
8 febrero – Sukhothai
Vamos de ruinas!
Con las bicis alquiladas en la guesthouse, vamos en dirección a la ciudad vieja «Historical Park». Es una carretera recta de 14km donde solo nos desviamos una vez al principio del todo. Hay alojamientos turísticos a ambos lados de la carretera.
Una vez allí tenemos que pagar 100B de entrada y 10B por la bici. Sergio no es partidario de pagar para ver edificios construidos hace cientos de años y que ahora empresas o gobiernos gestionan habiendoselos encontrado ya en pie.

Estas gentes han nacido allí, pero los que hicieron estos edificios nada tienen que ver con ellos. Eran sitios sagrados, en ningún caso atracciones. En todo caso, a parte de ser ruinas, está todo bien mantenido. Es un gran recinto, como un parque con estatuas gigantes de Buda y edificios estilo Chadi que son como cúpulas en forma de campanilla apoyadas directamente en el suelo.
Hace 800 años está ciudad se independizó del reino Khmer y creó el primer núcleo de lo que sería Tailandia y su primer alfabeto. Años después perdería importancia en favor de Ayutaya.
En 1h está visto y nos vamos a comer algo a los puestos localizados en el perímetro exterior de la ciudad.
Como estamos disfrutando de las bicis ya que hace buen tiempo y eso todo llano, nos metemos por los caminos paralelos a la carretera principal para volver a casa. Hay un canal a modo de balsa de agua franqueada por dos caminos. Estos caminos, parte de tierra y parte de asfalto, llegan hasta el pueblo. A lo largo de este itinerario, vemos infinidad de campos de arroz con el verde florescente que le carazteriza. Hay campesinos regando los campos y nosotros decidimos subir un rato a una cabaña típica de resguardo y que están en todos los campos. Que bien se está aquí!

Han habilitado una zanja de unos 10km de largo por 20m de ancho y unos 4m de profundidad donde desahoga el agua de las lluvias de los campos de alrededor. Sólo hay dos estaciones, la de lluvia y la seca, por lo que durante la primera se llena y durante la segunda abastece a los arrozales.
Es curioso ver como utilizan las mulas mecánicas para extraer el agua a modo de motobombas.
Antes de llegar al pueblo, paramos en una oficina de Policía para turistas. El policía nos dió agua fría y toallitas húmedas y aprovechó para pedir una foto a Miriam mientras Sergio estaba en el baño.
Regresamos a casa con 40km en las piernas.
Esta noche salimos buscando el night market para cenar y tras unas cuantas de vueltas, encontramos el sitio. Es sólamente una serie de puestos de fruta y de comida. No merece la pena andar tanto para llegar allí.
Nos conectamos a Skype para hablar con la familia.
Gastos del día: 33€
60 Lavandería
100 Bicis
230 Alojamiento
80 Desayuno
60 Fruta
20 Mascarillas
220 Entradas parque histórico
40 Comida
30 Café
13 Agua
5 Aseo
50 Comida
40 Merienda
185 Cena y comida para llevar
9 febrero – Sukhothai / Bangkok
Hoy toca viajar a Bangkok. El alojamiento ha sido muy bueno y estamos descansados para el viaje.
El bus son 7h por lo que desayunamos en el puesto más cercano al hotel y pedimos algo para el camino.
Esta vez viajamos en primera clase. Impresionante la diferencia, el bus tiene dos plantas, asiento reclinable, reposapies extensible, masaje en el asiento, pantalla de tv de 40′, aseo, calentador de agua para café y desayuno gratuito con agua, zumo, bollito y café. La siguiente sorpresa es que durante la primera parada también nos incluye la comida en la estación!


Entre primera y segunda hay un mundo y sólo son 2€ de diferencia.
Al haber espacio en el hueco de la escalera, hemos estado ratos y ratos de pié y el viaje se ha sobrellevado mejor.
Los autobuses que vienen del norte paran el la estación norte, lógicamente, pero la parada de metro está a 3km, no tan lógico, por lo que tenemos que coger tuk tuk para llegar allí. Estamos cansados para regatear pero conseguimos que nos lleve por 100B. No nos llevó a la que le dijimos pero al menos era la misma línea.
Desde el metro tenemos que andar hasta la guesthouse que nos han recomendado. No hemos reservado porque no aparecía en internet y tampoco contestaron por Facebook. Se llama Madam Guesthouse y parece una antigua casa que tiene cierto encanto. Tras ver las habitaciones en esta y otras de la zona, decidimos quedarnos. Son 380B la noche, mucho más caro que fuera de Bangkok pero adequible para la ciudad.
Una vez instalados, salimos a pasear hacia el parque Lumpini, a unos 20min. Ya es de noche y está bastante chulo y lleno! Hay cientos de personas haciendo deporte, corriendo en la misma dirección, gimnasios al aire libre con tíos haciendo pesas o clases de fitness y yoga esparcidas por todo el parque.
Los alrededores son edificios altos y rascacielos y están iluminadas por la noche. Están por todas partes al igual que los retratos del rey que ha muerto recientemente.

Decidimos pasear por el parque y hemos estado como 2h. Nos hemos cruzado con un habitante del parque, un reptil de 2m de largo, tipo dragón de comodo, que salía del estanque y se metía entre la vegetación. No se inmuta al vernos, cosa que no es recíproca. Por si acaso nos quedamos quietos porque no hay nadie más alrededor.
Hemos sobrevivido.
Esta ciudad tiene 9 millones de habitantes y la polución es consecuente con su población. Hay una gran diferencia entre este sitio y el resto del país que hemos recorrido. La ciudad financiera está llena de gente occidental. El metro tiene 3 líneas que se mueven sólo por esta zona. Está muy nuevo.
Se nota que es más rica porque los coches son mejores o están en buenas condiciones, en general.
Gastos del día: 44€
80 Desayuno
620 Bus
100 Tuk tuk
84 Metro
70 Comida
165 Crema
34 Supermercado
380 Alojamiento
54 Cena
10 febrero – Bangkok
Malditos gatos!! Toda la noche maullando, están en celo.
Sin ventanas de cristal, no hay quien duerma. Nos vamos a otro sitio. Nos ha costado el doble que en Sukhotai y es lo peor.
Buscamos por internet y esta ciudad es mucho más cara. Reservamos en Yaya Guesthouse y nos vamos en busca de un taxi. Hay atasco y no nos quieren llevar, no entienden los mapas o sólo llevan a sitios que no buscamos. Conseguimos uno que nos lleva casi hasta la puerta.
Los taxis tienen taxímetro y las carreras empiezan en 35B. La verdad es que no avanza muy rápido. Unos 5km han sido 65B.
En esta ciudad las distancias son enormes. En so casco antiguo, los edificios son de 3 o 4 plantas y en la zona nueva tampoco son muy altos excepto las torres de oficinas. Esto hace que sea inmensa.
El alojamiento para hoy y mañana es un tipo hostel europeo donde el dueño (parece argelino, al menos tiene acento francés) da alojamiento a chicos que trabajan allí. La noche nos cuesta 750B, unos 20€ y no hay nada más decente. Tenemos aire acondicionado y cama grande aunque haya que compartir el baño. El edificio es de 4 plantas y nosotros estamos en la última. Parece decente.
Salimos con el plano a visitar la ciudad. La polución hace que parezca nublado pero no notamos el humo como en Chiang Mai. De todos modos llevamos mascarillas.
Pasamos primero por el barrio chino «China Town» con su típica puerta de entrada y sus letreros en mandarín. Tomamos un café tailandés frío en un callejón en frente de esta puerta donde unas señoras muy simpáticas tienen su puesto de bebidas. Hasta a Sergio le gusta! Está muy bueno, y eso que hemos pedido que pongan poca leche condensada.

Seguimos por la orilla del río y encontramos varios embarcaderos para moverse por el río. El río Chao Phraya también se usa para transporte de mercancías. Es nut cudaloso aunque no muy famoso. Hay muchos canales que desembocan en el río. Alguien nos dijo que era la Venecia del sudeste asiático pero está muy lejos de ser algo parecido. Hay mucha basura en el agua. Ha llegado antes el plástico que las papeleras y usan bolsas para todo: la comida recién cocinada, cruda, sopas, café, zumos y luego acaban por ahí tiradas. A colación de esto hay que decir que el servicio de limpieza de las calles funciona muy bien porque están limpias todas las mañanas.
Seguimos hasta el Palacio Real pero no podemos acercarnos, el Rey murió hace poco y le tienen embalsamado en una capilla ardiente. Está rodeado de militares y hay largas colas de tailandeses (vestidos de negro) que pasan a rezar por él.
Por el camino vemos varios templos pero no nos sorprenden ya tanto. Quizá tengan diferencias notables para la gente de aquí pero para nosotros son un salón enorme con un tejado muy bonito y colorido de varios niveles y todo eso cubre una estatua de Buda. Algunas veces Buda es um hombre, otras parece una mujer. En ocasiones está sentado en posición de loto y en ocasiones está tumbado. Hemos visto estatuas de oro, piedra, madera y esmeralda. Mucha variedad pero ya tenemos nuestra ración de Buda tras pasar por Laos. Pasamos por las estatuas de los diferentes reyes, el fuerte (con sus casas de oficios dentro de la muralla), monumento a la democracia, la estación de tren y finalmente de vuelta. Unos 15km recorridos.


Menos mal que vivimos en Sevilla y el calor lo llevamos bien porque aquí también hay lo suyo.
Para cenar tomamos Pad Thai y muslos de pollo asados en los puestos callejeros cercanos al hotel. Está visto que con mucho tráfico y gente esta ciudad es mucho más ordenada que las anteriores. Hay un detalle en los negocios que se ven, la mitad son servicio de masajes y se ve como hay mucho turista extranjero (principalmente garrulos) que vienen aquí a conocer mujeres y pasarlo bien. También se ve que ‘pillan china’ y les enganchan las tailandesas.
Gastos del día: 41€
80 Desayuno
65 Taxi
750 Alojamiento
35 Café y piña
55 Comida
60 Granizado
14 Agua
8 Aseo
20 Mango
30 Pollo
170 Secador de pelo
200 Cena
11 febrero – Bangkok
Miriam durmió en el suelo sobre la manta, el colchón es de muelles y se nota cada uno de ellos. El dueño nos va a poner una colchoneta para las próximas noches.
Salimos a caminar de nuevo en busca del café que tanto disfrutó Miriam justo al lado de la puerta del barrio chino, pero hoy no está la señora. Con suerte damos con otro y otra vez el café está riquísimo. Le preguntamos a la dueña como lo hace y tras explicarnoslo, le pedimos que nos venda un paquete de café y nos regala un colador de tela que tenía viejo pero tradicional.
Hoy cruzamos al barrio del otro lado del río ‘Tonburi’ aunque la verdad que no hay mucho allí. Vemos una boda católica en la iglesia de la Santa Cruz, y en el jardín vemos dos reproduciones, tamaño real, de los misioneros que suponemos la crearían en su día.

Apostaría que eran españoles, por los rasgos de las figuras y nombre de la iglesia. Probamos a embarcar en unos botes bus que van de embarcadero a embarcadero y así cruzar el río.
Comenos en un bar detrás del palacio en el que solo hay militares Y policías con nosotros.
Toca regresar poco a poco y decidimos probar el bus, que es gratuito no sabemos muy bien por que, pero en 40 min apenas avanzamos del atasco que hay. Nos bajamos y seguimos a pié.



Hoy han sido unos 10km, la cena en el mismo sitio que ayer pero hemos pasado por McDonald’s para comprar ensalada de lechuga! Desde que salimos de Laos, no hemos visto verduras crudas, todo está frito en wok y Sergio necesitaba algo crudo.
Gastos del día: 48€
20 Piña
40 Sopa
40 Brócoli
20 Café
80 Café molido
165 Comida
30 Agua
30 Tónica
70 Bote
231 Cena
260 Aloe Vera
750 Alojamiento
12 febrero – Bangkok / Phuket
El invento de la colchoneta funciona y esta noche se ha dormido bien.

Hemos estado toda la mañana preparando el viaje al sur, Phuket.
El desayuno y la comida lo hemos hecho en el mercado callejero de la vuelta de la esquina.
Nos dirigimos al aeropuerto Don Mueang, que es el antiguo, primero en metro y luego en bus. Parecía que sería complicado, pero para nada y tampoco costoso. Es la mejor opción, metro hasta Mo Chit y luego el bus A1 o A2 saliendo por la salida 2 (el personal del metro te lo explica también). El metro son 40B y el bus 30B y tardamos unos 45min en total. Uno de los servicios más eficientes en estas tierras.
En el registro del aeropuerto hemos perdido las tijeras del botiquín 😦
El vuelo es de AirAsia que es una buena compañía low cost y no hemos tenido ningún retraso.
Es sorprendente el frío que hace en el aeropuerto, el aire acondicionado funciona perfectamente y más…como a unos 10℃ así que nos ponemos toda la ropa que tenemos con nosotros, chubasquero incluido. Esto también pasa en tiendas y buses. Creemos que tener aire ac les da prestigio, como algo cultural.
Llegamos a Phuket sobre las 23:00 y llamamos al hotel que ofrece recogida gratuita. Es caro para lo que estamos pagando pero a esas horas no queríamos complicarnos, sobre todo porque al día siguiente tenemos que dirigirnos a un puerto del noreste y el alojamiento barato está en la ciudad, 30km al sur.
Al llegar al hotel nos recibe el dueño, un abogado que ha probado el mundo del turismo y lo lleva con su mujer. El edificio tiene 5 plantas y lo abrieron el octubre 2016. Las habitaciones están muy bien, amplias, limpia y cuidada. Es además una zona muy tranquila y la cama parece cómoda, esperemos porque necesitamos descansar.

Gastos del día: 42€
20 Mango
40 Plátanos
50 Manzanas
20 Piña
20 Café
90 Desayuno
40 Arroz
80 Comida
15 Agua
84 Metro
60 Bus
80 Cena
950 Alojamiento
13 febrero – Phuket / Koh Yao Noi
Que bien hemos dormido! Este sitio es, después de Meliá Hanoi, el más cómodo. La cama es perfecta. Merece la pena.
Por la mañana hemos ido a desayunar a un sitio a 10min andando del hotel. Conseguimos una sopa a precio más o menos local. Todos los platos eran a 80B y pagamos 50B.
Después de renegociar con el dueño el taxi al puerto, conseguimos que nos lleven por 400B (11€) al puerto Bong Rong para llegar a Koh Yao Noi. Normalmente son 800B, eso dicen, pero como tienen que hacer unos recados, nos llevan ellos mismos.
Vamos todos en el todoterreno, los dueños, nosotros, las mochilas y la tv averiada.
Nos han tratado fenomenal y nos ha merecido la pena. Pagamos lo mismo en Bangkok por una miseria de sitio.
Hemos decidido ir a una isla menos turística y cercana (sin cruzar la península de Krabi, estamos cansadillos) a Phuket.
No habíamos visto los manglares antes, es curioso como salen los árboles directamente del agua y tienen las raíces por debajo del nivel del mar hasta llegar al suelo. Toda la costa es así, la vegetación llega directamente al mar.
Nos montamos en el bote, un servicio de ‘línea’ entre islas para transporte de locales, turistas y suministros.
Esta vez preferimos ir sin reservar alojamiento pues parece muy caro por internet y hemos visto que en ocasiones no corresponde lo que aparece con la realidad.
Cogemos un tuk tuk y le indicamos una zona de la isla. Una vez allí, comprobamos que está todo lleno. Todos son bungalows regentados por familias locales.
Paramos a comer y coger energía en el restaurante Sea Gypsy, muy cerca de Thalane Pier (Puerto del otro lado de la isla al que nosotros llegamos).

Antes de pedir nos da agua fresquita y nos dice que podemos coger su moto para buscar un sitio. Pedimos un curry y se sienta con nosotros a hablar. La comida está muy buena pero es super caro, 150B comparado con 30-50B que venimos pagando.
Estamos como dos horas con ella y nos contamos nuestras vidas. Ella habla de su negocio y nosotros de nuestros proyectos. Nos ofrece incluso dormir en la terraza del restaurante si no encontramos nada. Nosotros le damos un mapa A3 donde aparecen todos los países y ciudades de la península Indochina y le hace mucha ilusión!
Miriam y la señora comparten una pasión, las cucharas. Encima de la mesa ponemos todas las que hemos recopilado: 2 de Hoi An (Vietnam) 10 de Housay Xai (Laos), 4 de Sukothai (Tailandia) y 3 de Bangkok.
Un amigo viene y se lleva su moto así que caminamos por la carretera principal y paramos en uno que nos había dicho que tenía sitio para el día siguiente.
Nos ofrecen una tienda de campaña por 250B pero no nos hace mucha gracia y nos ayudan a buscar sitio por teléfono, nos dan el código WiFi y nos sirven agua con hielo.

Encontramos por Booking.com un sitio por 21€ y lo reservamos. Está a 6km así que comenzamos a andar esperando que pase algún coche que nos acerque. A los 10min para un alemán que nos había visto antes y nos ofrece llevarnos en su moto uno a uno, haciendo el camino 2 veces y yendo justo de tiempo a lo que tuviese que hacer. Primero Miriam con la mochila más pesada ya que Sergio sigue andando y vuelve a por él. Esta es una isla pequeña y solo hay una carretera que la circunvala, no hay pérdida. Si no ves el sitio que buscas es que no has llegado o te has pasado. Dankesen y Aufidersen. Que majo fue que nos ha llevado.
Una vez en el sitio nos dicen que están llenos y no es posible que hubiésemos reservado en Koh Yao Beach Bungalows. La dueña nos dice que tienen otros más metidos en la montaña, no en primera línea de carretera y playa. Nos llevan y resulta estar en mitad del bosque, sin WiFi y junto al mirador de la zona más alta de la isla. Esto es de broma, pero está anocheciendo y empieza a llover, a donde podemos ir ahora?
Es el momento que Miriam empieza a negociar y le dice que no estamos en la playa, sin internet y ni si quiera cerca de un sitio donde poder comer. Consigue bajarlo de 800B a 400B y que nos dejen una moto hasta por la mañana para poder movernos a cenar y la recepción para coger WiFi.
En este viaje se ha demostrado que Sergio tiene dotes de comunicación en idioma desconocido y Miriam una gran habilidad negociadora.
Lo cierto es que el sitio es tranquilo y está recién construido y la cama es nueva y está bien. Resulta también que es otro sitio Koh Yao Sunset View, que lo lleva el hermano de la dueña del otro. La verdad que el hombre hizo todo lo posible para ayudarnos y nos ofreció también llevarnos al puerto.
El pobre tenía el pié fatal, después de ver los últimos de Filipinas podemos decir que tiene veri veri.
Salimos andando a cenar y encontramos una especie de feria con hinchable para niños y puestos de comida cerrando.
Paramos en uno de una señora mayor musulmana (casi todas las islas son principalmente musulmanes) comemos pinchos de pollo y sticky rice con cebolla frita y nos llevamos para el desayuno. Casi terminamos con lo que la quedaba. Así, bien cenados, regresamos para ell bungalow, parando antes a comprar un racimo de plátanos. El hombre al ver que los estábamos mirando, cogió 4 un poco más pasados pero todavía buenos y nos los regaló.
Esta isla es de mayoría musulmana, las señoras van con un pañuelo en la cabeza. Se puede decir que los musulmanes en general, son los que mejor manejan las especias y los pinchos de pollo.
Es un gran contraste encontrar musulmanes en islas tropicales (ya nos pasó en Indonesia) cuando estamos acostumbrados a asociarles a países del Magreb o árabes. Aquí son musulmanes pero muy abiertos. Las mujeres llevan los negocios, tratan con turistas, van en moto, igual que cualquier otra mujer del país. Ellos van vestidos como el resto de los tailandeses y no son agresivos con los occidentales. Básicamente son thai que van a la mezquita a rezar.
Al llegar al bungalow, subimos al mirador. Hay un restaurante! No sabemos si tiene clientela pero cono sitio de meditación o yoga tendría mucho éxito. Nos quedamos viendo las estrellas, las luces de las islas, la oscura selva, y finalmente cuando los ojos se hacen a la oscuridad podemos distinguir las siluetas de las islas en un océano en calma. Parece que encontramos el sitio en Tailandia.

Gastos del día: 44€
50 Desayuno
400 Taxi
240 Barco
200 Tuk tuk
170 Comida
147 Cena y comida para llevar
400 Alojamiento
14 febrero – Koh Yao Noi
Hoy es San Flechitas. Hemos dormido genial. La cama muy cómoda, silencio total, temperatura perfecta y tranquilidad de moquistera. Al final no todo era tan malo. Nos planteamos quedarnos otro día más para descansar. Por lo visto de los bungalows se debe escuchar todo al estar pegados en la carretera, aquí sólo se escuchan los grillos.
Finalmente Sergio coge la moto para buscar una farmacia y algo para desayunar.

La impresión de la isla no había sido buena pero va mejorando por momentos.
La farmacéutica nos trata muy bien. Además encontramos un restaurante local de los que tanto nos gusta por mezclarnos con ellos, comer lo mismo y pagar el precio justo.
Estamos sentados en una mesa alargada con más gente del pueblo. Es curioso porque hay una especie de buffet en el centro de la mesa, con verduras y huevos hervidos para añadirlas a tu plato principal.
Es hora de tratar el alojamiento de hoy con el dueño y conectarse a internet. Moto para arriba, moto para abajo es la primera vez en todo el viaje que Sergio accede a conducirla, no le gustan ni las motos ni la velocidad.
Decidimos quedarnos otra noche, ahora pagando 100B por la moto (normalmente cobran 200B)
Vamos hacia el este de la isla siguiendo la carretera, está en buen estado y hay poco tráfico. La isla tiene como 4km de ancho y 10km de largo, una carretera que circunvala, un pequeño pueblo al sur, tres o cuatro playas y el resto es selva en el interior o manglares en la costa.

Desde la carretera se va viendo la orilla del mar y se observa que no está acondicionado para bañarse, incluso en las playas, cuando baja la marea, se ven los pedruscos que hay para entrar al agua.

Hay una playa en el norte por la que se accede por un camino que se hace senda y se tarda unos 20min en moto. Esta playa es bastante virgen (aunque hay un chiringuito allí, no han tocado nada). No hay rocas, ni gente, sólo árboles que convierten esta larga playa en pequeñas calas aisladas.
Aquí pasamos la tarde, extraordinario.
Evidentemente de tanta moto y playa, nos hemos quemado pero era muy romántico (según Sergio).

Regresamos a la feria del día anterior para comer algo y llevarnos desayuno. Esta vez llegamos más temprano y hay más puestos de comida, pero volvemos donde la señora que nos había tratado tan bien. Pedimos ensaladas y pollo rebozado y frito, todo super rico! Y probamos la Fanta de fresa. Hoy gastamos el doble, somos fieles y buenos clientes 🙂


Es tiempo de subir al mirador para ver el atardecer. Se divisan todas las islas contiguas mientras el cielo se pone rojizo. Afortunadamente aquí arriba sopla el viento y se está de lujo. Nada de calor ni bichos. Ha sido un día completo, ya sólo queda ir al bungalow y descansar.
Es entonces cuando empieza a sonar la llamada a la oración de las mezquitas «Ala Akbar». Es una extraña sensación escucharlo mientras se observa el paisaje.
Gastos del día: 32€
100 Medicinas
40 Desayuno
120 Cargador móvil
16 Agua
30 Mango
42 Gasolina
220 Cena
80 Lavandería
500 Alojamiento y moto
15 febrero – Koh Yao Noi / Ao Nang
Dejamos la habitación y vamos a desayunar al restaurante local donde estuvimos ayer. La señora cocina muy bien el arroz con especias y pollo y tallarines fritos además del caldo de pollo. Estas señoras que regentan los negocios son muy avispadas y dan muy buen trato. Les gusta hablar con Miriam y parece recíproco.
Hacemos un viaje con la moto hasta la recepción del otro hotel y Miriam se queda allí mientras Sergio va a buscar la otra. Cuando nos estábamos yendo, Sergio vió algo con patitas que se estaba metiendo debajo de la cama y a la vuelta para recoger la segunda mochila, le dió una patada a la mochila antes de tocarla y de las asas salió una araña con el cuerpo del tamaño del dedo gordo, le da con la toalla y cierra la puerta cuanto antes. Este bicho debe ser amigo de la escalopendra que encontramos en el baño y Miriam hechó por el desagüe con la manguera del baño la noche anterior. Otra utilidad más para grifito.
El dueño nos acercó al puerto para ir a Krabi. El trayecto es una experiencia, navengando entre islotes durante una hora.

En Krabi el puerto está lejos, como siempre, aunque esta vez vamos a otra zona, Ao Nang por lo que hay que coger tuk tuk al centro y luego otro a Ao Nang o taxi directo.
Toca regatear y de 800B lo bajamos a 400B.
El taxi está totalmente tuneado con estilo deportivo, todo negro mate, y tiene la licencia en el parabrisas.

Una vez en Ao Nang, nos alojamos en Payang Bungalows que está a 5-10min en tuk tuk de la playa y zona turística, así que agradecemos el encanto u tranquilidad y los viajes gratuitos en tuk tuk para bajar a la playa.

El dueño nos espera en la puerta. La recepción al aire libre aunque protegidas, con varias mesas para comer y una senda hacia los bungalows. Hay mucha vegetación y es muy tranquilo. El dueño nos da información sobre la zona, de modo que dejamos las mochilas y nos llevan a alquilar una moto. En estos sitios sin moto estás un poco vendido. Aunque no hay mucho tráfico, las distancias son muy grandes para ir en bici y no hay ningún tipo de transporte público (para que?! Ellos sólo van en moto para todo!)
Vamos a la playa Klong Muang que está como a 15km. Es bastante larga y no hay mucha gente aunque también son los 5:00pm. El paisaje es bonito pero no se puede esperar playas paradisíacas y vírgenes sin gente. Esto está repleto en todas partes. El agua está limpia y templada.

Regresamos al bungalow y nos disponemos a salir a cenar en tuk tuk gratis. Lo compartimos con una pareja suiza, Sebastian y Mandy, y vienen de estar viajando por Australia dos meses. Ellos, igual que nosotros, dejaron de trabajar para viajar y estarán varios meses por Asia. Cenamos juntos en los puestos callejeros cerca de la playa.
Regresamos y nos dormimos en la tranquilidad de este sitio a veces interrumpida por una amiga que anda por el techo.
Gastos del día: 44€
130 Desayuno y comida
300 Barco
400 Taxi
200 Moto
100 Cena
70 Desayuno día siguiente
500 Alojamiento
16 febrero – Ao Nang
En este sitio se está genial, silencio hasta que empiezan a cantar los gallos a las 6:30am.
Salimos temprano con la moto en dirección al parque natural Hang Nak, donde se puede caminar por la selva junto al mar y la ruta está marcada por lo que no se necesita guía ni tampoco pagar entrada.
Llegamos sobre las 8:30am, no nos has costado más de 20min llegar y eso que no pasamos de 40km/h.
A la entrada están los guardas registrando la entrada al parque, nombre y hora. Empieza un camino que acaba siendo senda entre los árboles, lianas y todo lo que hay en una selva. Que ruidosa es! Al principio pensamos que había un pitido electrónico pero debe ser un animal. Los ruidos no se reconocen individualmente son un conjunto y bastante curiosos.


En dos horas llegamos a lo alto de la montaña desde donde tenemos unas vistas espectaculares de toda la isla. Es todo vegetación y montículos rocosos hasta llegar al agua azul turquesa.

Hacemos el recorrido en 3h y 30min (nos habían indicado 4h en la entrada) y volvemos a devolver la moto.
Bajamos al puerto para cruzar a la playa de Rialay donde sólo se puede acceder por barco pero empieza a llover y decidimos quedarnos en la playa de Ao Nang. Como playa está bien pero está junto al paseo de hoteles y chiringuitos.
Nos damos un baño y sobre las 18:00 volvemos a ducharnos y ayudar a los suizos con su ruta.
Hoy vamos a cenar solos a los mismos puestos. En esta zona la comida es la misma pero la preparan delante de ti y a un precio más asequible que los restaurantes. El paseo está repleto de sitios que podrían estar aquí como en Benidorm, sólo para extranjeros que buscan un cambio de escenario.
En general este sitio está bien pero se ha disfrutado más la isla Koh Yao Noi aunque ha merecido la pena venir aquí para subir al parque natural.
La zona está sobrexplotada. Los touroperadores traen gente vendiendo paraíso pero actualmente es sólo una zona turística de playa más. El encanto es la naturaleza que llega hasta la playa pero las playas en si no son grandes ni están limpias.
Cuando nos íbamos a acostar al pasar por la recepción, conocemos a una pareja argentina, que también dejaron sus trabajos para viajar. Son muy simpáticos y nos cuentan como se defienden sin hablar inglés y en esta ocasión son ellos los que nos aconsejan para los días venideros en Camboya de donde acaban de llegar.
Su plan es conseguir la residencia en Italia para trabajar y viajar por Europa. Ya lo hicieron en Sudamérica, por Ecuador, Perú, Chile y Bolivia. Esta pareja son muy afines a nuestra manera de ver las cosas, viajar y vivir. Les añadimos a nuestros contactos, son gente que aporta y son la segunda pareja de argentinos.
Por último conseguimos contactar con el hotel de Phuket y bajar el precio para quedarnos la última noche en Tailandia ya que tenemos un vuelo a las 6:20am al día siguiente.
Gastos del día: 32€
500 Alojamiento
138 Crema y pasta
143 Comida
60 Merienda
245 Cena y desayuno
17 febrero – Ao Nang / Rialay Beach / Phuket
El dueño nos acerca al puerto y de allí cogemos el primer barco que se llena con 10 personas (no salen hasta entonces)
Lo cierto es que es muy bonito pero está masificado. Llegamos a las 9:30 pero el primer bote de regreso sale a las 13:00 por lo que vemos las tres zonas, Este, Cueva y Oeste y nos sentamos en la playa a esperar después de darnos un baño.



El agua y la playa está limpia (zona oeste, en el este sólo escalan las paredes laterales y embarcan barcos y botes)
Regresamos al hotel después de ir a buscar algo de comida y nos recoge una furgoneta en el hotel. Lo contratamos a través del dueño ya que nos lleva de puerta a puerta y no tenemos que preocuparnos en cómo llegar. De haberlo hecho sólos, hubiese sido mucho más tiempo, costoso y sobre todo agotador.
El barco es de dos plantas y va lleno de turistas. La furgoneta que nos recoge, hace ruta por distintos hoteles de la zona y tarda casi 2h para cruzar 30km hasta el aeropuerto.
Hoy dormimos de nuevo en Nai Yang Place donde reservamos por teléfono con el dueño directamente.
Mañana nos tenemos que levantar a las 4:00 por lo que salimos a cenar, coger algo de comida para el día siguiente y volver para dormir algunas horas. Buenas noches.
Gastos del día: 79€
400 Barco a Rialay
1200 Barco Phuket
250 Comida
850 Alojamiento
230 Cena y comida para llevar