajar en el chalet para terminar de arreglar el paneleado interior y el acceso. El jardín y las escaleras son obra nuestra.

 

El último trabajo en el bosque ha sido la construcción de una pasarela de troncos para cruzar el riachuelo al otro lado de la propiedad de Collette. No está mal, tan solo en cuatro horas y con el material que tenemos a mano.


Semana 5

 

15 de Mayo. Parque Nacional de Mont Tremblant

 

Es nuestro primer día de ocio y nos vamos al parque nacional de Mont Tremblant. Lo bonito de estos parques es que hay muchos lagos y bosques y el contraste es impresionante. Hacemos una de las rutas que nos recomiendan en el punto de información y pasamos la mañana andando dentro del bosque. Una cosa curiosa es que hay que pagar entrada por persona, como unos 10 €. Tienes la opción de pagar a la entrada en una máquina de monedas o dentro del parque, a unos 10 Km de la entrada, donde te acercas a pagar al personal. Nadie lo controla, estamos seguros que esto solo funciona aquí.

Por la tarde visitamos la cascada del diablo  que está a unos 15 min dentro del parque (este parque tiene el tamaño de la provincia de Soria).

Volvemos a casa para descansar y salir frescos hacia “Quebec city”.

 

16 de Mayo. Ruta por Quebec

 

Collette es un poco desastre y nos ha dado mal su número de cuenta corriente. Al parecer le hemos ingresado el dinero del alquiler del coche a su ex-marido. Después de muchas gestiones con “Transfer Wise” conseguimos que nos lo devuelvan y sacamos en un cajero unas 10 veces y todo en billetes de 20$, para poder pagarle.

 

Empezamos nuestro viaje hacia el Este de Quebec, hacia el Atlántico. La capital de la provincia, es la ciudad de Quebec, aunque Montreal tiene casi 5 veces mas población, unos 2,5 Mill.

Hemos hecho 4 horas de viaje para recorrer 2 cm de mapa. La carretera es “autorute” en su mayoría. Podemos decir que los canadienses son peores conductores, mucho mas salvajes y la inmensa mayoría no respetan los límites de velocidad. Nadie va a 100km/h, incluso los camiones de morro alargado van a 120 km/h, cargados hasta arriba. Impresiona.

Paramos a comer en un “Subway” de un pequeño pueblo “Sainte-Anne de la Larade” que tiene una iglesia enorme del 1885. El pueblo en general es bonito, las casa están en la misma calle unas junto a otras, dando aspecto de pueblo, e incluso son bonitas. Es la primera vez que vemos este estilo de pueblo en 2 meses.

 

Ciudad de Quebec

Justo a 5 minutos del alberque se ha roto el freno de coche y esta perdiendo todo el líquido de frenos. Nos da justo para aparcar cerca del Alberque. Menos mal que esta noche no teníamos intención de dormir en el coche. Llamamos a Collette, que solicita una grúa para el día siguiente y salimos a pasear.

 

Ya es tarde noche. Tomamos algo en un café con gatos sueltos por dentro, la misma idea que habíamos visto en Tailandia. A parte después nos acercamos a la estación del tren que fue construida a principios del siglo pasado, igual que la de Atocha o similares, han mantenido la estructura original modernista, muy bonita, aunque los andenes y taquillas están en un edificio paralelo o adjunto. Dentro hay restaurante y tiendas, aunque está desértico, y un salón privado con el mismo sitio que estuvieron las taquillas en su día.

Regresamos al hostel porque estamos cansados. Este alojamiento es cómodo, se ha dormido bien, pero es muy caro para el servicio que da, 65$, nada especial.

 

Por la mañana viene la grúa para remolcarnos hasta el taller (entra dentro del seguro). El taller y tienda “Canadian tire” comenzó vendiendo ruedas y ahora está en todos los pueblos de Canadá. Tiene taller, tienda de repuestos y todo para el coche, jardín y vivienda.

 

Reparan los frenos y luego nos damos cuenta de que también tienen que cambiar el eje, finalmente ven que los frenos traseros no están en buenas condiciones. Collette decide arreglar lo indispensable y dejar los frenos traseros para la vuelta ya que están en garantía.

 

Terminamos sobre las 3:00pm y aún nos da tiempo a dar una vuelta por la ciudad. Vamos a buscar donde aparcar, toda la ciudad está con parquímetro, pero a partir de lar 5 de la tarde ya no se paga. Paseamos por los “Campos de Abraham”. En esta zona es donde desembarcaron las tropas inglesas en 1759 para atacar a los franceses de Quebec. La batalla duro unos 25 minutos y los franceses fueron derrotados ( los hijos de la pérfida Albión eran tropas profesionales traídas de las islas y por el contrario los franceses eran las milicias de la ciudad, cazadores y algún indio con su “tomahawk”). Visitamos la ciudadela que construyeron los ingleses para controlar la ciudad y protegerse en esa época de los EEUU, en proceso de emancipación y que intentaron que Quebec se sumase a su guerra de la independencia contra los británicos.  Seguimos paseando y la ciudad merece la pena, mañana haremos un tour guiado.

Toca conducir hacia las afueras y buscar un sitio donde dormir. Cruzamos el puente que lleva a la “Ille d’Orleans” que esta justo enfrente de la ciudad, en mitad del rio. El puente es de hierro tipo el de San Francisco, de principios del siglo pasado. Es larguísimo porque el Rio San Lorenzo obliga a eso, debe ser 1 Km de ancho en esta zona, que por cierto es la más estrecha.

 

Encontramos una zona de aparcamiento junto a un restaurante  ya allí nos establecemos por esta noche. Hay una cascada al lado y esto da un toque relajante porque se oye su ruido. Aunque estamos fuera del pueblo hay luz suficiente en la carretera y las casa cercanas. A dormir.

 

Vaya tormentón!!

 

Levantamos el campamento con el amanecer. Nuestro dormitorio tiene muchas ventanas y no hay ni una sola persiana. Salimos hacia las cataratas y pasamos en un cafetería local. Entre inglés y francés no preparan algo caliente de comer y beber.

Las cataratas se supone que son más altas que las de Niágara, y lo serán, pero mucho más estrechas. Supongo que ya hemos visto muchos cataratas, lagos, ríos y riachuelos.

Hoy hemos reservado un “free walking tour” por la ciudad de Quebec. El guía es un joven Quebecois y en el grupo no estamos más de 10 personas.

La ciudad de Quebec tiene mucho encanto. El fundador llego aquí hace 400 años y por eso tiene esencia Europea, en ocasiones parece que uno está en un pueblo Francés. Esta llena de contrastes pues los ingleses la conquistaron y paso a ser parte de la Corona Británica, pero, se les permitió seguir con su lengua, el francés; su religión, la católica; y sus leyes, aunque sin depender nunca más de Francia. La bandera es la del Reino de Francia, de Luis XIV.

Tienen conciencia de ser distintos y así actúan. Aunque en la ciudad todos te entienden en Inglés, es importante decir un “Bonjour, ça va” para entrar con buen pie.

Visitamos las calles, iglesias, bibliotecas, el castillo de Montenac (un hotel gigante, en el que se reunieron Churchill, el presidente de EEUU, Truman, para diseñar el desembarco de Normandía) y las calles del pueblo viejo.

Este sitio es el más romántico de norte América, en palabras del guía, porque es la única ciudad amurallada desde México. Todo es patrimonio de la UNESCO, no se puede tocar una piedra sin permiso.

Después de la ruta el guía se viene con nosotros a tomar algo en una cafetería de la “Plaza del Rey”, en el centro del ”pueblo viejo”.

Nos cuenta que es autónomo y que aunque es guía como los demás, él no depende de las empresas que pretenden monopolizar el mercado del turismo. No tiene una tarifa de 25$. Cree que la idea de que el cliente pague lo que crea adecuado funciona mejor para su tipo de clientela.

 

 

Sigue la ruta hacia el Norte.

 

Una vez todo visto nos vamos para el Oeste a Tadoussac, que dicen que hay ballenas. Compramos comida en el supermercado de camino y pa’delante!

El día ha sido super caluroso 33º, pero están apareciendo nubes poco a poco, se espera tormenta par esta noche.

 

Ya ha llegado! Paramos en un área de descanso junto a la carretera y al lado de un lago. Vaya el montón de agua que cae, vaya relámpagos, vaya truenos!!. Aquí nos quedamos, no movemos más el coche por estas carreteras con este tiempo.

 

Por la mañana vemos que el sitio está muy chulo, buen despertar. Ahora seguimos para Taudossac.

 

Para cruzar el río hay que tomar el Ferry y es gratuito ya que es parte de la carretera nacional y no hay puente. Vamos con coche y todo y cruzamos en 20 minutos. 

La carretera sigue la costa y miramos y miramos y miramos pero nada de ver ballenas. En Tadoussac tampoco las vemos, solo un centro de interpretación de ballenas y una cafetería que tenía vinos de la región de Valencia. Nada de ballenas, volvemos para Quebec, hemos pensado en ir al Parque Nacional de “Le Maurice” y para ello nos quedan como 5h en coche.

Edit

La noche de hoy la pasamos en un callejón de una tienda de muebles en el pueblo de Saint Boniface, un pueblito tranquilo.  Ya dormimos en el colchón del coche como si fuese el de nuestra casa.

 

Parque Nacional de “La Maurice”

 

Desayuno en el Albergue de la entrada y caminata toda la mañana por las sendas. Por la tarde vamos en coche atravesando el parque, es más de 1h. Parando en los puntos de observación. 

Toca ducha calentita en las instalaciones del centro de información. De aquí vamos al Sur de Montreal, a la ruta “Chemin du Roy”.

Una vez al sur del rio San Lorenzo, sur de Trois Rivieres, llegamos a un pueblecito que se llama Saint Celestine. Buscamos sitio para dormir y tras preguntar en una empresa a las afueras por si podíamos usar su parking, decidimos ir a la zona de aparcamiento detrás de la iglesia. El pueblo tiene un cruce de calles en el que está la iglesia, una residencia de ancianos, la gasolinera, el supermercado y un restaurante.  Lo demás son casitas esparcidas a lo largo de calles rectas interminables. En el norte de la provincia los pueblos eran más estilo europeo, aquí ya estamos en un estilo más americano de nuevo.


Tenemos tiempo para cenar en las mesas del jardín de la residencia de ancianos y preparar el camastro. Les hemos chafado el plan a un par de adolescentes que iban a magrear por aquí. Ayer se nos hizo tarde pero hoy hemos aprendido la lección. A las 7:30 pm hay que parar en el lugar en que nos encontremos y preparar el chiringuito.

 

 

21 Mayo

 

Hoy es uno de los 4 días en que esta autorizado en Canadá el sacar tus cosas en desuso para venderlas en la calle. En mercados locales o bien en la puerta de tu garaje, esta todo lleno de esto. El merado de segunda mano de Saint Celestine lo montan en el aparcamiento delante de la iglesia. Cuando nos despertamos , tenemos a un montón de paisanos montando sus tableros para poner sus cosas. Somos los primeros cliente, de hecho sorprende bastante que seamos extranjeros. Entre inglés y francés acabamos comprando un traje de esquí para Miriam, algunos Tupperware por 15 céntimos y una maceta de tomillo para Collette.

Después de las compras vamos dirección sur y pasamos por Sherbrook hsta que después de comer entramos en Granby para descansar. Nos encontramos que es un sitio muy bonito, con un lago en el centro del pueblo y un canal y fuerte del siglo XVII, que es patrimonio nacional. 

 

El fuerte que es francés y luego inglés era el puesto fronterizo con los EEUU por mucho tiempo. Hay una exhibición de arcabuceros  soldados de época  dentro del recinto. Es muy interesante, una buena parada. Tenemos el “Discovery Pass” para entrar gratuitamente en todos los parques nacionales o monumentos patrimonio nacional. Este año es el 150 aniversario de la creación del país (no su independencia) y por eso si solicitas el pase te lo dan gratis.

 

Sólo queda regresar hasta Lachute y llegamos a la vez que también llega Collete y sus nietos. Este fin de semana vamos a ser más en casa.

 

Semana 6

 

Vamos a estar unos días en casa de Collete porque el coche hay que llevarlo al mecánico. Mientras trabajaremos en la casa como siempre.

 

Amanece soleado y trabajameos con los niños recogiendo toda la leña que cortamos los días anteriores. También disparamos con la carabina de Arthur el niño mayor, con Leo y amigo, y Alex el pequeño de la familia. Por la tarde toca disfrutar de los animales porque tenemos fresas y uvas del mercado, se lo damos para cenar, menudo festín. Ya nos conocen y comen de nuestra mano.

 Los gatitos siguen creciendo y pronto tendrán nuevos hogares..los echaremos de menos


24 de Mayo. Ha llegado también su ex-marido, que va a estar aquí un tiempo en la casa. Un tipo raro de cojones. Debe pesar unos 200 Kg y dice que esta a dieta.  En realidad es un sujeto bastante desagradable, que trabaja en Tucston, Arizona, en el pueblo de Wiatt Earp y Billy el niño. Es el que recibe a los turistas al expectáculo del oeste allí.

 

Parece mentira que Collete cuando está en presencia de este animal, se desvanece de forma voluntaria y hace por agradarle y contentarle. Se convierte en otra persona, una mujer sirviente de otro época, nada que ver con la mujer fuerte que es cuando está sola. Verlo para creerlo!!


Provincia de Quebec y vivencias en Serenity Ranch

Semana 1

Después de desistir con la compra de coche, o alquiler del mismo, ya que el seguro es desproporcionado, cogemos el trén de Toronto a Montreal  (5horas y 100$ por persona).

Montreal es otra cosa, parece más europeo. Las calles más estrechas, los coches más pequeños, gente andando por las calles y restaurantes y cafés. Llueve a  mares y al meternos al meternos dentro de un edificio encontramos la ciudad subterránea.  Hay decenas de edificios conectados por el subsuelo, galerías de arte, oficinas, centros comerciales, hemos hablado una hora bajo tierra.

*Traducido a francés!

La siguiente granja está en Lachute y la dueña, Collette, de 62 años, viene a buscarnos a la parada del bus. Parece que esta granja tiene vecinos muchos más cerca que la anterior.

Por la mañana salimos a alimentar a los animales: llamas, ovejas, una vaca escocesa, caballos, ponis, gallinas, dos ciervos, dos perros, dos gatos  y una camada de gatitos recién nacidos. Parece que es lo que buscábamos.

Hoy toca ir a buscar paja a una vaquería cercana, recoger una caseta de perro, arreglar la puerta de la camioneta y recoger a un chico alemán que estará también con nosotros dos semanas. Gregor mide dos metros y no ha trabajado en el campo. Me temo que va a ser un espectáculo.

 

Durante el segundo día, pasamos la mañana en el mercado del pueblo, con mogollón de tiendas de segunda mano, subastas y dos restaurantes muy americanos, con música country en francés.


También ayudamos a reformar la otra casa de Collette. Su cuñado es carpintero y necesita ayuda para poner el aislante del tejado y paneles, recoger los escombros, limpiar el jardín y hacer la encimera de la cocina.

Parece que la señora nos tiene cogido el punto y sabe que tareas darnos a cada uno. Lo cierto es que se aprovecha mucho el tiempo.

 

En nuestro primer día libre, vamos a Lachute, que tiene 12.000 habitantes aunque muy esparcidos por los alrededores; es una calle larga con tiendas, bares , la iglesia y la antigua estación de tren; recuerda a los pueblos de las películas del oeste en los que encuentras una calle con saloon, iglesia, almacén y sheriff, y donde los colonos vienen de las granjas al pueblo para comprar y vender mercancías; después vuelven a su casa en las praderas. Así es, no parece que aquí viva nadie, solo vienen a hacer sus cosas y se van. Es sábado, las cinco de la tarde y esta todo cerrado y la calle vacía. Nunca había visto algo así.

 

Comemos carne ahumada y ensaladas en un sitio típico americano por unos 33$, incluido propina e impuestos.

 


Semana 2

“Omega Park”. Hemos ido con Collette y Gregor a un parque en el bosque en donde los animales están separados por zonas y en semi-libertad. La mayoría de los bichos están por las praderas, cerca del camino, mezclados con otras especies,  siendo únicamente los lobos, coyotes y osos, los que están recogidos detrás de las vallas. Tenemos lobos árticos, negros y normales, coyotes, jabalíes, ciervos, osos, gariboos, alces, búfalos, bisontes, cabras montesas, zorros ya algún pájaro. El recorrido se hace en coche por las pistas de tierra y les damos de comer por la ventanilla pero sin salir del coche. Los bichos se acercan, meten la cabeza y se dejan tocar porque saben que se les dá de comer. A la entrada venden zanahorias pero nosotros nos hemos traído unos diez kilos por lo que vamos alimentando a todo bicho viviente que se acerca.

 

Los mas sorprendente para Miriam son los arces y para Sergi los osos, y coincidimos en lo espectacular que resulta ver a un bisonte de 500 kilos y cara de inocente. Hemos estado como 5 horas dando vueltas y hemos disfrutado como enanos.


Durante la segunda semana hemos avanzado mucho en la limpieza de árboles en la zona de los caballos, en invierno no se puede trabajar porque está lleno de nieve, además se caen muchas ramas y todo queda hecho una ruina. Hemos cortado todos los árboles secos, árboles Manitoba (crecen cientos de pequeños árboles, alguno se hace adulto y luego se secan y caen). Al haber tantos arbolillos pequeños, no hay prácticamente arbustos en los bosques, por lo que están muy despejados por abajo, excepto hojas secas y arboles muertos.

Cortando leña hemos conocido a los vecinos. Vaya personajes!

Un leñador de profesión con todos los estereotipos encima; camisa a cuadros, gorro de lana cortito, bigote tipo Dali y pantalones con tirantes. Un tio fuerte que habla un inglés fuerte también. Estamos haciendo odio, pero este individuo es lo máximo. En un momento ha cortado y troceado 5 arboles. El señor que no estuvo mucho en al escuela, esta muy interesado en Europa porque su hijo lleva un año viajando por Francia y Alemania. Realmente gente agradable. Nos ha afilado la motosierra y nos enseña su casa y el jardín. Es costumbre en este país el tener una caravana en el jardín, en donde duermen en verano o simplemente pasan el calor y hacen sus barbacoas.

 

Por fin se esta poniendo orden en los almacenes tiene unos ocho, unos de madera y otros de lona. Hay tajo aquí! Hemos colocado las maderas por orden en los almacenes de lona, quitado los que no sirven y cubierto bien los que están en uso para protegerlos para protegerlos. Que paliza!

Nos encontramos mucho más fuertes y eso se nota.

 

Hemos terminado la semana desmontando un refugio para los caballos en casa del vecino y trasladando a la nuestra. 

Siete horas de trabajo y solucionado.

Los animales ya nos conocen, la vaca escocesa es superbonita y ya viene con nosotros, nos acompaña en el trabajo y se deja acariciar. 

Las ovejas también nos reconocen y se dejan tocar como mascotas, y se quedan mirándonos cuando Sergio les canta.

El ciervo come de nuestra mano igual que los caballos, que además nos dejan acariciarlos. Además de el grano y la paja, la señora consigue restos de frutas y verduras del mercado local y todo lo que no puede aprovechar se lo da a los bichos.

 

Nos aportan y nos relajan tanto que incluso vamos a verles por las tardes cuando nos cansamos de trabajar en el proyecto.

 

Nuestro primer día libre de la semana lo dedicamos  para ir al parque OKA. La señora nos ha dejado su coche para poder ir. Hay parques nacionales, provinciales, regionales y privados, hay bosques por todas partes y así evitan que se construya en estas tierras. Hacía buen tiempo y  había algunos disfrutando de la playa (un lago enorme). 

De vuelta entramos en una tienda de vinos hechos a base de grosella, son muy dulces y mas parecidos a licores que a un vino de mesa.

 

El domingo por la tarde nos han invitado a un cumpleaños en casa de su hermana. Es una casa de piedra, reformada, de unos doscientos años. Nos justamos como unos 15 adultos y 10 niños, casi todos francófonos, y aunque entienden algo de inglés les cuesta mucho hablarlo. De todos modos nos hacemos hueco.

 Los gatitos van creciendo!

 

Cataratas del Niágara

Recogemos y este fin de semana lo pasamos en Toronto y visitamos las cataratas de Niágara con Jamie y Raúl, que hacen escala en la ciudad de camino a Cuba.

Nos alojamos en BnBTo, muy cerca del centro. Quedamos con Kim, una ex compañera de trabajo de Miriam en Londres y nuestros amigos en un bar enorme con un montón de pantallas para ver el beisbol. Kim como buena canadiense coge mesa en la terraza ya que hace sol, y poco a poco, mientras disfrutamos de unas costillas de cerdo ahumadas, nos vamos congelando junto a la orilla del lago Ontario. Este lago es inmenso,  y al otro lado están los Estados unidos. 

Más tarde quedamos con Temi y Juste (los de la boda) para cenar por segunda vez con ellos.

 

Para ir a las cataratas cogemos un bus, que tarda aproximadamente unas 2 horas. Decidimos andar por el lateral del río para llegar a las cataratas. Como todo aquí, es enorme. El cauce es superprofundo y tiene unos barrancos muy altos,  una frontera natural.


Por las cataratas pasa el 20% del agua potable del planeta. Las vemos desde arriba y también entramos a los túneles para verlas desde abajo. Es un espectáculo ver la caída del agua.

La verdad es que esperábamos que fueran mas grandes aunque al estar rodeado de edificios tan altos le quita encanto y espectacularidad. En todo caso, merece la pena verlo.


No hay que pagar para ver las cataratas pero si para bajar a los túneles (17$), coger un barco o cualquier otra actividad.

 

No estaba planeado, pero viendo que tenemos tiempo, cogemos un taxi y nos vamos a ver las bodegas de alrededor de “Niagra on the lake”. Nos habían hablado de ellas pero no sabíamos que hubiese esta cultura del vino por aquí. Están “cerca” en coche, pero andando hay unas cuantas horas. Probamos los vinos en la bodega “Riverside Cellars” y nos sorprende lo buenos que son los vinos blancos, aunque no los tintos.

En la siguente bodega “Caroline Cellar” otra vez los blancos semidulces son muy buenos. Probamos el Icewine, una especie de vino dulce que se da en clima gélido.

 

Hemos pasado un buen finde con los amigos. Toronto es una ciudad moderna, grandes edificios en el distrito financiero y el resto edificios pequeños o casas. No tiene mucha vida, está un poco apagado y hay muchos vagabundos por las calles.

 

Ontario – Tres primeras semanas

25MAR. Los buses son muy espaciosos, te dejan subir una mochila de mano de hasta 10 kg,  y llevar una maleta de hasta 20Kg. En cosa de hora y media estábamos en Peterborough, en la estación de bus. Aquí no hay nadie!!

Nos vamos a una pizzería a esperar y tomar algo caliente mientras esperamos a Melanie, ya que hace mucho frio.

Melanie es una señora de 69 años, viuda y con 4 hijos. Vive sola y suele tener Woofers en casa para ayudarle a llevar la granja.  Este sitio no parece una granja habitual, ya que es solo una casa en el campo con terreno alrededor (campos, bosques, riachuelos). Llegamos en una media hora a través de pistas rectas interminables, con alguna que otra subida y bajada. Llegamos a un buzón, que pone 1550 Mrs. Robinson y entramos por un camino entre árboles. Al final hay un granero enorme y a la izquierda una casa de madera con porches alrededor. Es la imagen de las películas americanas del sábado por la tarde.

 


Nos tiene preparado un apartamento en lo alto de una colina, como a unos 150 metros de la casa. Era el estudio de pintura de su marido. El sitio es genial, parece que hemos tenido suerte, tenemos privacidad y una estufa de leña.

Una cosa que nos sorprende es que aquí no se cierran las puertas de la calle ni siquiera por la noche.

 

Wwoof, es un intercambio/voluntariado en el que las granjas te acogen a cambio de trabajar unas 5 horas, 5 dias a la semana.

 

Nos despertamos naturalmente con la luz del amanecer ya que hay enormes cristaleras y no hay persianas. La parte este ni si quiera tiene unos visillos. Es espectacular el rango de colores rojos que se pueden ver.

Calentamos y hacemos algo de ejercicio dentro del estudio a las 7:00am, fuera hace demasiado frío.  El desayuno es a las 8 am, en la casa principal. Melanie prepara todos los días algo de fruta, yogurt y avena, todo muy anglosajón. Sobre las 8:30am nos ponemos en marcha y nuestra tarea depende del tiempo que haga.

 

Hemos empezado a partir leña con una máquina hidráulica  y a cortar los brotes de los árboles “Manitoba” ya que al parecer crecen rápidamente y posteriormente se caen cuando ya son grandes, salen a cientos. Esto es un bosque y el hombre se ha hecho hueco desde hace poco, por eso la naturaleza sigue empujando.

 


Melanie nos pregunta si nos gustaría recoger la sabia de los Arces (arboles) y así ver como se hace el sirope de Arce. Es nuestro primer día y nos proponen hacer una de las dos cosas más tradicionales en este país, así que encantados. Vamos a casa de los vecinos y subimos en la parte trasera de una furgoneta Pick-up en la que hay unos bidones y cubos. Para recolectar la salvia, los paisanos hacen unos pequeños taladros en la corteza de los árboles, sin llegar al tronco; introducen unos tubitos de plástico que interceptan el paso de la salvia, que va de las raíces hacia las ramas justo por el hueco entre corteza y madera, y hacen que salga hacia unos cubos que están depositados en el suelo. Este proceso el costoso en tiempo y los cubos permanecen allí por semanas. Por lo visto la época justo antes de la primavera es la mejor para recolectar esta salvia, y mejor aún si por la noche hiela y por el día hace buena temperatura, los árboles son mas productivos.

La salvia tiene un 3% de azucares además de muchos minerales. Parece más bien agua y se recogen por litros, un cubo por árbol y semana.. Posteriormente los litros que se consiguen de sabia se hierve hasta que carameliza cambiando su color y el agua se evapora, consiguiendo un 66% de azúcar. Entonces tenemos un sirope con sabor dulce y color dorado. La hoja que aparece en la bandera es de este árbol.


En días de nieve hemos dedicado el día a limpiar la casa. Con tanta chimenea hay mucho polvo por todas partes.

La comida es abundante y la cena también, esta señora parece buena cocinera. Se preocupa de que no comamos huevos o harina de trigo, a la vez que evita los dulces.

 

La pick up que tiene en propiedad la usa únicamente alrededor de la granja. Es de tracción trasera y es curiosa de conducir, porque cuando va de vacío escarba que es un primor.

 


Las tardes están siendo para  nosotros y sacamos tiempo para trabajar en nuestros proyectos para la vuelta a España. Las baños de la casa no están terminados y por eso bajamos a un Resort a unos diez minutos en coche, donde podemos nadar en la piscina, usar la sauna y el jacuzi. Todo con vistas al “Rice Lake” (lago del arroz), que está aún congelado aunque empieza a derretirse por algunas partes. Los lagos aquí son enormes. Así pasamos una hora entre estar en remojo y usar las pesas del gimnasio. Lo cierto es que no todos los días tenemos ganas de gimnasio pero si de un remojón calentito.

Al final de la tarde acabamos tan cansado que volvemos al estudio a las nueve, leemos un rato y a las diez estamos listos para dormir. No vemos la tele, no tenemos wifi en el estudio y no hay nada en varios kilómetros a la redonda que nos pueda distraer, no hay ruidos ni luces.

 

El pueblo mas grande y más cercano, Peterborough, tiene 81.000 habitantes pero da la sensación de que no tiene mucha actividad. Todo el mundo va en coche, el peatón es un bicho verde y las aceras están desiertas, solamente encontramos algunos mendigos; quizás demasiados para ser un país avanzado.

La moda aquí es, digamos, distinta a la europea. Parecen un poco rurales y no porque vengan del campo de trabajar: camisa a cuadros, gorra de hockey, vaqueros o pantalones con bolsillos y un poco desaliñados en general. Quizás los que van en coche sean un poco distintos. 

Una cosa que lllama la atención es lo extensa que es la ciudad. Hay mucho espacio entre los edificios, las calles muy anchas, las casa son como las de las películas. En resumen, todo esta lejos, muy lejos. El centro no es gran cosa, algunas tiendas y restaurantes pero poco ambiente. La ciudad se fundo hace 150 años y no tiene nada tradicional.

Canadá, confirmamos, no va a ser recordado por sus pueblos o ciudades sino, por el campo, paisajes y la gente que vive aquí.

 

Keene – 2° semana

Hoy es domingo por la tarde y vamos con las bicis a dar una vuelta a lo largo de lo que ahora es un camino habilitado para motos, bicis, motos de nieve, caballos y caminantes; antes eran las vías del tren. Este camino atraviesa toda la provincia y tiene cientos de kilómetros.

Vamos atravesando bosque, llanuras y granjas en paralelo a un lago, todo son muy bonitos y tradicionales. 

Hemos llegado a Hastings, un pequeño pueblecito con nada que ver pero muy norteamericano. Comemos unas ensaladas en un restaurante y compramos verduritas en el supermercado. Todo lo fresco viene de otros países, aquí en invierno no crece nada!

Es el primer día soleado, aunque hace frío y eso que hemos hecho casi 40km, desde las 11:00am hasta las 6:00pm sobre grava, así que cuesta mucho más pedalear. Acabamos derrotados.


Algunas mañanas calentamos y estiramos con Melanie justo antes del desayuno ya que se unió al vernos la primera vez. También le recomendamos que escuche audios de relajación para poder dormir después del accidente que tuvo (aunque no pasó nada, está super nerviosa).


Conocemos ya a los vecinos, amigos que vienen a visitarle asiduamente y además hemos ayudado con la recogida de salvia de arce para el sirope. También hemos tenido ocasión de conocer a otro grupo en casa de David, otro vecino que hizo una hoguera para cocinar el sirope y montó una barbacoa para todos. Una gran hoguera exterior con todos alrededor porque estábamos a bajo cero! Hemos estado comiendo y hablando hasta no sentir los pies.

David, un hombre de sesenta años aunque no los aparenta, se dedica a estar en la naturaleza, cortar leña, arreglar los exteriores, etc y pintar. Tiene cuadros preciosos. Está casado por segunda vez con Steph, una mujer encantadora quien ha potenciado su talento. Esperemos poder colgar uno de sus cuadros en nuestro hogar pronto ya que primero tenemos que ser «ricos» interiormente para que nos mande uno! (Nos lo dijo con mucho cariño, como si este viaje nos fuese a enriquecer muchísimo) 

También nos enseña su Volkswagen California, como nos gustaría tener una!

Hemos encontrado un restaurante, en Peterborough, un vegetariano y está muy bien. Las raciones son muy grandes y sabrosas. Es curioso como todos los empleados son mujeres, la bandera gay que hay encima de la puerta de la cocina. Es la segunda vez que venimos en 2 semanas. La mayoría de los sitios para comer son de comida basura, bacon, patatas, hamburguesa o de otros países turco, serio, italiano coma además sale más fácil y barato comer una pizza que una lechuga. 

También nos hemos abierto una cuenta corriente en TD como un banco canadiense y una tarjeta de móvil. Ya nos movemos con cierta seguridad por aquí.
Hemos ido a ver un coche, un todo terreno, como todos los de aquí. El dueño, un pieza, despechugado con un frío de la leche. Parece que coche es Del 99 y no tiene muchos kilómetros. La cosa es qué los coches deben pasar 2 test, uno de emisiones, y otro de seguridad pero el dueño no tiene ahora mismo el coche asegurado y no lo puede mover. es barato, justo lo que buscamos, pero lo tienen que ver un mecánico para comprobar que funciona en condiciones. Lo vende por unos 1100 $ aproximadamente 800 €. El mayor lío es el seguro, nos piden 600 $ al mes lo que es una barbaridad, poru lo que entra en juego posibilidad de alquilar un coche.

Esta semana también hemos ido con Melanie a embotellar su propio vino en una tienda qué vende vino a granel
Y te lo guarda hasta que decides embotellarlo. Disponen de una embotelladora manual te limpias la botella, la llenas y la encorchas. Vale por unas 3 $ y no 15$ como en las tiendas.

Esta semana también nos han invitado la clase de conversación de español en el Canadian Center, un lugar donde además de ayudar a la gente recién llegada de otros países, se dan clases de varios idiomas.
Esta semana en la granja toca,  además de limpieza de la casa, cortar árboles caídos, empezar con las plantas del jardín y huerto. Melanie y Miriam trabajan por las noches en el plantero ( pequeño invernadero para hacer crecer las semillas). Por otro lado, hay muchos animales que están machacando la hierba del jardín. Parece que hubo un jabalí o un cerdo que levantó una parte del terreno y también otros bichos más pequeños que hacen agujeros más pequeños buscando raíces o semillas. Hay cientos por todo el jardín, parece un campo de fútbol en el que se ha jugado con botas de tacos, da penita verlo. Aquí entra la parte que nos toca, pues la señora pone platos con veneno y Sergio se encarga de poner los cepos y de correr a tiros a los animalillos que vengan. Tiene una carabina del 22 y mucha munición.
Sergio prueba el arma y hace algo de puntería pero no tiene intención de matar ningún bicho en Canadá.  Esperamos que estén quietitos mientras andamos por aquí.

 

A Miriam le sienta bien estar aquí, tiene buen color de cara , tanto que hasta ella misma lo ve cada vez que se mira en el espejo. La comida el agua pura, trabajo físico, el frio en la cara y estar al aire libre pasan factura, aunque nadie pensaría que iba a ser positivamente. Sergio  mucho mejor de todo, nada de problemas en el estómago, de hecho, come cada dos horas como una lima, nada de dolor de espalda, rabadilla, próstata, únicamente algún granito en el cuero cabelludo. Parece que vamos en la buena dirección.

El cambio, la homeopatía, y dejar la harina y el huevo, está funcionando de una manera que hace pensar: por qué se ha perdido el tanto tiempo; cómo se puede star tan fastidiado y no darse cuenta; y por qué hacer lo que todos hacen si no es bueno para mi.

 

Nos han invitado a celebrar la primavera que aquí empieza cuando se hace el sirope de arce, es una pareja de hombres que vive detrás de la propiedad de Melanie. Uno se dedica a enseñar lengua Mohauk, además de tocar el órgano y el otro es un sacerdote de la iglesia anglicana “chaplain o padre” y también capellan cantrense en el ejército de tierra de Canada. Por supuesto se habló del ejército, pero uno de los temas que a Sergio le deslumbró fue que hace unos años, durante el verano, había sido el capellan de la Reina de Inglaterra. En su casa, nos hemos juntado los vecinos de las granjas cercanas para tomar un “ brunch” (desayuno.comida) con tortitas, salchichas, judías, tartas, fruta y todo tipo de bebidas para acompañar, hemos comido hasta reventar. Es curioso como algunos llevan años viviendo en la zona y no se conocen, en realidad viven muy aislados, no solo por las distancias, sino también por su mentalidad y forma de entender la intimidad.

 

Nos sentamos con una pareja muy interesante y espiritual, Arthur y Sekoiaa, él es físico y ella se dedica a aromaterapia y reiki.

 

El domingo es nuestro día libre y tras contactar con la familia nos hemos ido en bicicleta hasta Keene, el pueblo mas cercano. En realidad son 20 casas, iglesia, una tienda y un monumento a los caidos por la libertar en la 1ª y 2ª Guerra Mundial. El único restaurante que hay, es bastante conocido por sus carnes ahumadas hechas a la brasa. Hay muchos moteros comiendo y saben lo que se hacen porque la carne esta buenísima.  En la cola conocemos a una señora que va a ir de vacaciones a Barcelona y le damos indicaciones para su viaje.

 

Esta noche hemos puesto todo tipo de trampas e incluso hemos estado en el puesto de observación con la carabina, pero  a parte de ver pasar un conejo, no hemos visto nada mas. Es increíble que pueden hacer los “skuks” mofeta, esta todo lleno de agujeros, pero a cientos. La carabina por la noche no sirve, incluso de día sería una escopeta porque disparando una sola bala es difícil de acertar si el bicho se mueve.

 

Keene – 3ª Semana

Parece que nuestro tiempo aquí se acaba, ya hemos visto algunas granjas en la provincia de Quebec. Sea como sea hay que seguir moviéndose para poder ver todo este país.

 

Sergio acaba reventado después de 4 horas de motosierra y 10 troncos gigantes. Parece que va a hacer buen tiempo y Melanie quiere aprovechar al máximo que Sergio es capaz de usar la máquina.


Melanie normalmente acoge a wwoofers durante 2 semanas máximo: primero porque así descansa de tener gente en casa, lo segundo es que así no se involucra mucho con ellos y tercero es que parece más moderna y espiritual. Esta tercera semana se esta haciendo un poco más cuesta arriba ya que al fin y al cabo es una señora de 69 años con sus manías y rarezas. Además de esto, dispone de nuestro tiempo un poco a su antojo.

 


Llegada a Canadá y boda de Temi

Aeropuerto de Toronto. En la aduana nos llevan directamente a los oficiales de inmigración ya que hemos puesto que nuestra estancia es de 170 días en nuestra tarjeta de entrada al país. Allí, una señorita nos pregunta sobre nuestras intenciones en el país y comprueba que wwoofing es un voluntariado y no necesitamos el visado de trabajo. Le tenemos que enseñar el seguro médico, la cuenta corriente, la carta de invitación de la primera granja, la invitación de la boda, el reglamento de wwoof y la tarjeta militar de Sergio para convencerla que queremos volver a España. Nos ha llevado como una media hora, tenemos pinta de sospechosos!

Nos viene a recoger Alero, la hermana mayor de Temi y nos lleva al apartamento de Temi en el centro de Toronto. Temi, la amiga de Miriam, se casa con su pareja, Juste, y hemos hecho coincidir las fechas para poder ir.

Menos mal que nos han venido a recoger, incluso en coche particular hemos tardado una hora.

 

Tanto desde el avión, como desde el coche, se ve que la ciudad ocupa una superficie inmensa. Hay un montón de casas bajas y están combinadas con alguna torre de 10 o 20 pisos en el centro financiero.

La población es de 3 millones en Toronto y algo más en el área metropolitana. Las distancias son infinitas, suponemos que no tienen problema de espacio.

En el avión estuvimos más de 3 horas sobrevolando territorio canadiense de norte a sur. Volamos por encima del Polo Norte, y lo vimos! Vimos las llanuras, las grietas, los valles completamente blancos, así como las montañas que sobresalían por encima de las nubes.

 

El apartamento está en un distrito de moda de la ciudad, con muchos restaurantes y bares de nuevas tendencias.

La gente en general es muy amable y tiende a ayudarte. Una mujer se paró para preguntarnos si necesitábamos ayuda.

 

Hemos recorrido la ciudad andando bajo la lluvia y no parece muy interesante. Es curioso ver una ciudad tan moderna con tranvía (Street car), centros comerciales subterráneos, edificios modernos en la zona cero, pero sin gran cosa que ver.

Un factor importante es que casi todo el mundo se mueve en coche. No vemos gente andando o en bici (tienen bicis públicas) por lo que parece que las calles están desiertas. Sin coche las distancias son imposibles. Todo esto hace que la ciudad parezca que no tiene alma.

 

Nos preparamos para la boda. Hemos traído ropa elegante pero informal a la vez para no pasar frío! Y un regalo español: vino, aceite y unas toallas bordadas por la madre de Miriam la noche anterior.

Para llegar a la capilla pedimos un taxi por Uber (una aplicación de móvil donde puedes solicitar taxis privados y te indica el importe aprox antes de reservar).

Esta capilla pertenece a un centro cristiano y tiene un hall con mesas donde esperamos los invitados a que comience la ceremonia.

Casi todos son negros, los restantes son de todo tipo de nacionales.

La ceremonia es impresionante. El novio acompaña del brazo a los familiares directos, su abuela, padres y madre de la novia. Le siguen los testigos del novio (cuatro chicos) y las damas de honor (las cuatro hermanas de Temi) quienes también suben al altar; por último aparece la novia del brazo de su padre. El sacerdote le pregunta al padre y bendice la unión y entonces la novia sube al altar.

Este altar parece más bien un escenario, hay 14 personas: pianista, cantante, cura, asistente, testigos, damas y los novios.

 


El sacerdote es un espectáculo, interactúa con los novios, la familia, los invitados y de una forma muy carismática lleva a cabo la ceremonia. Sin duda sabe como animar la escena, pero a la vez es tremendamente espiritual. En Europa no estamos acostumbrados a esa animación, seguramente habría mas fieles si se hiciese así.

 

La familia del novio es de Benin y la de la novia es de Nigeria (africanos). Afortunadamente la pareja se conoció en Canada, donde los dos residían y estudiaban. Esto es una torre de Babel.

 

Empezamos a hablar con una pareja que nos lleva de la capilla al restaurante, y de camino para en una tienda para que podamos comprar una tarjeta de móvil, pero al señor le parece muy caro y nos vamos sin ella.

Una vez en el restaurante tenemos un coctel de bienvenida y después pasamos a sentarnos en una mesa con gente de todos los orígenes: India, Uganda, Francia, Japón , Hong Kong, Italia, todos ellos canadienses.

Hay un dj que presenta a los familiares que van entrando en la sala por parejas al ritmo de la música. De menú teníamos 3 platos, con opción a elegir el principal entre 3 opciones. El recuerdo de la boda también estaba en la mesa cuando llegamos.

Buena fiesta con música africana, viene a ser como una cosa muy tribal, básicamente el ritmo te lleva y te hace moverte.

Gracias a otra pareja pudimos volver al centro de la ciudad y al apartamento.

 

Sin duda una buena experiencia.

 

 

A la mañana siguiente, Temisan y Juste vinieron a desmontar la habitación ya que tenían que dejar el apartamento. Les ayudamos  y después partimos hacia la estación de buses.