Tailandia


4 febrero – Houay Xai / Chiang Rai

Afortunadamente en el lado de Tailandia no hay que pagar, ni oficial ni extraoficialmente. 

Vemos que tenemos visado hasta el 5 de marzo, o sea 1 mes, y nos comentan que desde el 1 de enero ha cambiado y puedes entrar por tierra dos veces al año en el país y tener visado para 1 mes cada vez. Es frustrante.
Tailandia está mucho más desarrollado que los países vecinos. Se nota nada más cruzar la frontera. Están en siglos diferentes. Salvo algunos aspectos culturales, Tailandia no está muy lejos de España en los 80-90. En este país hay código de circulación, siguen las normas de tráfico y lo mejor es que no pitan!
Encontramos una Guesthouse, Tourist Inn, por 300Baht la noche (1€ = 37B). La ducha es buenísima! Presión y super caliente.
Salimos a comer y buscamos cómo ir al Templo Blanco. Desde la estación de buses hay un bus local que te deja en frente y cuesta 20B (los tuk tuk nos ofrecían llevarnos por 200B) 

Es super bonito, todo blanco decorado con plateado y lleno de motivos tradicionales (hay un montón de esqueletos justo delante y una especie de dos guardianes a la entrada). Está sin terminar y no aparece en la guía, tenemos que buscar de que año es.

Por lo visto antes la entrada era gratuita pero este año han empezado a cobrar 50B.

Hay docenas de tiendas alrededor super turístico que no aporta nada al conjunto. No entramos, desde fuera se ve perfectamente ya que el seto es muy bajito y creemos que dentro no tiene nada especial, es bonito verlo en su conjunto desde fuera.

Por la tarde vamos al mercado nocturno Night Baazar, que tiene música en directo y muchos puestos de ropa, telas, etc en el que normalmente comprarías si viajas 15 días. Ojo, hay dos zonas de locales de comida contiguos, el local y el de turistas. Este último más bonito pero más caro también.
También coincide que el sábado cortan una calle al tráfico y montan un mercadillo local con todo tipo de productos, comida, músicos, es muy chulo. 

*Lotería

De vuelta vemos la torre del reloj, que marca en centro de la ciudad. Está iluminado y cambia de color. Es muy bonito porque contrasta mucho el estilo y lo que menos miras es la hora.

(Los domingos también hay mercadillo pero en otra calle).
No hemos visto la casa negra pero preferimos irnos a Chiang Mai, creemos que es suficiente con un día (si llevas alojamiento reservado o vas descansado, puedes acercarte al templo blanco y la casa negra en la misma tarde).
Lo más especial que hemos visto en esta ciudad es una cafetería en el que tras pedir tu bebida y quitarte los zapatos y lavarte las manos, hay una sala con asientos bajos o en el suelo y un montón de gatos super bonitos. Algunos están a sus anchas, otros en alguna estantería durmiendo, otros paseando entre las mesas y otros jugueteando o pidiendo cariños. Es muy chulo. Se llama ‘A cup n a cat’ 

Gastos del día: 46€

15K Desayuno

20K Mercado

114K Bus

40K Tuk tuk

20K Service charge border

30B Comida

40 Tuk tuk

80 Tuk tuk templo

110 Cena

200 Camisa Sergio

300 Alojamiento

60 Jabón

5 febrero – Chiang Rai / Chiang Mai

Hemos dormido muy bien, buena cama, almohadas y silencio. El chico de la recepción se desvive por atenderte y entenderte. Desayunamos donde comimos ayer . Le pedimos algo poco picante y ponen arroz con tofu y setas, está muy rico. Es la primera vez que Sergio le encuentra sabor al tofu. 

El bus han sido 4h y acabas machacado.

El paisaje ha cambiado, en Laos era todo selva excepto la carretera pero ahora se ve la mano del hombre. Hay habilitadas muchas tierras de cultivo, carreteras, polígonos industriales y los pueblos son más extensos. Suponemos que a costa de la selva. Por lo visto, en los últimos 50 años, la selva ha pasado del 78% al 28% de la superficie del país. El progreso ha costado un 1% de selva al año.

Al llegar a Chiang Mai, hemos encontrado todos los alojamientos del centro a precio razonable, llenos, por lo que salimos un poco del centro y paramos en un hotel que parece limpio y no muy lejos del centro, aunque mañana cambiaremos. 
Esta ciudad tiene unos 170.000 habitantes y es la más importante del norte. Está en una explanada justo antes de las montañas. Como en otras ciudades, el tráfico es incesante. Como no hay transporte público hay miles de motos y coches. Es demasiado.
Inmediatamente salimos a ver la ciudad, estamos cansados y necesitamos pasear. Vamos al Sunday Walking Street que es un mercadillo infinito y muy turístico. Lo orientan mucho a los extranjeros y no nos convence. Aunque allí nos comemos los mejores noodles Soi Ew. 

En esta ciudad lo místico y comercial se entremezcla. Se ven muchos templos con sus monjes rezando dentro, e incluso se puede entrar con ellos, pero los puestos llegan hasta las escaleras de entrada al templo. Nos parece invasivo.

Los monjes, reconocibles por sus túnicas naranjas, también se entremezclan con los turistas.

Hay docenas de templos pero el tráfico, las tiendas, la cantidad de gente, le quitan el encanto.
Continuamos hasta una de las calles perimetrales, Banbruang Buri Rd, llena de puestos de comida donde tomamos Pad Thai.

Gastos del día: 21€

30 Desayuno 

20 Café

15 Toilet

258 Bus

100 Tuk tuk

115 Cena 

220 Alojamiento

6 febrero – Chiang Mai

El hotel es una jaula de grillos, primero no funciona el WiFi por lo que Miriam discute con el dueño hasta que le da otra contraseña. No podíamos buscar nada para el día siguiente. Luego a media noche oímos a unos soldados  golpear en otra puerta y se sientan en el pasillo a hablar. A las 6:00 escuchamos a una loca desquiciada gritando por los pasillos (parece algo sentimental) Vamos, lo peor de sitio. Conseguimos reservar otro sitio y nos vamos nada más recoger. 
Dejamos las mochilas en el Chiangmai Inn donde nos quedaremos esta noche y nos vamos a alquilar unas bicis.

Es sorprendente como la naturaleza en todo su esplendor está a tan sólo 5km del pueblo. 

Desayunamos en un mercado y nos vamos al parque natural, que empieza a los pies de la montaña. Aunque hay una carretera que atravisa el parque en todo momento, hemos preferido dejar las bicis en la entrada a una cascada y andar por las sendas. 

Hay también un templo donde la figura del Buda parece real y hemos tenido que acercarnos para comprobarlo! Da un poco de grima.
Hemos encontrado la cascada, no con mucha agua, y después hemos ido entre caminos hasta llegar a un tramo de la carretera. Al otro lado sigue el camino, pero se estrecha mucho y decidimos no seguir. 

Sergio se ha puesto a hacer autostop y los 10 primeros coches no han parado pero una pick up naranja, con un escudo en el lateral, hace intención y Sergio se acerca corriendo para indicarle y nos dice que nos montemos en la parte de atrás. Así que allá vamos. 

Hay varios puntos que ver más arriba y como vemos que bajan tuk tuk taxi, no nos preocupa.

Pasamos por los dos miradores que aparecen en el mapa y nos deja en frente de un templo. Estábamos un poco expectantes porque no sabíamos donde acababa la carretera ni donde iban ellos.

Sergio les da las gracias muy educadamente y el hombre le saluda. Uno iba de traje y otro uniformado con galones en los hombros (Sergio cree que eran personal del parque).

Hay mucha gente, lo que intentábamos evitar, pero ha molado subir así!
Damos una vuelta y visitamos el templo. 

También probamos el Red Thai Tea, te rojo Tai helado y Sergio aprende a hacer sonar el cuenco.

A la bajada hemos compartido un tuk tuk donde conocimos a dos chicas españolas, una que vive en Londres y la otra en Chile.
De vuelta a la ciudad, comemos en la zona de China Town (de hecho dejamos las bicis atadas al poste de las cámaras de vigilancia del arco de entrada 🙂 Vamos a ver el Warorot Market,aunque tampoco tiene nada especial.
Nos retiramos a descansar un poco y contactamos con un hombre del pueblo de Sergio, Jesús Alberto, que está montando tiendas de Zara aquí, en Taioandia, pero no coincidimos ya que nos vamos al día siguiente. Quien diría, dos de Gurrea de Gállego en Chiang Mai. 
Salimos a cenar cerca del hotel y probamos la sopa Tom Yum Kum, verduras y un buenísimo Pad Thai!

Sopa Tom Yum Kum

Esta ciudad ya está vista, no da para mucho más, está muy explotada para el turismo. Elefantes, trekking, tribus, kayak… Lo mismo en todas partes. 

Gastos del día: 26€

250 Alojamiento

60 Tuk Tuk hotel

75 Desayuno

80 Tuk tuk bajada parque

30 Té

30 Batido mango

102 Comida

100 Bicis

175 Cena

85 Agua, aseo y toallitas

7 febrero – Chiang Mai / Sukhothai

Buen sueño pero todavía estamos muy al norte. Nos acostamos con buena temperatura pero por la mañana hacia fresquillo en la habitación. No tener mantas ni cristales en las ventanas (eran como unas venecianas de las que hay en las cocinas) ha sido un problemilla. 

Salimos al mercado de en frente del hotel a comprar algo de desayuno y comida para las 6h de bus que tenemos ppt delante (todavía se estila el mercado tradicional y están por todas partes). 

*Chiang Mai

Vemos que aquí en Tailandia están los mejores plátanos y compramos un racimo de unos 15 por 60 céntimos. Además son comunes las barbacoas en los puestos de la calle. Tienen muslos de pollo recubiertos de una salsa que están buenísimos. Cogemos de todo un poco y arroz, claro!
A la estación vamos en tuk tuk a 50b por persona (lo mismo que a la ida) aunque hay que regatear porque algunos conductores te quieren cobrar más. 

*WiFi gratis en el tuk tuk!

*Asientos ‘Sólo monjes’

Se llena el bus y Miriam deja que un hombre mayor que iba a ir sentado en el suelo, se ponga a su lado (nos pusimos separados porque el aire acondicionado no se puede regular). Iba vestido de blanco, pulcro, con gafas y lleva un portátil. Empezamos a hablar en inglés con él y resulta que es un doctor en meditación y enseña a los monjes, una eminencia. Nos enseña fotos de muchos monjes con él en sus clases y actos. Nos ha invitado a dormir a su casa si queremos, pero consideremos que es mejor ir donde tenemos reservado. Dice que nos enseña a meditar! Vaya planazo! La gente paga packs de retiros espirituales y nosotros hemos encontrado al maestro que nos invita a su casa. 

Menos mal que no aceptamos, se baja 60km antes de la ciudad de Sukhothai, en un pequeño pueblo. Que narices hacemos nosotros en ese pueblo.
El hotel está justo en frente de la estación. La ciudad nueva es un nucleo urbano y luego corre a lo largo de la carretera que va a la ciudad vieja o histórica, durante 14 km. Es importante saber que allí solo hay ruinas, hay un mercado y lo demás es para turistas por lo que es mejor quedarse en la parte nueva para poder acceder a la estación de buses sin problema. 

Ruegang Sri Si Ri Guesthouse, un sitio con estándares, limpio, amplio, mosquiteras, con tendedor y todo. El personal es muy amable también así que nos quedaremos dos noches para descansar.
Nos hemos sentado a pensar en lo que vamos a hacer los próximos días y que hacer en Bangkok. Con muchas ideas en la cabeza, salimos a cenar por Sukhothai. Lo cierto es que es un pueblo grande y está todo muy tranquilo. Andamos buscando el ‘night market’ pero no lo encontramos y nos quedamos por la calle principal. 
Aquí en Tailandia, los sabores son más intensos. Todo sigue siendo picante. Los puestos callejeros tienen más variedad de comida aunque todo sea en base al arroz. Lo más difícil de encontrar son verduras aunque también puedes encontrarlas estilo ‘stir fried’ en wok con salsa de ostras, aunqie echamos de menos esos platos de hojas verdes que nos ponían en Laos junto con las sopas.

Hay una diferencia significativa entre las sopas de aquí y países anteriores, aquí tienen poco caldo y más carne de pollo o cerdo o ternera en trocitos, mientras que en las otras tenían más caldo y la carne la veíamos de pasada.
Se nota que estamos más al sur, en la habitación no hay sábanas, sólo una mantita polar ‘de sofá’ y estamos en camiseta y pantalón corto.
Gastos del día: 28€

120 Comida

60 Desayuno

390 Bus

135 Cena

250 Alojamiento

Un comentario sobre “Tailandia

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