Camboya

18 febrero – Siem Reap

Volamos a Camboya. 

El conductor del hotel nos lleva al aeropuerto a las 4:30am. Nos conoce de la vez anterior y es super amable.
El control de seguridad está fuera del aeropuerto, justo en las puertas. Te precintan el equipaje a facturar y ya luego lo entregas directamente a la compañía aérea.

Pasamos el control policial y embarcamos rápidamente.
Al llegar rellenamos los formularios de visado a la llegada, pagamos 30$ cada uno (aunque hay un tipo de visado que cuesta ‘gratis’ !) Y nos conectamos al WiFi del aeropuerto (en la mayoría te puedes registrar en 2 min y tienes 2h aprox de WiFi gratis) para llamar por Skype al hotel que tiene recogida en el aeropuerto gratuita. 

*Es bastante útil llevar crédito en Skype para poder hacer alguna llamada de emergencia.
Nos recogen y nos instalamos en la tercera planta del Adan World Hostel. La recepción está bien pero las habitaciones y pasillos un poco siniestros. Las camas están bien, limpio a nuestro parecer y a la cucaracha que hemos cazado en el pasillo, para los 9$ con desayuno incluido (dos huevos cocinados a tu preferencia: fritos, revueltos o en tortilla, hervidos si son para llevar)
Salimos a alquilar unas bicis por 2$ cada una y nos vamos a visitar los pueblos flotantes. Es sorprendente ver como aquí en Camboya después de las matanzas de la guerra civil, no hay mucha gente con cultura (los mataron o emigraron) por lo que en muchas ocasiones son los niños los que hacen las cuentas o hablan en inglés a los turistas. 

Ves niños por todas partes, en las tiendas, calles, colegios, conduciendo motos. También llama la atención que los niños que van a los colegios llevan uniforme y estos centros tienen colaboración extranjera (indican los países que colaboran en la entrada). 

Al llegar a las casas flotantes, vemos que todas están sobre unos postes enormes situadas en una zona inundable justo al lado de un lago. Hay casas de todo, de ricos y pobres, pero todas con el mismo diseño. 

Para llegar a las casas hay dos o tres calles principales que están más elevadas para que no llegue el agua. También vemos, que como de costumbre, la basura lo inunda todo. Hacen como hacían sus padres y tiran la basura por la ventana con la diferencia que antes no había plástico y era todo orgánico. Ahora que el agua está baja parece todo un vertedero debajo de las casas y nos tememos que cuando empiece a llover y el lago crezca, seguirá siendo un vertedero flotante.

Hay mucha pobreza.
Probamos los helados que estaban comiendo los niños, parecían caseros y creemos que lo eran. Estaban hechos de arroz. También aprovechamos y probamos la fanta verde que se supone que es de piña, plátano y naranja.

Un poco más adelante está el mercado y embarcadero que es un circo turístico. Se supone que es una zona a la orilla del lago donde se venden mercancías en los botes o casas flotantes sobre el lago. La policía no te deja pasar al mercado por lo que sólo puedes acceder por barco. Sólo hay buses de turistas que suponemos que son todos por agencia. Cobran 20$ por persona, aunque vemos a locales pasar el control sin problema. Están ordeñando la vaca, como siempre.

Encontramos que en la carretera de la ciudad hay mucho tráfico, parece un mal endémico de esta zona, aunque encontramos sitios que merecen la pena parar y contemplar. 

Salimos a cenar por los alrededores y nos quedamos un rato viendo una boda que están celebrando en una de las calles principales. 

Estamos rotos y nos vamos a dormir. 
Gastos del día: 86$

60 Visado

4 Bici

5 Comida

1.25 Fruta

0.25 Snacks

5 Cena

1.85 Supermercado

9 Alojamiento

19 febrero – Siem Reap

Un desastre!

Salimos después de desayunar y alquilamos unas bicis esta vez por 1$ cada una. Intentamos evitar la carretera principal y acabamos en un checkpoint donde nos mandan a comprar los tickets a 10km. Acabamos dando vueltas por un total de 2h hasta que llegamos a las taquillas. 

No son subdesarrollados, son abusivos con los turistas y exprimen a más no poder. La entrada cuesta 37$, se ha duplicado en 5 años y ya no exite la entrada de 2 días por 40$, sólo hay de 3 días por 62$. 

Ya es mediodía y no compesa comprar la entrada ya que cierran a las 17:30.

Otro día que no podemos aprovechar viendo Angkor.
Por parte de Sergio ya están vistas las ‘piedras’ pero Miriam le convence para intentar verlo todo mañana. 
De regreso a la ciudad, hace mucho calor y hay mucho tráfico por lo que paramos a comer y pensar un plan para la tarde. En esta ocasión, probamos platos nuevos, primero compramos lechuga en un puesto del mercado y la lavamos en el restaurante donde pedimos unos fideos típicos Khmer y ternera Lok Lak (cocinada con cebolla dulce y sobre una cama de lechuga y tomate)

Lechuga, nuestra amiga!! Tanto arroz tenemos un bloque en la barriga.

Vamos a la estación de bus que aunque es enorme, está casi vacía y sólo hay 2 o 3 buses. Los demás espacios laterales parecen vacíos. Todo es un desastre. Hay varias compañías pero van por libre, las oficinas, taquillas y estaciones son independientes y están a lo largo de la calle, no hay una estación en si misma. Esto es un claro ejemplo, hay un montón de proyectos de cooperación de otros países para mejorar las infrastructuras pero realmente no atienden a las necesidades de la población. Han construido lo que necesitan para desarrollarse, no lo que quieren los camboyanos, por eso suponemos que no lo mantienen y todo está lleno de porquería.
Al llegar al hotel, encontramos un tuk tuk y negociamos el recorrido para ver Angkor al día siguiente. Creemos que son muchos kilómetros para ir en bici ya que planeamos hacer el recorrido corto y el largo en el mismo día. Finalmente serán 35$ por recogernos a las 4:30am, comprar las entradas, ver el amanecer en Angkor Wat y estar todo el día por los templos y acabar viendo en atardecer antes de volver al hotel.
También enganchamos a un koreano que quiere hacer lo mismo y se vendrá con nosotros. Su idea era hacerlo en bici pero cuando le ofrecemos unirse, acepta sin pensarlo, le hemos básicamente solucionado la visita! Es un ‘win – win’ así repartimos el sablazo.
Para cenar salimos por las bulliciosas calles y encontramos varios sitios. En el primero estaba ‘la exhibición’ de cacerolas: ponen las cacerolas en la mesa frontal y vas levantando tapas y eligiendo lo que quieres. Nos ayuda un hombre que habla francés y Sergio saca sus habilidades comunicativas y el señor termina invitándonos a un plato de sandía!

El siguiente es donde realmente cenamos y compramos la comida del día siguiente. 
Nos vamos a dormir, mañana será un día largo.

Gastos del día: 50$

8000riel Bici

22000 Comida

6000 Mango

3000 Agua

88000 Buses

40000 Cena

36000 Alojamiento

20 febrero – Siem Reap

Indiana Jones y Tomb Raider!!

Nos levantamos a las 4:00am para ir con el tuk tuk a comprar la entrada. Este sitio está super lejos.

Te hacen una tarjeta de cartulina con una foto digital que chequean en cada entrada de templo o puesto de control. 
Vamos con Young Min quien lleva una super cámara así que tendremos super fotos de este día!
Hace mil años este sitio era la capital del reino Khmer que dominaba toda la península de Indochina. Posteriormente fue perdiendo poder hasta acabar en ruinas.
Todos los complejos que quedan son de piedra, estos eran los edificios principales de la ciudad. El resto, donde vivían los ciudadanos, debían ser de madera y desaparecer o estar bajo tierra porque no queda nada.

Se hicieron muchos templos dedicados a Shiva, Vishnu y Brahma, de religión Hindi así como otros dedicados a Buda. En ocasiones el rey cambiaba de religión y sus súbditos debían cambiar también.

Suponemos que nunca se consiguió del todo ya que se superponen los motivos de las dos religiones. 
Empezamos por el amanecer en Angkor Wat para poder ver su silueta y el reflejo en los lagos. Este templo es el que aparece en la bandera de Camboya, tan recomendable como ir a verlo es llevar una buena cámara.

Hay un ejército de fotógrafos amateur apostados junto al lago frente al templo, parece que es el mejor lugar por el reflejo.
Una vez tomadas un par de fotos, salimos de la multitud y nos alejamos un poco para poder ver la imagen con tranquilidad. Parece que la mayoría (sobretodo chinos y japoneses) se preocupan más de la foto que de disfrutar el momento. 

También nos vamos al otro lado, el derecho, donde apenas hay gente y vemos como el sol va subiendo por detrás de las torres.

Seguimos visitando otros muchos templos. 
El primero es Ta Phrom, en el que se basa las secuencias de Tomb Raider e Indiana Jones. Tiene inmensos árboles incrustados dentro de los muros y estructuras de los templos. En este templo se comprueba la fuerza de la naturaleza, como ha recuperado el terreno perdido.  

El segundo es Bayon, dentro del recinto de Angkor Thomb, amurallado en forma rectangular y con cuatro puertas de entrada. En este templo se pueden contar 216 caras distribuidas en torres de cuatro en cuatro, una en cada lado. Representan la cara del rey y como él puede ver y controlar todo en su reino.

Otro que nos llama la atención es el de Preah Khan. Tiene una planta con forma de cruz y por dentro son como dos pasillos con cientos de puertas que acaban cruzándose. Da la sensación de ser un pasillo con espejos. Han conseguido un gran efecto óptico.

Llegamos a otro por el que tenemos que acceder a través de un puente que atraviesa un lago con árboles y vegetación hasta llegar a un pequeño templo rodeado de fuentes.

Por último entramos a xxx con estatuas de elefantes en cada esquina.

Finalmente acabamos el día viendo el ocaso delante del lago Sra Srang. Hay muchos niños vendiendo de todo y no muy educados precisamente, más bien agresivos y sin escrúpulos. Es una pena encontrarte esto cuando tienes una idea tan diferente de la gente de aquí.

El koreano nos hace unas fotos muy buenas que esperamos subir cuando tengamos acceso a un portátil.
La cena la hacemos cerca del hotel y nos acompaña Young Min quien parece que se ha sentido cómodo con nosotros. Hemos vuelto a recordar lo ruidosos que son los asiáticos comiendo sopa! Aunque el chico es muy simpático y se defiende en inglés para entendernos. Ha sido secretario de un miembro del parlamento koreano y se cansó del estrés del puesto por lo que lo dejó y se fué a viajar y visitar amigos por Asia.
Terminamos el día reventados así que volvemos al hotel a descansar que mañana toca viajar a Phnom Penh.
Merece la pena ver Angkor Wat y aunque es muy caro, es increíble lo que hay dentro. Los templos se están restaurando gracias a la financiación de otros países como India, Japón, Korea, China, Canadá, EEUU o EU. Pero queda mucho porque han estado abandonados por siglos y son muchos edificios muy complejos y en su totalidad de piedra. Pensamos haberlo recorrido en bici pero no recomendamos hacerlo por varios motivos: las distancias son grandes, hace mucho calor y tienes que cubrirte las rodillas y hombros para entrar a los templos, y hay un flujo incesante de buses y tuk tuks por las carreteras.
Gastos del día: 120€

4000 café

4000 coco

6000 helados

2000 agua

80000 tuk tuk

310000 entradas

30000 cena

32000 alojamiento

21 febrero – Siem Reap / Phnom Penh

Despertador a las 6:00am ya que a las 7:00am nos vienen a buscar para ir a coger el bus a Pnhom Penh. Vamos en una furgoneta de 15 plazas pero sólo la mitad se llena. Es muy cómodo y está limpia, no parece de aquí. La empresa se llama Larryta. Hacemos el trayecto en 5h. Dentro hay sitio para ponerse de pié y además hacemos dos paradas. 

Una vez en la capital de Camboya, vemos que seguimos en el caos, tráfico, polución, mucha gente y los conductores de tuk tuk agobiándote y sobre todo basura en las calles por todas partes.

Vamos en tuk tuk al hostel Tattoo, lo más económico que encontramos. Nos dan una habitación con dos camas dobles y una individual así que tenemos espacio de sobra y parecen cómodas. Eso si, cuando apagas el ventilador, esto es un horno.

Vamos en busca de la estación de bus aunque parece que cada compañía, otra vez, tiene la suya. Nos decidimos por la 168, con billetes VIP. 

Comemos en los puestos callejeros del mercado de Orrusey. Hemos entrado para verlo pero el edor nos ha hecho darnos la vuelta a 5m. Asquerosísimo, nauseabundo. Hay mucha basura y nada de higiene y es la primera vez que un sitio huele tan mal que no podemos entrar.


Seguimos paseando por las orillas del Mekong. Este río es un viejo conocido, aunque aquí el color es totalmente marrón. Hay un paseo muy agradable por la orilla que te lleva hasta el Palacio Real y el monumento de la Amistad con Vietnam (un parquecillo). Nos pilla el atardecer y hay multitud de luces de adorno en los edificios. También hay mucha gente de aquí que sale a disfrutar de esta zona, bailar, jugar o simplemente pasear. 


Hoy toca conectarse con la familia, nos vamos para el hostel y de camino probamos un rico batido de aguacate con leche condensada.
Hacemos noche en esta ciudad solamente por no hacer 9 horas seguidas de viaje. No parece que haya mucho que ver ni hacer. La atracción turística principal son los campos de exterminio de la guerra civil.
Gastos del día: 36€

3,15$ Desayuno

3 Tuk tuk

2,5 Comida

1,5 Granizado de frutas

0,5 Tónica

8 Alojamiento

17,5 Bus
22 febrero – Phnom Penh / Koh Rong Island

El madrugar ni se nombra. Vamos a la parada de bus y desayunamos en el camino. El bus es cómodo y el viaje se hace muy agradable.
La carretera es una pista de unos 10m de ancho, sin líneas de ningún tipo, en la que van todo tipo de vehículos sin ningún orden. 

Definitivamente la tecnología les ha pillado por sorpresa. Llegó el plástico antes que las papeleras, móviles antes que las escuelas y en estos trayectos se ve que coches y motos han llegado antes que el código de circulación. El Gobierno u ONG, asfalta una carretera de 8m de ancho y como es la única infrastructura, todos los vehículos van por ahí.

Al llegar a Siknouhville, espantamos a los pesados de los tuk tuks y entramos en la ‘oficina de turismo’. Tras hacernos entender, nos dirigimos al puerto para coger un ferry. Cogemos un tuk tuk ya que está a más de 3km. Este estaba esperando fuera ya que nos vió entrar en las oficinas, hombre listo.. 

Seguimos las indicaciones que el hostel nos mandó al hacer la reserva y cogemos la compañía Buva Sea. Nos toca ir en la parte de la proa por lo que pasamos 30min tomando el sol mientras el barco rompía las olas a toda velocidad. 
Al llegar a la isla, resulta que sólo hemos reservado para uno y nos ofrecen una tienda de campaña en vez de compartir dormitorio. El sitio se llama Suns of Beaches.


Estamos a tan sólo 10m de la playa. En esta zona de costa hay un establecimiento por playa por lo que es muy tranquilo y super bonito. 

Cenamos en nuestro hostel y paseamos por la playa a oscuras.
Gastos del día: 43€

10 Alojamiento

11 Comida y cena

2 Batido mango

20 Ferry

3 Tuk tuk

7 Desayuno

Tailandia II

8 febrero – Sukhothai

Vamos de ruinas! 

Con las bicis alquiladas en la guesthouse, vamos en dirección a la ciudad vieja «Historical Park». Es una carretera recta de 14km donde solo nos desviamos una vez al principio del todo. Hay alojamientos turísticos a ambos lados de la carretera.
Una vez allí tenemos que pagar 100B de entrada y 10B por la bici. Sergio no es partidario de pagar para ver edificios construidos hace cientos de años y que ahora empresas o gobiernos gestionan habiendoselos encontrado ya en pie.

Estas gentes han nacido allí, pero los que hicieron estos edificios nada tienen que ver con ellos. Eran sitios sagrados, en ningún caso atracciones. En todo caso, a parte de ser ruinas, está todo bien mantenido. Es un gran recinto, como un parque con estatuas gigantes de Buda y edificios estilo Chadi que son como cúpulas en forma de campanilla apoyadas directamente en el suelo. 

Hace 800 años está ciudad se independizó del reino Khmer y creó el primer núcleo de lo que sería Tailandia y su primer alfabeto. Años después perdería importancia en favor de Ayutaya.

En 1h está visto y nos vamos a comer algo a los puestos localizados en el perímetro exterior de la ciudad. 

Como estamos disfrutando de las bicis ya que hace buen tiempo y eso todo llano, nos metemos por los caminos paralelos a la carretera principal para volver a casa. Hay un canal a modo de balsa de agua franqueada por dos caminos. Estos caminos, parte de tierra y parte de asfalto, llegan hasta el pueblo. A lo largo de este itinerario, vemos infinidad de campos de arroz con el verde florescente que le carazteriza. Hay campesinos regando los campos y nosotros decidimos subir un rato a una cabaña típica de resguardo y que están en todos los campos. Que bien se está aquí!

Han habilitado una zanja de unos 10km de largo por 20m de ancho y unos 4m de profundidad donde desahoga el agua de las lluvias de los campos de alrededor. Sólo hay dos estaciones, la de lluvia y la seca, por lo que durante la primera se llena y durante la segunda abastece a los arrozales.

Es curioso ver como utilizan las mulas mecánicas para extraer el agua a modo de motobombas.
Antes de llegar al pueblo, paramos en una oficina de Policía para turistas. El policía nos dió agua fría y toallitas húmedas y aprovechó para pedir una foto a Miriam mientras Sergio estaba en el baño.
Regresamos a casa con 40km en las piernas. 
Esta noche salimos buscando el night market para cenar y tras unas cuantas de vueltas, encontramos el sitio. Es sólamente una serie de puestos de fruta y de comida. No merece la pena andar tanto para llegar allí. 
Nos conectamos a Skype para hablar con la familia.
Gastos del día: 33€

60 Lavandería

100 Bicis

230 Alojamiento

80 Desayuno

60 Fruta

20 Mascarillas

220 Entradas parque histórico

40 Comida

30 Café

13 Agua

5 Aseo

50 Comida

40 Merienda

185 Cena y comida para llevar

9 febrero – Sukhothai / Bangkok

Hoy toca viajar a Bangkok. El alojamiento ha sido muy bueno y estamos descansados para el viaje. 

El bus son 7h por lo que desayunamos en el puesto más cercano al hotel y pedimos algo para el camino. 

Esta vez viajamos en primera clase. Impresionante la diferencia, el bus tiene dos plantas, asiento reclinable, reposapies extensible, masaje en el asiento, pantalla de tv de 40′, aseo, calentador de agua para café y desayuno gratuito con agua, zumo, bollito y café. La siguiente sorpresa es que durante la primera parada también nos incluye la comida en la estación!

Entre primera y segunda hay un mundo y sólo son 2€ de diferencia. 

Al haber espacio en el hueco de la escalera, hemos estado ratos y ratos de pié y el viaje se ha sobrellevado mejor. 

Los autobuses que vienen del norte paran el la estación norte, lógicamente, pero la parada de metro está a 3km, no tan lógico, por lo que tenemos que coger tuk tuk para llegar allí. Estamos cansados para regatear pero conseguimos que nos lleve por 100B. No nos llevó a la que le dijimos pero al menos era la misma línea.
Desde el metro tenemos que andar hasta la guesthouse que nos han recomendado. No hemos reservado porque no aparecía en internet y tampoco contestaron por Facebook. Se llama Madam Guesthouse y parece una antigua casa que tiene cierto encanto. Tras ver las habitaciones en esta y otras de la zona, decidimos quedarnos. Son 380B la noche, mucho más caro que fuera de Bangkok pero adequible para la ciudad.

Una vez instalados, salimos a pasear hacia el parque Lumpini, a unos 20min. Ya es de noche y está bastante chulo y lleno! Hay cientos de personas haciendo deporte, corriendo en la misma dirección, gimnasios al aire libre con tíos haciendo pesas o clases de fitness y yoga esparcidas por todo el parque. 

Los alrededores son edificios altos y rascacielos y están iluminadas por la noche. Están por todas partes al igual que los retratos del rey que ha muerto recientemente.

Decidimos pasear por el parque y hemos estado como 2h. Nos hemos cruzado con un habitante del parque, un reptil de 2m de largo, tipo dragón de comodo, que salía del estanque y se metía entre la vegetación. No se inmuta al vernos, cosa que no es recíproca. Por si acaso nos quedamos quietos porque no hay nadie más alrededor.

Hemos sobrevivido.
Esta ciudad tiene 9 millones de habitantes y la polución es consecuente con su población. Hay una gran diferencia entre este sitio y el resto del país que hemos recorrido. La ciudad financiera está llena de gente occidental. El metro tiene 3 líneas que se mueven sólo por esta zona. Está muy nuevo.

Se nota que es más rica porque los coches son mejores o están en buenas condiciones, en general.
Gastos del día: 44€

80 Desayuno

620 Bus

100 Tuk tuk

84 Metro

70 Comida

165 Crema

34 Supermercado

380 Alojamiento

54 Cena

10 febrero – Bangkok

Malditos gatos!! Toda la noche maullando, están en celo. 

Sin ventanas de cristal, no hay quien duerma. Nos vamos a otro sitio. Nos ha costado el doble que en Sukhotai y es lo peor. 
Buscamos por internet y esta ciudad es mucho más cara. Reservamos en Yaya Guesthouse y nos vamos en busca de un taxi. Hay atasco y no nos quieren llevar, no entienden los mapas o sólo llevan a sitios que no buscamos. Conseguimos uno que nos lleva casi hasta la puerta.

Los taxis tienen taxímetro y las carreras empiezan en 35B. La verdad es que no avanza muy rápido. Unos 5km han sido 65B.
En esta ciudad las distancias son enormes. En so casco antiguo, los edificios son de 3 o 4 plantas y en la zona nueva tampoco son muy altos excepto las torres de oficinas. Esto hace que sea inmensa.
El alojamiento para hoy y mañana es un tipo hostel europeo donde el dueño (parece argelino, al menos tiene acento francés) da alojamiento a chicos que trabajan allí. La noche nos cuesta 750B, unos 20€ y no hay nada más decente. Tenemos aire acondicionado y cama grande aunque haya que compartir el baño. El edificio es de 4 plantas y nosotros estamos en la última. Parece decente.
Salimos con el plano a visitar la ciudad. La polución hace que parezca nublado pero no notamos el humo como en Chiang Mai. De todos modos llevamos mascarillas.
Pasamos primero por el barrio chino «China Town» con su típica puerta de entrada y sus letreros en mandarín. Tomamos un café tailandés frío en un callejón en frente de esta puerta donde unas señoras muy simpáticas tienen su puesto de bebidas. Hasta a Sergio le gusta! Está muy bueno, y eso que hemos pedido que pongan poca leche condensada.

Seguimos por la orilla del río y encontramos varios embarcaderos para moverse por el río. El río Chao Phraya también se usa para transporte de mercancías. Es nut cudaloso aunque no muy famoso. Hay muchos canales que desembocan en el río. Alguien nos dijo que era la Venecia del sudeste asiático pero está muy lejos de ser algo parecido. Hay mucha basura en el agua. Ha llegado antes el plástico que las papeleras y usan bolsas para todo: la comida recién cocinada, cruda, sopas, café, zumos y luego acaban por ahí tiradas. A colación de esto hay que decir que el servicio de limpieza de las calles funciona muy bien porque están limpias todas las mañanas. 
Seguimos hasta el Palacio Real pero no podemos acercarnos, el Rey murió hace poco y le tienen embalsamado en una capilla ardiente. Está rodeado de militares y hay largas colas de tailandeses (vestidos de negro) que pasan a rezar por él.
Por el camino vemos varios templos pero no nos sorprenden ya tanto. Quizá tengan diferencias notables para la gente de aquí pero para nosotros son un salón enorme con un tejado muy bonito y colorido de varios niveles y todo eso cubre una estatua de Buda. Algunas veces Buda es um hombre, otras parece una mujer. En ocasiones está sentado en posición de loto y en ocasiones está tumbado. Hemos visto estatuas de oro, piedra, madera y esmeralda. Mucha variedad pero ya tenemos nuestra ración de Buda tras pasar por Laos. Pasamos por las estatuas de los diferentes reyes, el fuerte (con sus casas de oficios dentro de la muralla), monumento a la democracia, la estación de tren y finalmente de vuelta. Unos 15km recorridos. 

Menos mal que vivimos en Sevilla y el calor lo llevamos bien porque aquí también hay lo suyo. 
Para cenar tomamos Pad Thai y muslos de pollo asados en los puestos callejeros cercanos al hotel. Está visto que con mucho tráfico y gente esta ciudad es mucho más ordenada que las anteriores. Hay un detalle en los negocios que se ven, la mitad son servicio de masajes y se ve como hay mucho turista extranjero (principalmente garrulos) que vienen aquí a conocer mujeres y pasarlo bien. También se ve que ‘pillan china’ y les enganchan las tailandesas. 
Gastos del día: 41€

80 Desayuno

65 Taxi

750 Alojamiento

35 Café y piña

55 Comida

60 Granizado

14 Agua

8 Aseo

20 Mango

30 Pollo

170 Secador de pelo

200 Cena

11 febrero – Bangkok

Miriam durmió en el suelo sobre la manta, el colchón es de muelles y se nota cada uno de ellos. El dueño nos va a poner una colchoneta para las próximas noches.
Salimos a caminar de nuevo en busca del café que tanto disfrutó Miriam justo al lado de la puerta del barrio chino, pero hoy no está la señora. Con suerte damos con otro y otra vez el café está riquísimo. Le preguntamos a la dueña como lo hace y tras explicarnoslo, le pedimos que nos venda un paquete de café y nos regala un colador de tela que tenía viejo pero tradicional. 
Hoy cruzamos al barrio del otro lado del río ‘Tonburi’ aunque la verdad que no hay mucho allí. Vemos una boda católica en la iglesia de la Santa Cruz, y en el jardín vemos dos reproduciones, tamaño real, de los misioneros que suponemos la crearían en su día.

Apostaría que eran españoles, por los rasgos de las figuras y nombre de la iglesia. Probamos a embarcar en unos botes bus que van de embarcadero a embarcadero y así cruzar el río. 
Comenos en un bar detrás del palacio en el que solo hay militares  Y policías con nosotros. 

Toca regresar poco a poco y decidimos probar el bus, que es gratuito no sabemos muy bien por que, pero en 40 min apenas avanzamos del atasco que hay. Nos bajamos y seguimos a pié.

Hoy han sido unos 10km, la cena en el mismo sitio que ayer pero hemos pasado por McDonald’s para comprar ensalada de lechuga! Desde que salimos de Laos, no hemos visto verduras crudas, todo está frito en wok y Sergio necesitaba algo crudo.

Gastos del día: 48€

20 Piña

40 Sopa

40 Brócoli

20 Café

80 Café molido

165 Comida

30 Agua

30 Tónica

70 Bote

231 Cena

260 Aloe Vera

750 Alojamiento

12 febrero – Bangkok / Phuket

El invento de la colchoneta funciona y esta noche se ha dormido bien. 

Hemos estado toda la mañana preparando el viaje al sur, Phuket.
El desayuno y la comida lo hemos hecho en el mercado callejero de la vuelta de la esquina.
Nos dirigimos al aeropuerto Don Mueang, que es el antiguo, primero en metro y luego en bus. Parecía que sería complicado, pero para nada y tampoco costoso. Es la mejor opción, metro hasta Mo Chit y luego el bus A1 o A2 saliendo por la salida 2 (el personal del metro te lo explica también). El metro son 40B y el bus 30B y tardamos unos 45min en total. Uno de los servicios más eficientes en estas tierras.
En el registro del aeropuerto hemos perdido las tijeras del botiquín 😦

El vuelo es de AirAsia que es una buena compañía low cost y no hemos tenido ningún retraso.

Es sorprendente el frío que hace en el aeropuerto, el aire acondicionado funciona perfectamente y más…como a unos 10℃ así que nos ponemos toda la ropa que tenemos con nosotros, chubasquero incluido. Esto también pasa en tiendas y buses. Creemos que tener aire ac les da prestigio, como algo cultural.
Llegamos a Phuket sobre las 23:00 y llamamos al hotel que ofrece recogida gratuita. Es caro para lo que estamos pagando pero a esas horas no queríamos complicarnos, sobre todo porque al día siguiente tenemos que dirigirnos a un puerto del noreste y el alojamiento barato está en la ciudad, 30km al sur.

Al llegar al hotel nos recibe el dueño, un abogado que ha probado el mundo del turismo y lo lleva con su mujer. El edificio tiene 5 plantas y lo abrieron el octubre 2016. Las habitaciones están muy bien, amplias, limpia y cuidada. Es además una zona muy tranquila y la cama parece cómoda, esperemos porque necesitamos descansar.


Gastos del día: 42€

20 Mango

40 Plátanos

50 Manzanas

20 Piña

20 Café

90 Desayuno

40 Arroz

80 Comida

15 Agua

84 Metro

60 Bus

80 Cena

950 Alojamiento

13 febrero – Phuket / Koh Yao Noi

Que bien hemos dormido! Este sitio es, después de Meliá Hanoi, el más cómodo. La cama es perfecta. Merece la pena.

Por la mañana hemos ido a desayunar a un sitio a 10min andando del hotel. Conseguimos una sopa a precio más o menos local. Todos los platos eran a 80B  y pagamos 50B. 
Después de renegociar con el dueño el taxi al puerto, conseguimos que nos lleven por 400B (11€) al puerto Bong Rong para llegar a Koh Yao Noi. Normalmente son 800B, eso dicen, pero como tienen que hacer unos recados, nos llevan ellos mismos. 

Vamos todos en el todoterreno, los dueños, nosotros, las mochilas y la tv averiada.

Nos han tratado fenomenal y nos ha merecido la pena. Pagamos lo mismo en Bangkok por una miseria de sitio.
Hemos decidido ir a una isla menos turística y cercana (sin cruzar la península de Krabi, estamos cansadillos) a Phuket. 

No habíamos visto los manglares antes, es curioso como salen los árboles directamente del agua y tienen las raíces por debajo del nivel del mar hasta llegar al suelo. Toda la costa es así, la vegetación llega directamente al mar. 

Nos montamos en el bote, un servicio de ‘línea’ entre islas para transporte de locales, turistas y suministros. 
Esta vez preferimos ir sin reservar alojamiento pues parece muy caro por internet y hemos visto que en ocasiones no corresponde lo que aparece con la realidad. 

Cogemos un tuk tuk y le indicamos una zona de la isla. Una vez allí, comprobamos que está todo lleno. Todos son bungalows regentados por familias locales. 
Paramos a comer y coger energía en el restaurante Sea Gypsy, muy cerca de Thalane Pier (Puerto del otro lado de la isla al que nosotros llegamos). 

Antes de pedir nos da agua fresquita y nos dice que podemos coger su moto para buscar un sitio. Pedimos un curry y se sienta con nosotros a hablar. La comida está muy buena pero es super caro, 150B comparado con 30-50B que venimos pagando.

Estamos como dos horas con ella y nos contamos nuestras vidas. Ella habla de su negocio y nosotros de nuestros proyectos. Nos ofrece incluso dormir en la terraza del restaurante si no encontramos nada. Nosotros le damos un mapa A3 donde aparecen todos los países y ciudades de la península Indochina y le hace mucha ilusión!

Miriam y la señora comparten una pasión, las cucharas. Encima de la mesa ponemos todas las que hemos recopilado: 2 de Hoi An (Vietnam) 10 de Housay Xai (Laos), 4 de Sukothai (Tailandia) y 3 de Bangkok. 
Un amigo viene y se lleva su moto así que caminamos por la carretera principal y paramos en uno que nos había dicho que tenía sitio para el día siguiente. 

Nos ofrecen una tienda de campaña por 250B pero no nos hace mucha gracia y nos ayudan a buscar sitio por teléfono, nos dan el código WiFi y nos sirven agua con hielo.

Encontramos por Booking.com un sitio por 21€ y lo reservamos. Está a 6km así que comenzamos a andar esperando que pase algún coche que nos acerque. A los 10min para un alemán que nos había visto antes y nos ofrece llevarnos en su moto uno a uno, haciendo el camino 2 veces y yendo justo de tiempo a lo que tuviese que hacer. Primero Miriam con la mochila más pesada ya que Sergio sigue andando y vuelve a por él. Esta es una isla pequeña y solo hay una carretera que la circunvala, no hay pérdida. Si no ves el sitio que buscas es que no has llegado o te has pasado. Dankesen y Aufidersen. Que majo fue que nos ha llevado. 

Una vez en el sitio nos dicen que están llenos y no es posible que hubiésemos reservado en Koh Yao Beach Bungalows. La dueña nos dice que tienen otros más metidos en la montaña, no en primera línea de carretera y playa. Nos llevan y resulta estar en mitad del bosque, sin WiFi y junto al mirador de la zona más alta de la isla. Esto es de broma, pero está anocheciendo y empieza a llover, a donde podemos ir ahora? 

Es el momento que Miriam empieza a negociar y le dice que no estamos en la playa, sin internet y ni si quiera cerca de un sitio donde poder comer. Consigue bajarlo de 800B a 400B y que nos dejen una moto hasta por la mañana para poder movernos a cenar y la recepción para coger WiFi.
En este viaje se ha demostrado que Sergio tiene dotes de comunicación en idioma desconocido y Miriam una gran habilidad negociadora.
Lo cierto es que el sitio es tranquilo y está recién construido y la cama es nueva y está bien. Resulta también que es otro sitio Koh Yao Sunset View, que lo lleva el hermano de la dueña del otro. La verdad que el hombre hizo todo lo posible para ayudarnos y nos ofreció también llevarnos al puerto.

El pobre tenía el pié fatal, después de ver los últimos de Filipinas podemos decir que tiene veri veri. 
Salimos andando a cenar y encontramos una especie de feria con hinchable para niños y puestos de comida cerrando.

Paramos en uno de una señora mayor musulmana (casi todas las islas son principalmente musulmanes) comemos pinchos de pollo y sticky rice con cebolla frita y nos llevamos para el desayuno. Casi terminamos con lo que la quedaba. Así, bien cenados, regresamos para ell bungalow, parando antes a comprar un racimo de plátanos. El hombre al ver que los estábamos mirando, cogió 4 un poco más pasados pero todavía buenos y nos los regaló. 
Esta isla es de mayoría musulmana, las señoras van con un pañuelo en la cabeza. Se puede decir que los musulmanes en general, son los que mejor manejan las especias y los pinchos de pollo. 

Es un gran contraste encontrar musulmanes en islas tropicales (ya nos pasó en Indonesia) cuando estamos acostumbrados a asociarles a países del Magreb o árabes. Aquí son musulmanes pero muy abiertos. Las mujeres llevan los negocios, tratan con turistas, van en moto, igual que cualquier otra mujer del país. Ellos van vestidos como el resto de los tailandeses y no son agresivos con los occidentales. Básicamente son thai que van a la mezquita a rezar.
Al llegar al bungalow, subimos al mirador. Hay un restaurante! No sabemos si tiene clientela pero cono sitio de meditación o yoga tendría mucho éxito. Nos quedamos viendo las estrellas, las luces de las islas, la oscura selva, y finalmente cuando los ojos se hacen a la oscuridad podemos distinguir las siluetas de las islas en un océano en calma. Parece que encontramos el sitio en Tailandia.


Gastos del día: 44€

50 Desayuno

400 Taxi

240 Barco

200 Tuk tuk

170 Comida

147 Cena y comida para llevar

400 Alojamiento

14 febrero – Koh Yao Noi

Hoy es San Flechitas. Hemos dormido genial. La cama muy cómoda, silencio total, temperatura perfecta y tranquilidad de moquistera. Al final no todo era tan malo. Nos planteamos quedarnos otro día más para descansar. Por lo visto de los bungalows se debe escuchar todo al estar pegados en la carretera, aquí sólo se escuchan los grillos.
Finalmente Sergio coge la moto para buscar una farmacia y algo para desayunar. 

La impresión de la isla no había sido buena pero va mejorando por momentos. 

La farmacéutica nos trata muy bien. Además encontramos un restaurante local de los que tanto nos gusta por mezclarnos con ellos, comer lo mismo y pagar el precio justo.

Estamos sentados en una mesa alargada con más gente del pueblo. Es curioso porque hay una especie de buffet en el centro de la mesa, con verduras y huevos hervidos para añadirlas a tu plato principal.
Es hora de tratar el alojamiento de hoy con el dueño y conectarse a internet. Moto para arriba, moto para abajo es la primera vez en todo el viaje que Sergio accede a conducirla, no le gustan ni las motos ni la velocidad.

Decidimos quedarnos otra noche, ahora pagando 100B por la moto (normalmente cobran 200B)
Vamos hacia el este de la isla siguiendo la carretera, está en buen estado y hay poco tráfico. La isla tiene como 4km de ancho y 10km de largo, una carretera que circunvala, un pequeño pueblo al sur, tres o cuatro playas y el resto es selva en el interior o manglares en la costa.

Desde la carretera se va viendo la orilla del mar y se observa que no está acondicionado para bañarse, incluso en las playas, cuando baja la marea, se ven los pedruscos que hay para entrar al agua.

Hay una playa en el norte por la que se accede por un camino que se hace senda y se tarda unos 20min en moto. Esta playa es bastante virgen (aunque hay un chiringuito allí, no han tocado nada). No hay rocas, ni gente, sólo árboles que convierten esta larga playa en pequeñas calas aisladas. 

Aquí pasamos la tarde, extraordinario.
Evidentemente de tanta moto y playa, nos hemos quemado pero era muy romántico (según Sergio).

Regresamos a la feria del día anterior para comer algo y llevarnos desayuno. Esta vez llegamos más temprano y hay más puestos de comida, pero volvemos donde la señora que nos había tratado tan bien. Pedimos ensaladas y pollo rebozado y frito, todo super rico!  Y probamos la Fanta de fresa. Hoy gastamos el doble, somos fieles y buenos clientes 🙂

Es tiempo de subir al mirador para ver el atardecer. Se divisan todas las islas contiguas mientras el cielo se pone rojizo. Afortunadamente aquí arriba sopla el viento y se está de lujo. Nada de calor ni bichos. Ha sido un día completo, ya sólo queda ir al bungalow y descansar.
Es entonces cuando empieza a sonar la llamada a la oración de las mezquitas «Ala Akbar». Es una extraña sensación escucharlo mientras se observa el paisaje.

Gastos del día: 32€

100 Medicinas

40 Desayuno

120 Cargador móvil

16 Agua

30 Mango

42 Gasolina

220 Cena

80 Lavandería

500 Alojamiento y moto

15 febrero – Koh Yao Noi / Ao Nang

Dejamos la habitación y vamos a desayunar al restaurante local donde estuvimos ayer. La señora cocina muy bien el arroz con especias y pollo y tallarines fritos además del caldo de pollo. Estas señoras que regentan los negocios son muy avispadas y dan muy buen trato. Les gusta hablar con Miriam y parece recíproco. 

Hacemos un viaje con la moto hasta la recepción del otro hotel y Miriam se queda allí mientras Sergio va a buscar la otra. Cuando nos estábamos yendo, Sergio vió algo con patitas que se estaba metiendo debajo de la cama y a la vuelta para recoger la segunda mochila, le dió una patada a la mochila antes de tocarla y de las asas salió una araña con el cuerpo del tamaño del dedo gordo, le da con la toalla y cierra la puerta cuanto antes. Este bicho debe ser amigo de la escalopendra que encontramos en el baño y Miriam hechó por el desagüe con la manguera del baño la noche anterior. Otra utilidad más para grifito.
El dueño nos acercó al puerto para ir a Krabi. El trayecto es una experiencia, navengando entre islotes durante una hora. 

En Krabi el puerto está lejos, como siempre, aunque esta vez vamos a otra zona, Ao Nang por lo que hay que coger tuk tuk al centro y luego otro a Ao Nang o taxi directo. 

Toca regatear y de 800B lo bajamos a 400B.

El taxi está totalmente tuneado con estilo deportivo, todo negro mate, y tiene la licencia en el parabrisas. 

Una vez en Ao Nang, nos alojamos en Payang Bungalows que está a 5-10min en tuk tuk de la playa y zona turística, así que agradecemos el encanto u tranquilidad y los viajes gratuitos en tuk tuk para bajar a la playa.

El dueño nos espera en la puerta. La recepción al aire libre aunque protegidas, con varias mesas para comer y una senda hacia los bungalows. Hay mucha vegetación y es muy tranquilo. El dueño nos da información sobre la zona, de modo que dejamos las mochilas y nos llevan a alquilar una moto. En estos sitios sin moto estás un poco vendido. Aunque no hay mucho tráfico, las distancias son muy grandes para ir en bici y no hay ningún tipo de transporte público (para que?! Ellos sólo van en moto para todo!)
Vamos a la playa Klong Muang que está como a 15km. Es bastante larga y no hay mucha gente aunque también son los 5:00pm. El paisaje es bonito pero no se puede esperar playas paradisíacas y vírgenes sin gente. Esto está repleto en todas partes. El agua está limpia y templada.

Regresamos al bungalow y nos disponemos a salir a cenar en tuk tuk gratis. Lo compartimos con una pareja suiza, Sebastian y Mandy, y vienen de estar viajando por Australia dos meses. Ellos, igual que nosotros, dejaron de trabajar para viajar y estarán varios meses por Asia. Cenamos juntos en los puestos callejeros cerca de la playa. 

Regresamos y nos dormimos en la tranquilidad de este sitio a veces interrumpida por una amiga que anda por el techo.

Gastos del día: 44€

130 Desayuno y comida

300 Barco

400 Taxi

200 Moto

100 Cena

70 Desayuno día siguiente

500 Alojamiento
16 febrero – Ao Nang

En este sitio se está genial, silencio hasta que empiezan a cantar los gallos a las 6:30am. 
Salimos temprano con la moto en dirección al parque natural Hang Nak, donde se puede caminar por la selva junto al mar y la ruta está marcada por lo que no se necesita guía ni tampoco pagar entrada.

Llegamos sobre las 8:30am, no nos has costado más de 20min llegar y eso que no pasamos de 40km/h.
A la entrada están los guardas registrando la entrada al parque, nombre y hora. Empieza un camino que acaba siendo senda entre los árboles, lianas y todo lo que hay en una selva. Que ruidosa es! Al principio pensamos que había un pitido electrónico pero debe ser un animal. Los ruidos no se reconocen individualmente son un conjunto y bastante curiosos.

En dos horas llegamos a lo alto de la montaña desde donde tenemos unas vistas espectaculares de toda la isla. Es todo vegetación y montículos rocosos hasta llegar al agua azul turquesa. 

Hacemos el recorrido en 3h y 30min (nos habían indicado 4h en la entrada) y volvemos a devolver la moto. 
Bajamos al puerto para cruzar a la playa de Rialay donde sólo se puede acceder por barco pero empieza a llover y decidimos quedarnos en la playa de Ao Nang. Como playa está bien pero está junto al paseo de hoteles y chiringuitos.

Nos damos un baño y sobre las 18:00 volvemos a ducharnos y ayudar a los suizos con su ruta.
Hoy vamos a cenar solos a los mismos puestos. En esta zona la comida es la misma pero la preparan delante de ti y a un precio más asequible que los restaurantes. El paseo está repleto de sitios que podrían estar aquí como en Benidorm, sólo para extranjeros que buscan un cambio de escenario.

En general este sitio está bien pero se ha disfrutado más la isla Koh Yao Noi aunque ha merecido la pena venir aquí para subir al parque natural. 

La zona está sobrexplotada. Los touroperadores traen gente vendiendo paraíso pero actualmente es sólo una zona turística de playa más. El encanto es la naturaleza que llega hasta la playa pero las playas en si no son grandes ni están limpias. 
Cuando nos íbamos a acostar al pasar por la recepción, conocemos a una pareja argentina, que también dejaron sus trabajos para viajar. Son muy simpáticos y nos cuentan como se defienden sin hablar inglés y en esta ocasión son ellos los que nos aconsejan para los días venideros en Camboya de donde acaban de llegar. 

Su plan es conseguir la residencia en Italia para trabajar y viajar por Europa. Ya lo hicieron en Sudamérica, por Ecuador, Perú, Chile y Bolivia. Esta pareja son muy afines a nuestra manera de ver las cosas,  viajar y vivir. Les añadimos a nuestros contactos, son gente que aporta y son la segunda pareja de argentinos.
Por último conseguimos contactar con el hotel de Phuket y bajar el precio para quedarnos la última noche en Tailandia ya que tenemos un vuelo a las 6:20am al día siguiente.

Gastos del día: 32€

500 Alojamiento

138 Crema y pasta

143 Comida

60 Merienda

245 Cena y desayuno

17 febrero – Ao Nang / Rialay Beach / Phuket

El dueño nos acerca al puerto y de allí cogemos el primer barco que se llena con 10 personas (no salen hasta entonces)

Lo cierto es que es muy bonito pero está masificado. Llegamos a las 9:30 pero el primer bote de regreso sale a las 13:00 por lo que vemos las tres zonas, Este, Cueva y Oeste y nos sentamos en la playa a esperar después de darnos un baño. 

El agua y la playa está limpia (zona oeste, en el este sólo escalan las paredes laterales y embarcan barcos y botes)
Regresamos al hotel después de ir a buscar algo de comida y nos recoge una furgoneta en el hotel. Lo contratamos a través del dueño ya que nos lleva de puerta a puerta y no tenemos que preocuparnos en cómo llegar. De haberlo hecho sólos, hubiese sido mucho más tiempo, costoso y sobre todo agotador.

El barco es de dos plantas y va lleno de turistas. La furgoneta que nos recoge, hace ruta por distintos hoteles de la zona y tarda casi 2h para cruzar 30km hasta el aeropuerto.
Hoy dormimos de nuevo en Nai Yang Place donde reservamos por teléfono con el dueño directamente.
Mañana nos tenemos que levantar a las 4:00 por lo que salimos a cenar, coger algo de comida para el día siguiente y volver para dormir algunas horas. Buenas noches.

Gastos del día: 79€

400 Barco a Rialay

1200 Barco Phuket

250 Comida

850 Alojamiento

230 Cena y comida para llevar

Tailandia


4 febrero – Houay Xai / Chiang Rai

Afortunadamente en el lado de Tailandia no hay que pagar, ni oficial ni extraoficialmente. 

Vemos que tenemos visado hasta el 5 de marzo, o sea 1 mes, y nos comentan que desde el 1 de enero ha cambiado y puedes entrar por tierra dos veces al año en el país y tener visado para 1 mes cada vez. Es frustrante.
Tailandia está mucho más desarrollado que los países vecinos. Se nota nada más cruzar la frontera. Están en siglos diferentes. Salvo algunos aspectos culturales, Tailandia no está muy lejos de España en los 80-90. En este país hay código de circulación, siguen las normas de tráfico y lo mejor es que no pitan!
Encontramos una Guesthouse, Tourist Inn, por 300Baht la noche (1€ = 37B). La ducha es buenísima! Presión y super caliente.
Salimos a comer y buscamos cómo ir al Templo Blanco. Desde la estación de buses hay un bus local que te deja en frente y cuesta 20B (los tuk tuk nos ofrecían llevarnos por 200B) 

Es super bonito, todo blanco decorado con plateado y lleno de motivos tradicionales (hay un montón de esqueletos justo delante y una especie de dos guardianes a la entrada). Está sin terminar y no aparece en la guía, tenemos que buscar de que año es.

Por lo visto antes la entrada era gratuita pero este año han empezado a cobrar 50B.

Hay docenas de tiendas alrededor super turístico que no aporta nada al conjunto. No entramos, desde fuera se ve perfectamente ya que el seto es muy bajito y creemos que dentro no tiene nada especial, es bonito verlo en su conjunto desde fuera.

Por la tarde vamos al mercado nocturno Night Baazar, que tiene música en directo y muchos puestos de ropa, telas, etc en el que normalmente comprarías si viajas 15 días. Ojo, hay dos zonas de locales de comida contiguos, el local y el de turistas. Este último más bonito pero más caro también.
También coincide que el sábado cortan una calle al tráfico y montan un mercadillo local con todo tipo de productos, comida, músicos, es muy chulo. 

*Lotería

De vuelta vemos la torre del reloj, que marca en centro de la ciudad. Está iluminado y cambia de color. Es muy bonito porque contrasta mucho el estilo y lo que menos miras es la hora.

(Los domingos también hay mercadillo pero en otra calle).
No hemos visto la casa negra pero preferimos irnos a Chiang Mai, creemos que es suficiente con un día (si llevas alojamiento reservado o vas descansado, puedes acercarte al templo blanco y la casa negra en la misma tarde).
Lo más especial que hemos visto en esta ciudad es una cafetería en el que tras pedir tu bebida y quitarte los zapatos y lavarte las manos, hay una sala con asientos bajos o en el suelo y un montón de gatos super bonitos. Algunos están a sus anchas, otros en alguna estantería durmiendo, otros paseando entre las mesas y otros jugueteando o pidiendo cariños. Es muy chulo. Se llama ‘A cup n a cat’ 

Gastos del día: 46€

15K Desayuno

20K Mercado

114K Bus

40K Tuk tuk

20K Service charge border

30B Comida

40 Tuk tuk

80 Tuk tuk templo

110 Cena

200 Camisa Sergio

300 Alojamiento

60 Jabón

5 febrero – Chiang Rai / Chiang Mai

Hemos dormido muy bien, buena cama, almohadas y silencio. El chico de la recepción se desvive por atenderte y entenderte. Desayunamos donde comimos ayer . Le pedimos algo poco picante y ponen arroz con tofu y setas, está muy rico. Es la primera vez que Sergio le encuentra sabor al tofu. 

El bus han sido 4h y acabas machacado.

El paisaje ha cambiado, en Laos era todo selva excepto la carretera pero ahora se ve la mano del hombre. Hay habilitadas muchas tierras de cultivo, carreteras, polígonos industriales y los pueblos son más extensos. Suponemos que a costa de la selva. Por lo visto, en los últimos 50 años, la selva ha pasado del 78% al 28% de la superficie del país. El progreso ha costado un 1% de selva al año.

Al llegar a Chiang Mai, hemos encontrado todos los alojamientos del centro a precio razonable, llenos, por lo que salimos un poco del centro y paramos en un hotel que parece limpio y no muy lejos del centro, aunque mañana cambiaremos. 
Esta ciudad tiene unos 170.000 habitantes y es la más importante del norte. Está en una explanada justo antes de las montañas. Como en otras ciudades, el tráfico es incesante. Como no hay transporte público hay miles de motos y coches. Es demasiado.
Inmediatamente salimos a ver la ciudad, estamos cansados y necesitamos pasear. Vamos al Sunday Walking Street que es un mercadillo infinito y muy turístico. Lo orientan mucho a los extranjeros y no nos convence. Aunque allí nos comemos los mejores noodles Soi Ew. 

En esta ciudad lo místico y comercial se entremezcla. Se ven muchos templos con sus monjes rezando dentro, e incluso se puede entrar con ellos, pero los puestos llegan hasta las escaleras de entrada al templo. Nos parece invasivo.

Los monjes, reconocibles por sus túnicas naranjas, también se entremezclan con los turistas.

Hay docenas de templos pero el tráfico, las tiendas, la cantidad de gente, le quitan el encanto.
Continuamos hasta una de las calles perimetrales, Banbruang Buri Rd, llena de puestos de comida donde tomamos Pad Thai.

Gastos del día: 21€

30 Desayuno 

20 Café

15 Toilet

258 Bus

100 Tuk tuk

115 Cena 

220 Alojamiento

6 febrero – Chiang Mai

El hotel es una jaula de grillos, primero no funciona el WiFi por lo que Miriam discute con el dueño hasta que le da otra contraseña. No podíamos buscar nada para el día siguiente. Luego a media noche oímos a unos soldados  golpear en otra puerta y se sientan en el pasillo a hablar. A las 6:00 escuchamos a una loca desquiciada gritando por los pasillos (parece algo sentimental) Vamos, lo peor de sitio. Conseguimos reservar otro sitio y nos vamos nada más recoger. 
Dejamos las mochilas en el Chiangmai Inn donde nos quedaremos esta noche y nos vamos a alquilar unas bicis.

Es sorprendente como la naturaleza en todo su esplendor está a tan sólo 5km del pueblo. 

Desayunamos en un mercado y nos vamos al parque natural, que empieza a los pies de la montaña. Aunque hay una carretera que atravisa el parque en todo momento, hemos preferido dejar las bicis en la entrada a una cascada y andar por las sendas. 

Hay también un templo donde la figura del Buda parece real y hemos tenido que acercarnos para comprobarlo! Da un poco de grima.
Hemos encontrado la cascada, no con mucha agua, y después hemos ido entre caminos hasta llegar a un tramo de la carretera. Al otro lado sigue el camino, pero se estrecha mucho y decidimos no seguir. 

Sergio se ha puesto a hacer autostop y los 10 primeros coches no han parado pero una pick up naranja, con un escudo en el lateral, hace intención y Sergio se acerca corriendo para indicarle y nos dice que nos montemos en la parte de atrás. Así que allá vamos. 

Hay varios puntos que ver más arriba y como vemos que bajan tuk tuk taxi, no nos preocupa.

Pasamos por los dos miradores que aparecen en el mapa y nos deja en frente de un templo. Estábamos un poco expectantes porque no sabíamos donde acababa la carretera ni donde iban ellos.

Sergio les da las gracias muy educadamente y el hombre le saluda. Uno iba de traje y otro uniformado con galones en los hombros (Sergio cree que eran personal del parque).

Hay mucha gente, lo que intentábamos evitar, pero ha molado subir así!
Damos una vuelta y visitamos el templo. 

También probamos el Red Thai Tea, te rojo Tai helado y Sergio aprende a hacer sonar el cuenco.

A la bajada hemos compartido un tuk tuk donde conocimos a dos chicas españolas, una que vive en Londres y la otra en Chile.
De vuelta a la ciudad, comemos en la zona de China Town (de hecho dejamos las bicis atadas al poste de las cámaras de vigilancia del arco de entrada 🙂 Vamos a ver el Warorot Market,aunque tampoco tiene nada especial.
Nos retiramos a descansar un poco y contactamos con un hombre del pueblo de Sergio, Jesús Alberto, que está montando tiendas de Zara aquí, en Taioandia, pero no coincidimos ya que nos vamos al día siguiente. Quien diría, dos de Gurrea de Gállego en Chiang Mai. 
Salimos a cenar cerca del hotel y probamos la sopa Tom Yum Kum, verduras y un buenísimo Pad Thai!

Sopa Tom Yum Kum

Esta ciudad ya está vista, no da para mucho más, está muy explotada para el turismo. Elefantes, trekking, tribus, kayak… Lo mismo en todas partes. 

Gastos del día: 26€

250 Alojamiento

60 Tuk Tuk hotel

75 Desayuno

80 Tuk tuk bajada parque

30 Té

30 Batido mango

102 Comida

100 Bicis

175 Cena

85 Agua, aseo y toallitas

7 febrero – Chiang Mai / Sukhothai

Buen sueño pero todavía estamos muy al norte. Nos acostamos con buena temperatura pero por la mañana hacia fresquillo en la habitación. No tener mantas ni cristales en las ventanas (eran como unas venecianas de las que hay en las cocinas) ha sido un problemilla. 

Salimos al mercado de en frente del hotel a comprar algo de desayuno y comida para las 6h de bus que tenemos ppt delante (todavía se estila el mercado tradicional y están por todas partes). 

*Chiang Mai

Vemos que aquí en Tailandia están los mejores plátanos y compramos un racimo de unos 15 por 60 céntimos. Además son comunes las barbacoas en los puestos de la calle. Tienen muslos de pollo recubiertos de una salsa que están buenísimos. Cogemos de todo un poco y arroz, claro!
A la estación vamos en tuk tuk a 50b por persona (lo mismo que a la ida) aunque hay que regatear porque algunos conductores te quieren cobrar más. 

*WiFi gratis en el tuk tuk!

*Asientos ‘Sólo monjes’

Se llena el bus y Miriam deja que un hombre mayor que iba a ir sentado en el suelo, se ponga a su lado (nos pusimos separados porque el aire acondicionado no se puede regular). Iba vestido de blanco, pulcro, con gafas y lleva un portátil. Empezamos a hablar en inglés con él y resulta que es un doctor en meditación y enseña a los monjes, una eminencia. Nos enseña fotos de muchos monjes con él en sus clases y actos. Nos ha invitado a dormir a su casa si queremos, pero consideremos que es mejor ir donde tenemos reservado. Dice que nos enseña a meditar! Vaya planazo! La gente paga packs de retiros espirituales y nosotros hemos encontrado al maestro que nos invita a su casa. 

Menos mal que no aceptamos, se baja 60km antes de la ciudad de Sukhothai, en un pequeño pueblo. Que narices hacemos nosotros en ese pueblo.
El hotel está justo en frente de la estación. La ciudad nueva es un nucleo urbano y luego corre a lo largo de la carretera que va a la ciudad vieja o histórica, durante 14 km. Es importante saber que allí solo hay ruinas, hay un mercado y lo demás es para turistas por lo que es mejor quedarse en la parte nueva para poder acceder a la estación de buses sin problema. 

Ruegang Sri Si Ri Guesthouse, un sitio con estándares, limpio, amplio, mosquiteras, con tendedor y todo. El personal es muy amable también así que nos quedaremos dos noches para descansar.
Nos hemos sentado a pensar en lo que vamos a hacer los próximos días y que hacer en Bangkok. Con muchas ideas en la cabeza, salimos a cenar por Sukhothai. Lo cierto es que es un pueblo grande y está todo muy tranquilo. Andamos buscando el ‘night market’ pero no lo encontramos y nos quedamos por la calle principal. 
Aquí en Tailandia, los sabores son más intensos. Todo sigue siendo picante. Los puestos callejeros tienen más variedad de comida aunque todo sea en base al arroz. Lo más difícil de encontrar son verduras aunque también puedes encontrarlas estilo ‘stir fried’ en wok con salsa de ostras, aunqie echamos de menos esos platos de hojas verdes que nos ponían en Laos junto con las sopas.

Hay una diferencia significativa entre las sopas de aquí y países anteriores, aquí tienen poco caldo y más carne de pollo o cerdo o ternera en trocitos, mientras que en las otras tenían más caldo y la carne la veíamos de pasada.
Se nota que estamos más al sur, en la habitación no hay sábanas, sólo una mantita polar ‘de sofá’ y estamos en camiseta y pantalón corto.
Gastos del día: 28€

120 Comida

60 Desayuno

390 Bus

135 Cena

250 Alojamiento

Laos III


2 febrero – Houay Xai

Hoy desayuno en la cama.

-Media de jamón con tomate! – Pide Sergio

-Un zumo de naranja – Pide Miriam

Nos lo tomamos todo en la cama mientras….mientras nada, arroz con azúcar de un tupper donde llevamos recursos en caso de necesidad. 

Salimos y tomamos sopa de fideos en el mismo sitio local, ya nos conocen. Tampoco es que el pelo blanco sea desapercibido.

Hemos querido alquilar unas bicis pero ha sido imposible, estaban para el arrastre y no tenían ni bomba para hinchar las ruedas, por lo que nos vamos a dar un paseo.

Una vez llegamos al mercado local, nos disponemos a buscar lo que nos apetezca. Hay como cuatro bloques de tiendas, carne fresca, pescado vivo, verduras y restaurantes. Hemos comprado fruta y snacks. También probamos una especie de flan de arroz con salsa agridulce que no estaba bueno la verdad, y para no aburrirnos, nos sigue un perro todo el camino (no es que no nos gusten los perros pero son tan pulgosos que no es nada agradable!)

Descubrimos los mejores snacks de Laos, una especie de patatas fritas de nabo o similar, no sabemos muy bien y tortitas de arroz frito. Hay más blancas y más oscuras y creemos que estas últimas tienen que llevar azúcar porque están mucho mejor.

Respecto a las frutas, las manzanas, mangos verdes y amarillos y dragon fruit están muy buenos. Las mandarinas y naranjas no están buenas y la guava es insípida.

Hoy hace un sol de justicia, andaremos entre los 30-35℃. 
La comida la hacemos en el mismo sitio que el desayuno. La chica sabe que nos gusta la lechuga y nos pone un montón junto con las sopas. 

La mayoría de la gente viene de Tailandia y tiende a ir a restaurantes en vez de a sitios locales. Creemos que al venir de Vietnam donde hay tanto puesto callejero, estamos más acostumbrados. 
Por la tarde toca relajarnos y vamos a ‘Laos Red Cross Herbal Sauna’ donde dan masajes y hay sauna a partir de las 16:00. No son mixtas así que para estar una hora ahí separados, no entramos, pero si nos damos un masaje de pies. 

Después subimos al templo para escribir un rato y ver el atardecer, un atardecer a recordar. 

Encontramos unos bancos de madera con vistas al Mekong y Tailandia justo delante de la escuela que hay en el templo. Es un sitio muy místico. Además no hay mucha gente. Los monjes y novicios viven allí. Sólo hay 4 monjes y más de 60 novicios. Se dedican a estudiar el Budismo. Mientras estamos redactando estas líneas, se acercó un novicio envuelto en su túnica granate a hablar con nosotros. Nos cuenta, con su pobre inglés, que tiene 16 años y lleva 4 meses allí. Nos ha preguntado sobre nuestra religión y ha explicado los pilares básicos del Budismo – si haces cosas buenas, eres feliz y así puedes hacer feliz a los demás. 

Lo mismo pasaba con la pareja de alemanes del otro banco. Otro chico con un inglés más fluido, se ha acercado a hablar un buen rato con ellos. De alguna forma inculcan sus valores a los demás y practican su inglés.
El ocaso es muy bonito, escuchando los mantras de los novicios de fondo, el sonar de las campanas y todos los animales auyando a coro mientras salen distintos rojos del cielo y el agua va oscureciendo.
La cena no ha tenido mucho misterio, unos rollitos frescos, verduras y pollo. Le echan alguna salsa a la carne antes de asarla que le da un toque buenísimo.

Gastos del día: 39€

10K Desayuno

40K Mercado 

10K Comida

10K Cucharillas

5K Café

120K Masaje

55K Cena 

80K Alojamiento



3 febrero – Houay Xai

Pensábamos que esta ciudad ya no daba para más pero es nuestro tercer día aquí (en realidad tenemos que esperar a cruzar a Tailandia porque solo tenemos 15 días al entrar por tierra en el país y tenemos el vuelo de salida comprado ya)

Tras nuestro tradicional desayuno de sopa en el bar de confianza, nos dirigimos a alquilar unas bicis en una tienda de repuestos en la parece que son sus viejas bicis desde que van en moto. Son un poco trasto y tipo ‘Verano azul’ pero nos sirven. 

Vamos de camino a la piscina de un hotel a las afueras del pueblo, ya casi en el puente de paso a Tailandia. Cuando llegamos, vemos que es una piscina local bastante nueva pero que está vacía (también hay que considerar que aquí en ahora mismo invierno). Nos cobran unos 2,5€ por persona para entrar. En 3h no aparece nadie por allí y nosotros nos damos un baño. Se está fenomenal y además hace mucho sol. Nos damos cuenta que este año hemos esquivado el invierno. Este lugar no aparece en la guía, nos lo dijeron en el hostel de la ciudad y no le dan publicidad por ello que no hay nadie.

Es la hora de comer y vamos a buscar un sitio. Paramos en un puesto al lado de la carretera que regenta una señora mayor. Le pedimos una sopa por gestos pero pone dos. No merece la pena el esfuerzo así que nos comemos una cada uno. Un mogollón de comida. Nos acompañan las gallinas y un hombre que se da una vuelta en la bici de Sergio (para Sergio es un trasto pero para él parece que es estupenda) y nos pregunta de donde somos diciendo nombres de ciudades hasta que le entendemos.

De vuelta paramos por el mercado. Siempre apetece comprar fruta y ver los precios. 

Por último nos acercamos al Fort Carnot, antigua posición francesa que marcaba la frontera con el Reino de Siam (Tailandia) que ahora está en ruinas.

Cuando estábamos averiguando como entrar, aparece un chico militar y Sergio entra detrás de él a través de la valla rota. Sergio se pone a hacer fotos e investigar y él sale con algo en las manos, parecen hongos que ha cogido de los árboles, no sabemos para qué.
En este pueblo no hemos hecho nada de lo que aparece en la guía (el masaje aparecía en Wikitravel)

Aquí hablan de cruceros por el Mekong y Gibbon Experience (negocio de un francés que hay construido casas en los árboles a los que accedes a través de tirolinas, cuesta 100$ por persona y día y son mínimo 2 días).

Decidimos que era algo muy comercial y muy caro para la pobreza del país. Además que no nos gusta meternos en macro-grupos de extranjeros. La experiencia en Sa pa, Vietnam fue super auténtica y una cuarta parte del precio.
Lo que recomendamos por nuestra parte es pasear en bici por los mercados y alrededores y parar siempre en los sitios locales, es la única manera de conocer, entender y disfrutar el país.
El día ha dado para mucho, volvemos al hotel y salimos a cenar.

Gastos del día: 34€

25K Desayuno

20K Bicis

38K Piscina

30K Comida

40K Mercado

55K Cena

80K Alojamiento

4 febrero – Houay Xai / Chiang Rai (Tailandia)

Hoy cruzamos a Tailandia. Vamos temprano a la estación. Hay que coger tuk tuk. 

Después de comprar el billete, que a veces pierdes a paciencia, desayunamos en los puestos de la estación y Miriam se acerca al mercado local que está al lado para llevar algo de comida en el bus.

Nos sentamos con un chico finlandés que está tomando un café y así, haciendo tiempo, nos cuenta sobre su país: mili de reemplazo, sauna finlandesa y lo poco que ven el sol durante el invierno.
El bus es normal! No se cae a pedazos. Debe ser que como cruza la frontera, quiere dar buena impresión 😉 o quizá que no están autorizados a pasar sin cumplir unos mínimos.

Pasamos el control de la aduana de Laos, donde hay que pagar 1$ los fines de semana, o a partir de las 16:00. La cosa es que acabamos de cambiar los poquitos kip que nos quedaban y ahora no tenemos para pagar! El hombre americano que viaja en el mismo bus, nos deja unos cuantos y también le damos bat (Tai) 

Laos II

​28 enero – Luang Prabang / Oudomxay

No nos hemos levantado a ver la ofrenda a los monjes. Era a las 5:30 y no teníamos fuerzas, así que nos quedamos en la cama hasta las 7:00. 

Hemos visto fotos y la verdad, después de ver los templos o ‘wat’ y a los monjes haciendo su vida cotidiana, no nos llama mucho la atención (también que evitamos hacer lo que hacen todos por que sí).

Hemos tenido que ir a buscar unos calzoncillos que no estaban en la ropa de la lavandería. Que casualidad que eran Calvin Klein, iguales a los del chico del hotel. 
El dueño del hotel nos ayuda a coger un tuk tuk para ir a la estación norte. Sin mucho problema, compramos los billetes de bus local para ir a Oudonxay o Muang Xai, es lo mismo pero tiene dos nombres.

Decidimos coger el local en vez de la minivan que te ofrecen las agencias. Esta última es más cara y se va como sardinas en lata. Los asientos son pequeños y no te puedes mover. Siempre lo venden como que tarda menos en llegar a destino por las paradas, pero hay que saber por muy pronto que llegues a este minivan, hasta que no está completo, no sale de la estación. Puede llevar más tiempo que el bus local que suele salir a la hora.
Los buses locales están mejor que en Vietnam. El hueco entre asientos es pequeño (adaptado a ellos) pero siempre te puedes levantar al pasillo y estirar las piernas. No hay nada de medidas de seguridad.

Los equipajes están seguros en el maletero o en el techo, solamente tienes que llevar contigo lo que necesites para el viaje. Recomendamos bus local. Han sido 5h de disfrutar de la vista por la ventanilla. Es como un documental viendo la selva, poblados de madera y bambú.

Aquí es donde se ve la naturaleza ty la verdadera pobreza del país. A parte de esta carretera que va a China (muy probablemente el Gobierno Chino la haya pagado para la importación de madera y el turismo) no hay más infrastructura en horas, ni escuelas ni hospitales, hasta llegar a Oudomxay.

Se ha visto que aquí la gente del medio rural, la mayoría, es super pobre; me recuerda a los niños afganos de Qala I Now, en vez de arena, desierto y chozas de barro, aquí hay árboles, selva y chozas de madera.

Cuando llegamos a la estación, resulta que es la sur y estamos a 6km del centro y de la norte para coger otro bus y seguir a Luang Namtha. 

Cogemos un tuk tuk que nos lleva al centro. 

Ya en la estación norte, preguntamos el horario del día siguiente hasta que vemos que sale a las 8:00 de la mañana, y nos vamos a buscar alojamiento.

Ayer mismo decidimos no seguir la ruta habitual hacia Vientiane e ir al Parque Natural de Nam Ha al norte del país, y pasar 3 días haciendo cosas por ahí y después cruzar la frontera con Tailandia a través de Huay Xai.

Oudomxay es una mezcla de Laos y China. Se nota en la gente y los edificios (hasta en los farolillos), aunque no tiene nada, es un pueblo de paso.

Nos alojamos en un hotel a 100m de la estación y parece de chinos. Es el más barato hasta ahora (7€) y se nota. A habitación es muy amplia pero no muy bien cuidada ni acondicionada pero para esta noche sólo necesitamos cama cerca de la estación. Es la primera vez que ponemos la red mosquitera para dormir.

 

Salimos a cenar por las cercanías y nos encontramos con unas escaleras infinitas que suben a un templo (eso dice en el letrero) Subimos y nos encontramos con un santuario budista en una montaña muy por encima de la ciudad. Desde allí se divisa el valle y la ciudad. Hay una estatua de un Buda gigante que parece dominarlo todo, incluso las montañas del fondo, y te hace sentir pequeño.

Nos fuimos del bullicio de Luang Prabang y nos encontramos en un templo más bonito e inspirador, parece que hemos acertado.
También vemos una replica de la torre Eiffel en la parte norte de la ciudad y nos sorprende por la similitud, aunque está pintada a franjas rojas y blancas.
Cenamos en un restaurante local. El sitio aunque estaba lleno (de chinos), pero no fue la mejor elección (Mrs Harya Restaurant).

De vuelta al hotel que mañana tenemos 4h de bus y aquí no hay más que ver.

Gastos del día: 42€

5K Desayuno

15K Agua coco

25K Comida

30K Tuk tuk

120K Bus

2K Chicles

40K Tuk tuk

60K Cena

60K Alojamiento

29 enero – Luang Namtha

Nos hemos levantado antes de las 7:00 para dejar la habitación e ir a coger el bus.

El alojamiento ha sido malillo aunque no tenía insectos, estaba vieja.

Hoy es el Año Nuevo Chino por ello ayer noche hubo celebración (tracas y fuegos artificiales) por parte de los ciudadanos de cultura china de esta ciudad, además de muchos turistas del país vecino que están de vacaciones.

Sin problema encontramos nuestro bus. Este parece más cochambroso. Como tenemos tiempo, aprovechamos a desayunar en los puestos de la estación ina sopa y un café (en todas hay puestos para comprar comida o sentarte y son bastante caseros, de hecho las familias viven en la parte posterior del puesto). 

El café que sirven es tan bueno que compramos medio kilo a la dueña. Fue un poco difícil conseguirlo porque no le quedaba más pero era tan suave que no sabía a café y merecía la pena el esfuerzo.

En el bus son todos de Laos menos tres franceses y una mujer de Suiza. Todos pasan los 60.

Vamos tan llenos que tenemos la fila del pasillo llena de taburetes. Así unas cuatro horas en las que sólo paramos una vez a estirar las piernas. 

Las vistas por el camino son asombrosas, todo es selva. De vez en cuando atravesamos poblados de chozas de madera. Hay mucha pobreza pero tienen moto y móvil (mejores que los nuestros)

Mucha de esta gente no va a la escuela y por supuesto nada de médicos. Hay varios carteles del proyecto de desarrollo de UN World Food Programme, USAID, UNICEF, China,.. pero parece más muestras de solidaridad por parte de los gobiernos que algo efectivo que solucione problemas. No es que haya pobres, es que esto es la definición de pobreza.

Al llegar a la estación, resulta que estamos a 11km del pueblo (esto es lo común, poner la estación a varios km y suponemos que es para dar trabajo a los tuk tuk porque no tiene sentido)

Nos toca entonces negociar que nos lleven con la mujer suiza por menos de 20K por persona. Se une una chica local y lo conseguimos por 15K.

Preguntamos en la primera guesthouse que vimos y nos pareció que estaba bien de precio y calidad así que nos quedamos.

Es grande, limpio, 70K por noche (algo más de 7.5€ aunque tienen habitaciones más grandes o deluxe por más).

 Se llama Thoulasith Guesthouse. Recomendable 100%. Dan servicio de lavandería (muy bien por cierto) y por la noche apagan las luces de los pasillos y el dueño revisa que haya silencio a partir de las 22:00.

*Consejo M
Está visto que si lo miras por internet, sale más caro porque ponen el precio más alto y además la comisión de Booking. En la mayoría de los casos, si vas directamente al sitio, los precios son los reales y además puedes ver la habitación.

El mismo caso respecto a los vuelos de conexión, recomendamos no comprarlos con antelación ya que el precio no llega a dispararse e incluso a veces baja y tienes así más flexibilidad.
Para comer, damos una vuelta y nos decidimos por seguir la guía y vamos al Minority Restaurant. Está justo al lado y además en la misma terraza hay una agencia local para reservar excursiones a la selva.

La comida buena excepto la ensalada de papaya que no nos convence (nada que ver con las espectativas tipo Tai). Nos acompaña la mujer suiza (61 años) quien nos cuenta que lleva 6 meses de ruta por Indochina ya que está visitando a su padre que vive en Tailandia. Como no puede estar más de dos meses seguidos en el país por el visado, viaja por los países vecinos y vuelve a solicitarlo.
Necesitamos estirar y luego dar un paseo por el pueblo. Aunque parezca mentira se distingue a los chinos porque son más salvajes, los hooligan asiáticos. Hay supermercados que son cadenas chinas en expansión, pero todavía la gente de Laos es muy tradicional y van al mercado local.

Las casas son de ladrillo, hay mucho alojamiento turístico y agencias de viajes, el motor económico de la zona.

El gobierno tiene presencia aquí y al ser capital de provincia, tiene edificios de gobernación y delegaciones del ministerio. Son los edificios más grandes de la ciudad, algunos de hasta cuatro o cinco plantas, con jardines y una gran valla perimetral. Están totalmente fuera de lugar comparado con el tamaño de la ciudad. No creemos que la ciudad tenga más de 3000 personas, y la provincia como mucho tres veces más. 

Ahora toca hacer un poco de deporte para despejarnos y salimos a correr por el pueblo que está medio a oscuras. Siempre hay sitio para una sesión de crossfit. No hacemos burpees no vaya a ser que estando cuerpo a tierra, nos salga algún bicho y nos coma!

Después de la ducha vamos al mercado nocturno en el que gente del pueblo monta puestos de comida local. La comida está muy bien y tradicional. Cenamos wok de verduras y un pato asado, super rico!
Este pueblo tiene duende y hemos decidido pasar un par de días y recorrer los alrededores en bici. 
Gastos del día: 37€

15K Café molido

5K Café

15K Sopa

80K Bus

30K Tuk tuk

5K Buns

50K Comida

10K Rotuladores

40K Cena

70K Alojamiento

30 enero – Luang Namtha

Nos levantamos y tomamos el Malarone en ayunas. Sergio durmió no muy bien y la pastilla le sentó mal y se puso a vomitar. Un buen desayuno con arroz, calma cualquier estómago. Miriam probó el ‘porridge’ local, no muy recomendable

Una vez que nos encontramos bien, alquilamos bicis y nos dirigimos hacia una casacada. Tenemos un mapa que compramos en el restaurante Minority donde desayunamos.

Hoy tocan bicis de montaña porque nos vamos a meter por caminos. La primera parada es en un puesto en el cruce dirección a la casacada (un desayuno de arroz no es suficiente para Sergio). La señora prepara sopas como en todos pero es un encanto y está super bueno, además de cobrarnos el precio real. 

Seguimos camino a la cascada y pasamos por varios pueblos de diferentes etnias. Aquí protegen mucho las tradiciones de cada etnia y su identidad cultural. 

*Reflexión S: Eso que en Europa crea conflicto con los nacionalismos, aquí se ve claramente que no ayuda a mejorar el bienestar. Es una estupidez porque son ignorantes y muy pobres. Si no cambian sus costumbres (madres jóvenes, sin educación, etc), no mejorarán.
Vemos a señoras haciendo papel de bambú junto al río. Trituran el bambú, lo mezclan con agua, suelta así su jugo, se cuela y el líquido blanquecino que resulta de ello, se extiende sobre una tela tipo geotextil y lo ponen a secar al sol. Es un papel fino pero resistente, tipo invitaciones de boda.

Cuando le preguntamos el precio de un pliego, extiende los dedos de las manos como un abanico y se agacha y las acerca a los pies. Madre, hasta que entendimos, gracias a un señor que escribió ’20’ en suelo de arena, que la señora sumaba todos sus dedos (unos 2.5€ – un poco caro para no darle gran uso)

Con las dos mujeres había dos niños jugando con un bote de aceite de coche que habían transformado en un todo terreno que llenaban y vaciaban de tierra y agua, era muy chulo y gratificante ver que la imaginación es lo que cuenta.
Hasta la casacada hay un camino de tierra y piedras que acaba con nuestra paciencia y huesos de nuestro trasero también.

Al llegar a ‘la entrada’ nos quieren cobrar 10K para pasar pero parecía que no había mucha agua bajando y decidimos no subir. Además que en 4 años se había cuadriplicado, sigiendo la guía como referencia, el precio de entrada.

Regresamos a la carretera principal del pueblo para cambiar la bici de Sergio porque era muy pequeña. Aprovechamos para comer en el mercado del pueblo. Una vez más, una sopa de fideos de arroz. Nos encantan, son ligeras y sabrosas y las mesas siempre tienen platos llenos de verde. Compramos también manzanas y plátanos.

*Reflexión: Hay una cosa que no entendemos de los comercios aquí, ya que todos venden lo mismo y los vendedores simplemente esperando a que te acerques a ellos. Mismo sitio, mismo producto, mismo precio, mismo interés, etc dónde está la competencia?
Por la tarde decidimos dar una vuelta más larga a lo largo de los antiguos campos de extracción de caucho. Permanecen aún las cortezas de los árboles arrancadas en visel, con cortes en la madera para que caiga la savia que es caucho natural. También hemos visto la vieja fábrica de caucho del siglo pasado pero ya en desuso. Esta tarde parece que los caminod están en mejor estado, además hemos ido por la carretera asfaltada que corre a través de los arrozales. Es fantántisca la sensación de tranquilidad. 

De vuelta al pueblo, devolvimos las bicis, estiramos un poco, ducha y cena en el mercado nocturno. Hoy toca pollo asado, verduras, arroz y rollitos frescos.

El sticky rice, arroz pegajoso como el de sushi, se usa como nuestro pan para acompañar, mojar, empujar. Los locales hacen bolas en las manos y luego lo mojan y se lo comen. No es raro verles manoseando un puñado.

Hemos descubierto que el arroz con azúcar por encima está muy bueno y a veces compramos por kilo y lo tenemos como tentempié.
*Reflexión S: Parece increíble que entre el 1965 y 1973, los americanos bombardeasen estas tierras para destruir la logística del Vietcong. Arrasar este paisaje, estas aldeas humildes y gentes tan acogedoras que seguro no entienden de intereses geoestratégicos, viendo como viven ahora, alguien cree que hace 40 años se enteraban de lo que estaba pasando? Eran una amenaza tan grande para un país a 5000km y con 300 millones de habitantes?
Gastos del día: 31€

25K Desayuno

35K Bici

10K Desayuno

18K Comida

10K Fruta

20K Crema farmacia

15K Mapa

55K Cena

70K Alojamiento

31 enero – Luang Namtha

Hoy es el último día en este pueblo, mañana vamos a Houay Xai, el pueblo donde está el paso fronterizo a Tailandia. Hemos dormido muy bien, este hotel merece la pena. 

Cogemos las bicis de nuevo y para desayunar volvemos al puesto de la carretera donde desayunamos ayer. La dueña es un encanto, cuando nos ve de nuevo, nos saluda con mucha efusividad. Le pedimos que nos ponga de comer y nos sirve la misma sopa que ayer nos enamoró. Hemos hecho una foto de la traducción «queremos aprender a cocinar esta sopa» y no lo entiende o no lo ve bien (o quizá no sepa leer) y le pide a un hombre que lo mire. Cuando hablan, ella se ríe y acepta a explicarnos con mucha ilusión. Deja que Miriam entre detrás del mosteador y empieza a señalar y ha dar indicaciones en su idioma sobre lo que poner en cada plato. Nos entendemos bien y nos explica los dos tipos de sopas que tiene. En total Sergio se va comiendo las tres sopas que nos ha puesto a probar. Le pagamos y le dimos un poco más por la clase. 

Ya os las cocinaremos cuando vengais a casa!

De ahí nos vamos al mercado local a comprar frutas, mango verde, poco dulce y una textura más dura del rojo al que estamos acostumbrados; mango amarillo que es más dulce y blando, Lichis que son como una uva agridulce con cáscara por fuera; tamarid que son como dátiles con pepitas grandes y cáscara por fuera.

Miriam necesita un café y a eso vamos. Ahora haremos el recorrido contrario al de ayer, vamos al oeste por las carreteras aledañas. Hace mucho calor por lo que decidimos volver al mercado donde se está fresquito. 

Después de pasar por la habitación y echar una pequeña siesta, nos vamos por la carretera hacia el norte. Son casi las 17:00 y queda 1h para el ocaso. Nada más salir de la ciudad y entrar en vegetación más frondosa, la temperatura cae unos cuantos grados pero seguimos pedaleando. 

Hemos visto un camino muy empinado que sale de la ruta principal, vamos a probar. Tenemos que subir desmontados por la inclinación. Este camino se adentra en la jungla convirtiéndose en senda. A los lados hay árboles de caucho con los cazillos que se utilizaban para recolectar antiguamente. Parece una plantación porque están muy alineados. 

Seguimos un rato buscando un algo que no sabemos que es pero no hay mucho más que vegetación. Paramos para dar la vuelta y coger un poco de tierra pero en 10 segundos estamos envueltos en mosquitos XL y sacamos el repelente y le damos a toda marcha. Aún así alguno consigue picarnos, en pantalón corto y tirantes habían unos cuantos colgando ya.

Nos vamos lo más rápido posible pero el camino resbala por las hojas.

Devolvemos las bicis y volvemos al hotel. Este pueblo se ha disfrutado mucho, hemos estado muy cómodos y hemos visto cómo viven aquí, la realidad, sin tener que contratar excursiones carísimas para el nivel de vida de aquí.
Cenamos en el mercado nocturno de nuevo pero pedimos una sopa que te la hacen a base de los ingredientes que quieras. Cada ramillete cuesta 2000 Kip y está muy buena.

*Reflexión S: tal y como pasa en España, los extranjeros se sienten agusto cuando les llevan en grupo de un sitio a otro y les enseñan cosas tradicionales pero que no son 100% reales. Los precios están a la altura de lo que pueden pagar y al ser algo que debes hacer si o si, es un mercado extorsivo.

Hacen recorridos de aventura y naturaleza que no están señalizados para mantener el negocio de excursiones organizadas a la jungla. 
Estamos en Laos, los niños van descalzos en las aldeas. Los negocios los llevan extranjeros. Te indican claramente que el 40% es beneficio para la empresa y guía. No parece turismo sostenible como te intentan vender.
Gastos del día: 47€

40K Desayuno + Clase de cocina

10K Mangos

5K Tamarind

5K Cacahuetes

1K Tortitas de arroz

25K Comida

10K Kilo de arroz

6K Café

35K Bicis

160K Bus

36K Cena

70K Alojamiento

1 febrero – Luang Namtha / Houay Xai

Esta mañana hemos cogido un bus hacia Houay Xai a las 9:00. No hemos comenzado con nuestro día apenas y ya tenemos dos sucesos:

Primero sube hombre al bus con un teléfono de mesa pero portátil (con una antena de unos 10cm de alto) y buscaba a Mr Bonard (Leonard en realidad) hasta que el hombre le entendió preguntó varias veces, y de repente suena ep teléfono en el pasillo del bus. Al parecer se dejó algo sin pagar! y localizaron al francés a través del personal de la estación! 

Y segundo aparecen dos hombres bien vestidos de traje negro y repeinados y se oye el ruido de unas esposas. Apenas nos hemos dado cuenta que han esposado a un chico que iba en primera fila y se lo llevan! 

El bus es una chatarra pero la tripulación lo va manteniendo sobre la marcha, en las paradas aprietan las tuercas de los ejes, echan botellas enteras de agua al radiador, … Esas pequeñas cosas. Los asientos son cada par distinto. En realidad es cómodo y hay espacio pero en cuesta no vamos a más de 20km/h. A partir de ahora son 4h de paisaje de parque natural en la selva de Laos. 

Una vez en Houay Xai, nos encontramos en la estación a 10km del pueblo. Es increíble que tengamos que coger otro tuk tuk. Esta vez nos subimos con los locales y sin preguntar el precio. Vemos que pagan 20K y los extranjeros en el otro pagan 25K. 

Nos recorremos el pueblo buscando alojamiento y acabamos en Oudomphone Guesthouse, a un precio razonable to de 80K (10€)

Rápidamente salimos a comer y encontramos un ‘garaje’ local con sopa! Hay muchos sitios en la calle principal pero turísticos y por tanto más caros y con platos adaptados, poco de tienen de Laos. 

Aquí hay gente más mística que viene de recorrer aldeas por la montaña pero también están los turistas de playa de toda la vida que han ido a buscar buen tiempo y precios bajos. 

Esta tarde vamos a ver la puesta del sol sobre el Mekong y luego subimos al templo de la ciudad que está en un montículo alto y la Vista del ocaso es espectacular. 

Antes de cenar, empezamos con los preparativos para los próximos días en Tailandia, tenemos un poco olvidado lo que miramos en España. 

Para cenar subimos al sitio de las cabañas, que está lleno de franceses. El pescado que tomamos estaba buenísimo pero el ambiente alrededor del fuego era muy cerrado. Se suponía que hacían comunidad pero no hicieron el mínimo esfuerzo por hablar con nosotros u otra pareja que vino a cenar. Una pena.
* Reflexión S: Algunas cosas sin sentido que se ven por aquí. Esto era una colonia francesa hace 70 años. Se tuvieron que marchar porque no les querían y no podían controlar el territorio. Hoy en día esto está lleno de turistas franceses que vienen a ver esta tierra por su misticismo y la gente de aquí les acoge. Supongo que la gente joven no lo ha estudiado en la escuela. Además todos los carteles de los edificios del gobierno están en Lao y francés pero la población no habla francés. Hablan su idioma o inglés para los turistas. Se preguntarán por qué los carteles están en francés? Se sorprenderán los franceses cuando en la Bureau de la poste les preguntan en inglés? 

Gastos del día: 28€

15K Desayuno

5K Mango

40K Tuk tuk

20K Comida

5K Café

55K Cena

20K Pizza

80K Alojamiento